Presentación .(la tercera es la vencida)
|
En el pañol de los recuerdos estoy llegando a zonas oscuras ; temo sufrir un juicio severo . Un film de Ingmar Bergman tuvo por título "EL DEMONIO NOS GOBIERNA " . Pienso que más bien es la herencia , el ADN el que nos marca las opciones. Transfiero parte de la responsabilidad a mis abuelos . ( Qué cómodo !) No conocí a mi abuelo materno. Llegó de Krefeld , Deutschland. Trabajó primero para La Forestal y luego se puso por su cuenta en Las Toscas , Prov.Santa Fe. Casado , con hijos , un día el mayor recibió la coz de un caballo. Le curaron la herida pero no se sentía bien. El médico dijo que no era nada y le recetó un tónico. Cuando el chiquilín se puso peor , mi abuelo lo cargó y trajo a Buenos Aires. Ya era tarde ; murió de tétanos , muerte fea entre todas las feas. Mi abuelo tuvo que telefonear la terrible noticia .....pero se ocupó de remarcar : " A MI REGRESO VOY A AJUSTAR LA CUENTA PENDIENTE CON EL MÉDICO "
Mientras mi abuelo
organizaba el traslado del cuerpo de su hijo , la advertencia hizo su
efecto. El "doctor " hizo apurado las valijas y se mandó a
mudar . Mi abuelo paterno , nació y se crió en la Toscana, Italia. Siendo adolescente escapó varias veces de la casa , pero siempre lo pescaban y traían de regreso. Pero cuando al pasar la revisión médica para el servicio militar y lo asignaron 2 años en batallón de montaña , los que dos x tres tenían problemas con los austríacos, colocó la mano izquierda en el pliegue del brazo derecho para indicar lo que opinaba y subió al primer barco que encontró que lo trajo a Buenos Aires . Aquí prosperó trabajando duro al punto que ya anciano , vivía de la renta de alguna propiedad. De la lectura de los socialistas italianos pasó a suscriptor de La Vanguardia , el periódico del PS. Era un hombre menudo pero morrudo y de mano pesada. Una tarde salió a pasear por la Avda.Cabildo y tuvo una discusión por cuestiones políticas con un comerciante partidario del PJ. A sus 90 años respondió a una frase del otro , con flor de cachetazo. Claro , había testigos, el tipo se la tuvo que aguantar piola. Tres años más tarde , cruzando la Avda .de Tejar , un camión lo atropelló . Tenía la cabeza dura el viejo; igual durante el velorio se le notaba el hueso frontal hundido. Con tales abuelos , se entiende mejor la vida del nieto. Hasta pronto. A.C. |
|
Este sitio es publicado por Histarmar - Argentina |
|
Direccion de e-mail: [email protected] |

