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(www.geocities.ws/rumboalsud)

Por Américo Lohin, Junio de 2020

 

Tuve el privilegio de estar un en destino codiciado por muchos, el Taller de Óptica y Control de Tiro al cual había sido destinado con una jerarquía desusada en esa época, mayormente iban Suboficiales Superiores con una cierta antigüedad y en mi caso apenas era un bisoño cabo 1°. Control Tiro era una especialidad que no había sido elegida por mí, la Armada lo había dispuesto así, luego de un examen psicotécnico en la EMA y al final fue lo mejor que me pudo pasar, una especialidad que a bordo de los Buques nos convertía en privilegiados. En el Taller estuve en la Sección de Computadoras Analógicas, con lo cual tenía bastante trabajo concurriendo a los Fletcher y Cruceros, cuando estaban en puerto o en épocas de navegación, cuando alguno de ellos permanecía en puerto en reparaciones o concurriendo al CIAO (Centro de Instrucción y Adiestramiento en Operaciones)

Una tarea atrapante y  entretenida pues la Analogía estaba presente en la matemática aplicada con  resolución a través de mecanismos compactos y dispuestos como si fuera un aparato de relojería, de hecho casi lo eran, nuestras herramientas ,eran el espejito  con luz tipo dentista, (para ver el Numero en los Ajustes) pinzas de sujeción tipo médico, herramientas, principalmente tipo destornillador o Allen con largos variables, para acceder a los ajustes, que en algún caso llegaban a los 600 como el caso de la MK1A,las planillas con los datos de los cálculos de metro y medio, los manuales etc. .Al margen debiamos cumplir con las Obligaciones Militares, mientras era Cabo 1° con las Guardias en el Propio Taller ,generalmente desde el horario de cese  normal de actividades  hasta el reinicio al día siguiente  pernoctando en las horas nocturnas en el propio Taller. Una vez accedido al grado inmediato Superior, fueron otras las obligaciones, una de ellas con duración de un Mes ,era estar  cargo de la Comisión de Víveres del Cuartel Base (en ese entonces ubicado en el Ingreso a la zona reservada),diariamente antes de ir al Taller debía concurrir al Cuartel ver al Cocinero  jefe  para relevar  las necesidades para el menú del día , concurrir al Sector de abastecimiento de víveres, solicitar los mismos y asegurar que el pedido llegara a la Cocina ,la segunda que podía ir en paralelo, era la Guardia en la Jefatura del Arsenal, también con horario que se iniciaba con el cese del horario normal y se extendía hasta la hora de inicio al siguiente día ,guardia integrada por un Oficial, un Suboficial Superior y uno Subalterno, como era mi caso, la función principal era atender llamados Telefónicos y la Teletipo ,al cual llegaban principalmente  los requerimiento normales de pedidos de trabajos y/o mantenimiento normales para los Buques de la Flota de Mar o Urgentes (si estaban en navegación)

Uno podía pernoctar en la habitación vecina del teletipo, por lo cual si había insistencia en exigir respuesta no quedaba más remedio que levantarse sin importar el horario.

Hasta ahí viento en popa, pero un día el Encargado del Taller, me dice “estas designado para una Comisión” ¿y el trabajo? “No te preocupes puede esperar, preséntate en el Cuartel”. Hacia allí fui y recibí la novedad,” ha sido designado para estar a cargo del traslado de cinco conscriptos en calidad de detenidos a Rio Santiago”¡Glup! Un balde de agua Fría ,pero no había opción, inmediatamente se me vino a la memoria experiencias de compañeros de promoción, algunos  designados para ir buscar desertores a provincias del interior, uno de ellos sufriendo una fuga, cuando en la estación Constitución  ,el desertor pidió ir al baño, para lo cual ,saco las esposas y si bien quedo vigilante en la Puerta, en determinado momento salió de golpe ,le dio un empujón y se escabullo entre la Gente, lo segundo era lo poco aleccionador de viajar en medios públicos  esposados en un tren, mucha gente dirigía improperios provocando situaciones incomodas.

