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La conducción de restos de aviadores italianos - En el
frente de Verdún - 242 enfermos de gripe
ITINERARIO:
Zarpó el 17 de marzo de 1919 y regresó el 28 de
enero de 1920. Puerto Militar - Ushuaia - Gallegos - Santa
Cruz - Comodoro Rivadavia - Santa Elena -Madryn - Puerto
Militar - Buenos Aires - Río Santiago - Santos - San Vicente
- Almería - Ñapóles - Spezia - Toulón - Gibraltar - Canarias
- San Vicente - Bahía - Río Santiago y Buenos Aires. Navegó
17.050 millas.
LISTA DE JEFES, OFICIALES Y SUBOFICIALES
Comandante: Capitán de Fragata D. Gabriel Albarracín; 2.a
Comandante: Teniente de Navio D. Américo Fincatti; Teniente
de Navio: D. Julio C. Dacharry; Tenientes de Fragata: D.
Alberto Guerrico, Sabá H. Sueyro, Juan Chihigaren, Marcos
Savón; Alféreces de Navio: D. Raúl E. Lajous, CarlosJ.
Martínez, Ernesto Basílico, Domingo J. Asconapé; Ingeniero
Maquinista Principal: D. Fortunato Pinera; Ingeniero
Maquinista de 7.a.- D Lucio J. Casté; Ingeniero Maquinista
de 2.a: D. Ernesto Machado; Ingenieros Maquinistas de 3.a/
D. Leonardo de CoustillÁ, Juan N. Esviza, Skrviliano Cruz;
Ingeniero Electricista de 2.a; D. Lorenzo Segura Hernández;
Cirujano de 1.a: Dr. Ignacio C. Chaves; Contador de 1.a: D.
Óscar J. Basail; Auxiliar Contador: D. Víctor Monge;
Capellán: D. Juno ComasChi; Aspirantes a Guardiamarinas: D.
Carlos Krebs, Aureliano G. Lares, Eduardo A. AuMANN,
Alejandro M. Izaouirre, Óscar J. Ardiles, Federico M.
Nangold, Edgardo R. Bonnet, Guillermo F. Gregores, Pedro D.
Etchichury, José A. Dellepiane, Juvenal D. Bono, Domingo A.
Basso, Mario Leoni, Rafael Bronenberg, Marjo Maveroft,
Rogelio Saneeliú, César A. Lera, Tomás Nelson Page, Ernesto
R. Villanukva, Agustín T. Barrio, José Schwarz, Hermenegildo
P. Sepic, Isaac F. Y. Cadaval, Vicente Palumbo, Agustín V.
Reynoso, Clodomiro Torres, Julián C. Olalla, Carlos A.
Moreno Vera, Ezequiel T. del Rivero; Pedro Mazuré, Ernesto
Rodríguez (del Cuerpo General); Aspirantes del Cuerpo de
Ingenieros: D. José
C. Berttno, Celestino Mattiassi, José Cedola, Bernardo Mac.
Gough, Juan Jane, Marino Republicano, Jorge Denax, Isaac
Hodesch; Contramaestre Principal: D. Ángel FernÁnduz Rivera;
Contramaestres de l.11: D. Segundo Constante, Ramón Patino;
Contramaestres de 2.a: D. Guillermo Páez, Blanco López; Sub-oficial
Artillero de 2.a: D. Francisco Barrionuevo; Condestables
Artilleros Instructores de 1.a: D. Victoriano Paxote,
Rodolfo Tronco; Condestable Artillero de 2.a: D. Pudro M.
CorvalÁn; Mecánico Artillero de 2.a: D. Horacio Martínez;
Condestable Torpedista de 2.a: D. José Meló; Sub-oficial
Maquinista de i.".'
D. Peregrino Damonte; Sub-oficial Maquinista de 2.a/ D.
Antonio Pérez, Silvestre Quintana, Juan Sánchez; Mecánicos
Maquinistas Principales: D. Berilo Celerí, Vicente
Giovannoni; Mecánicos Maquinistas de 1.a: D. Manuel Albaredi,
Enrique Armando, Víctor Diana, Rafael Fuensalida, Antonio
Monti, Luís Mocchi, Pedro Martínez, Arturo Maldonado,
Antonio Martín, Juan Palacios, Juan Sfiliooy; Mecánicos
Maquinistas de 2.a: D. Ángel Acosta, Carlos J. Cassani, Sadí
Rifé; Sub-oficial Electricista de 2.a: D. Antonio Zamboni;
Mecánicos Electricistas de 1.a: D. José Frassetti, Ernesto
Pereyra, Pedro A. Palacios, Ignacio Saracho; Mecánicos
Electricistas de 2.a: D. Emilio Menory, Hugo Moscatelli,
Rosendo VelÁzquez; Mecánico Radiografista Principal: D.
