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Enrique Sinclair

 

Provisto por Pablo Pereyra    Enero 2019

 

En 1873 fue designado Subdelegado de Marina de Las Tres Bocas del Riachuelo, el Sargento Mayor de Marina Enrique Sinclair.

Por esa época, próximo a la ribera del río, se levantaba un "boliche", que no era otra cosa que una casilla de madera donde se expendían comidas varias como pescado frito, chorizos, fainá y un surtido de vinos. Entre ellos, los parroquianos podían disfrutar de una copa, o unas cuantas, de Chiante, Nebioso, Carlón y Málaga.

Los clientes eran casi exclusivamente, gente de mar, marineros llegados desde el Paraná y el Paraguay. Paraguayos, correntinos, españoles, italianos y porteños. Se hablaba de todo y se bebía en exceso.

De vez en cuando se abordaba el tema de las nacionalidades que producía algunos conflictos.

Periódicamente arribaban a La Boca los buques Félix Naposta y Santa Rosa

En el primero prestaba servicios el marinero paraguayo Domingo Piris (alias Pirín). Mientras que en el Santa Rosa, se desempeñaba como cambusero, un hombre negro llamado José Pérez Gundín. 

El era el encargado de administrar la cambusa, o sea del almacenamiento, conservación y preparación de los alimentos de abordo.

El paraguayo Pirín era un diestro guitarrista, Pérez Gundín era muy bueno con el acordeón.

Cuando coincidían en el boliche, amenizaban con sus canciones a toda la concurrencia. Se producían animados bailes entre hombres, que era normal para la época.

Producto del consumo ilimitado de alcohol, una noche se amó una  descomunal gresca entre dos bandos divididos por nacionalidades, que terminó con la presencia de los dos comandantes de los buques mencionados, llevándose a los púgiles a bordo.

Llegado el conocimiento a Enrique Sinclair, pidió que trajeran a su presencia a los causantes del desorden, con el propósito de castigarlos por su infracción.

A causa de su origen estadounidense, su pronunciación del español era poco clara, por lo que pidió que trajeran a "perín gundín", conglutinando los apellidos para hacer más breve la orden.

Esto dio origen, al ser comentada jocosamente la incidencia, a que se denominara peringundín al boliche de Augusto Romano y por extensión, a todos los negocios de bebidas destinados a bailes entre hombres solos; conocidos más tarde como "bailongos" y posteriormente, al formarse pareja con mujeres, fueron cobrando jerarquía hasta llegar al "cabaret".

Enrique Sinclair nació en 1805 y murió en 1904 en San Isidro a los 99 años.

 

  

 

 

 

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