En esa época la mayoría de los detenidos en calabozos del Cuartel eran Conscriptos desertores, muchos reincidentes con lo cual iban sumando penas.

Quienes hemos realizado Guardias en Buques de la Flota hemos debido concurrir más de una vez ante uno de los Cuatro Juzgados navales de la Base Naval para prestar testimonio, en la mayoría de los casos de forma, dado que los Conscriptos se había ausentado en uso de licencia normales. -

Luego de haber sido informado del motivo de la Comisión el Superior a cargo, me dice tiene que ir a conocer a los detenidos, me apersone en los calabozos, allí estaban como se decía en la jerga “tomando sol a cuadritos” eran dos filas paralelas de calabozos cuyas puertas daban a un pequeño patio cubierto con malla cuadriculada. En el patio tuve una charla con los involucrados, cuya presentación personal con poco aliño y barba crecida, los hacia parecer casi como delincuentes, eran tres conscriptos de la zona de Bahía Blanca, habían desertado dos veces y dos porteños que lo había sido por varias, por periodos de tiempo variables ,por lo cual fueron buscados detenidos y traídos a la base naval con el concurso policial, postergando su baja real en más de dos años, traté de hacerles ver que les convenía no comprometer la Comisión, pues ello redundaría en su beneficio y podrían acortar el tiempo de estadía  en la Armada, los primeros me pidieron  el tener la posibilidad de  un encuentro con sus familiares en la Estación de FFCC de Bahía Blanca y los segundos lo querían hacer en Constitución, en principio no me comprometí, una porque no había necesidad de ir hasta esa estación y la segunda podía ser un lugar peligroso si alguno decidía fugarse.-

El paso siguiente fue la entrevista con el equipo que me acompañaría Un cabo Primero y tres marineros (relación uno a uno con el numero detenidos), para conocernos y establecer la estrategia a seguir, en un momento el Cabo primero me dice “¿no se fijó en mi nariz? Soy Boxeador”, completamos los aspectos burocráticos recibir el armamento una Ballester Molina a mi cargo y los demás con un sable bayoneta de Mauser, cinco esposas-grilletes ,dinero en efectivo y los pasajes en FFCC, más un trámite adicional, luego de dejar los Detenidos en Rio Santiago  debía concurrir a la Capital a la zona donde estaba ubicado el Departamento de la Policía Federal para adquirir   esposas-grilletes nuevos .Coordinamos para salir del Cuartel al día Siguiente a la hora 17 ,para dirigirnos a Bahía Blanca y tomar el Tren de las 20.30 horas con destino a Plaza Constitución. Al día siguiente al llegar al Cuartel los detenidos correcta y pulcramente vestidos  con el uniforme de paseo, estaban listos, luego de firmar la documentación correspondiente, estábamos listos para dejar el Cuartel, mi idea  acorde a la favorable impresión que me causaron los detenidos, era  partir sin esposarlos, al presentarme ante el Oficial de Guardia para solicitar el permiso correspondiente, con la Ballester Molina en Bandolera ,sonó la Orden “de aquí salen esposados o no salen” .cado uno se esposó a un detenido y partimos caminando hacia la Estación de FFCC de Punta Alta (metros más afuera de la estación de FFCC hoy Museo de la BNPB) ,distante unas doce cuadras, en mitad de camino tome la decisión de quitar las esposas, las guarde en mi Portafolio .continuamos, pasamos la Guardia policial externa sin novedad ,a los pocos minutos tomamos el tren a Bahía Blanca  ,en esa época un Moderno Coche Motor Fiat  ,distribuidos en lo asientos de manera que cada uno tenía a su detenido bajo la mira. Al llegar a Bahia Blanca nos dirigimos a un restaurante ubicado frente a la estación para Cenar, cumplido y a escasos minutos del Horario de Partida, nos dirigimos a la Estación, produciéndose allí el encuentro de tres de los detenidos con sus familiares, quienes en todo momento los aleccionaron a guardar buena conducta para que todo llegue a buen puerto y acceder a la baja correspondiente en el menor tiempo posible . Luego accedimos al tren como unos pasajeros más, convenientemente distribuidos  y con las alertas preparadas para cuando debieran concurrir a los Sanitarios y/o en las paradas intermedias de Pringles, Olavarria, Azul, Las Flores ,todo sin novedad, restaba Temperley ,rápidamente bajamos allí ,en minutos tomamos el tren a Rio Santiago, al bajar ,nuevamente colocamos  las Esposas ,llegamos al Acceso al Arsenal ,una vez traspasado el ingreso, el alivio, habíamos corrido un riesgo, pero con el comportamiento correcto de los detenidos  todo tuvo un final feliz, firmada la recepción, nos despedimos con corrección de los detenidos. Fuera del Arsenal,  grilletes , Ballester Molina y sables bayonetas fueron a parar dentro de mi portafolio, quienes me acompañaron se tomaron el día libre, en mi caso concurri a la capital a para cumplir el encargo de adquirir las  esposas-grilletes  y por la noche 20.30 nos encontramos en la Estacion Constitucion para tomar el tren de regreso. Todo habia salido más facil que lo previsto.-

 

Comentarios adicionales de Guido Sambucetti y Andrés Rodríguez, Junio de 2020:

Debe haber tenido "buena labia", Don Américo.

¡Con desertores reincidentes le tiraron una linda papa caliente!

Un par de años más tarde (no entremos en detalles) yo también viajé en la "chancha" Fiat de Punta Alta a Bahía Blanca con destino a Plaza C. Apenas un post-adolescente de departamento porteño, era mi primer viaje en tren de larga distancia, y desde una estación desconocida.

Al llegar a Bahía Blanca con menos de media hora de margen veo el tren ya en el andén y la gente en sus asientos. Mientras recorría la formación buscando mi número de coche, se escuchó el silbato y el tren empezó a moverse. En cuanto una puerta me pasó por al lado me colgué y ágilmente aparecí dentro del vagón. Seguí mi búsqueda, ahora del número de asiento. Mientras, sin mucho apuro en realidad, el tren iba ganando velocidad.

Afortunadamente vi un guarda ayudando a una señora con su equipaje y cuando terminó le pregunté por mi asiento. Me pidió el pasaje, por supuesto, y cuando lo vio, se le abrieron los ojos así de grandes y me dijo "¡Tirate, pibe, este tren va para Bariloche!"

Por suerte la oscuridad de la noche tapó mi aparatoso aterrizaje. Mi tren llegó media hora demorado. - Guido Sambucetti.

 

Me gusto la anécdota Americo! me hizo acordar a algo que me contó mi viejo una vez. El era cabo principal y estando en Punta Indio lo mandaron a buscar a un desertor a Santiago del Estero. Era las visperas de navidad en el 74 , se llevo de acompañante a un santiagueño para que lo acompañe que estaba haciendo el servicio (me lleve a un negrito dijo mi viejo que es bastante morocho!!!) y asi de civil (con el uniforme de  patito en un bolso) se fueron.   Un viaje larguisimo. 

Una vez en Santiago antes de volver fueron a la casa del santiagueño, comieron se bañaron (no se cambiaron de ropa por que no tenían más) del calor que hacía mi viejo durmio al fresco y se desperto con el barullo de los changos cargando melones. Lo buscaron al desertor para volver y mi viejo lo apalabro antes para que sea mansito y así evitar tener que llevarlo esposado. Se había ido porque se había juntado con una chica y parece que no quería saber nada con estar lejos de ella. Mi viejo lo convenció de que era mejor volver y explicar todo, que lo iban a tratar bien y así volvieron los tres charlando en el tren charlando. fue un viaje agotador. Llegaron a Punta Indio y mi viejo se volvió a Buenos aires  ya estaba de licencia y mi vieja estaba de siete meses de mi hermana. 

Cuando me lo contó me acordé de una película, creo que de Charles Bronson pero no estoy seguro que también tenía que llevar un prófugo de un lugar a otro, con la anécdota de Americo me volvieron esas imagenes de sabados de superacción!!!!! - Andrés Rodriguez

 

 

 

 

 

 

  

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