Enrique Bruno; Maestro de Armas Principal: D. Clodomiro
Galíndez; Maestro de Armas de 1.a: D. Miguel F. Reyna;
Carpintero de í.s; D. José Guidobaldi; Maestro de Banda de
1.a: D. Lorenzo Fresia; Maestro de Banda de 2.a: D. José
Luis Segura.
CONSCRIPTOS
Aguilera Mario, Armendario Clemente, Coronel Zenón, Cruz
Sixto, Campero José A., Caffaro José A., Gigena Rafael,
Herrera Miguel, López Eusebio, Juárez Domingo, Metifajo
Domingo, Montes Sebastián, Padilla Bernardo, Picatto
Francisco, Pacheco Aurelio, Palacios José, Romano Plácido.
Romero Jerónimo, Reynoso Pablo, Sánchez Miguel, Acosta
Fabián, Acuña Elíseo, Araujo Rafael, Alderete Domingo,
Aguirre Tiburcio, Bizgarra Francisco, Bracamonte Ramón,
Brites Nicolás, Cruz Navarro Juan, Flores Paciente, Guzmán
Francisco, González Garlos, Llanos Juan, Montenegro José R.,
Magno Luque, Medina José, Maidana Julio, Oliva Leopides,
Paniagua Aurelio, Quiróz Abelardo, Robledo Porfidio, Ramírez
Marcial, Zalazar Pedro, Villalba Justino, Valdez Juan,
Villa-fañe José A., Vico Enrique, Romano José, Ramírez
Rosario, Valeriano Ccrapío, González Francisco, Ibá-ñcz
Felipe, Peratti Ramón, Díaz Juan de la Cruz, Bcrnardi José,
Sartori Ángel, Valentimuzzi José, Echaudi Miguel, Acosta
Segundo, Rodas Germán, Chaves Pastor, Salas Manuel, Salinas
Tomás, Benegas Ramón, Aguirre Jesús, Blanco Alberto,
Fernández Juan, Guzmán Pedro, Nicolletti Pascual, Perales
Juan, Tcrrilc Ángel, Villacetrú José A.
EL SEGUNDO VIAJE DEL "PUEYRREDON"
Un segundo viaje realizó el crucero "Pueyrredón" a fin de
realizar el XIX de instrucción de los aspirantes de la
Escuela Naval. El 17 de marzo de 1919 zarpó el buque de la
Dársena Norte, después de haber recibido la visita del
Ministro de Marina, y de haber sido despedido en la forma de
costumbre.
La primera parte del viaje se realizó por el sur, visitando
los puertos Militar, Ushuaia, Santa Cruz, Comodoro
Rivadavia, Santa Elena, Madryn y regresando a Puerto Militar
y a Buenos Aires, para de este último puerto emprender la
segunda etapa del viaje.
El crucero por la costa sur, tan familiar para los marinos
argentinos, se realizó sin mayores novedades. Las
poblaciones costaneras acostumbradas a ver el arribo de la
"Sarmiento", recibieron con sorpresa al nuevo buque en que
efectuaban su viaje de instrucción los cadetes de la Escuela
Naval.
Para muchos viejos pobladores la estada del "Pueyrredón"
pasó poco menos que desapercibida. Para ellos era solamente
uno de 'los tantos buques de la Escuadra que realizan
frecuentes recorridos por esas costas. Sin embargo, en
algunos de los puertos visitados se realizaron diversos
agasajos a los marinos argentinos, que fueron invitados a
pequeñas fiestas y recepciones, organizadas por las
autoridades y las poblaciones de los territorios nacionales recorridos.
Hasta en estas excursiones por tierras argentinas, los
alumnos de la Escuela Naval, que realizan el viaje de
instrucción, desempeñan otra misión útil, a la manera de la
función que realizan en el extranjero haciendo conocer la
importancia de la Argentina. En esos puertos argentinos,
doloroso es decirlo, es necesario también hacer conocer el
país. Cada vez que un grupo de jóvenes marinos recorre esas
regiones distantes, llevan un poco de nacionalismo a las
reducidas poblaciones, en su mayor parte formadas por
extranjeros, que viven, alejadas de la metrópoli, una vida
ruda de trabajo, que los hace indiferentes a todo lo que no
sea el interés pequeño de la aldea en que desenvuelven sus
actividades. Los actos que comunmente se organizan en honor
de los marinos, adquieren por esa circunstancia una
trascendencia especial
y el recuerdo que dejan en esos pueblos lejanos, perdurando
en la memoria de los habitantes, resulta provechoso y
oportuno.
TRASLADO DE RESTOS DE AVIADORES ITALIANOS
El 15 de julio de 1919, el buque-escuela salió nuevamente de
Buenos Aires para La Plata, de donde zarpó el 18 para Santos
(Brasil), llegando a este puerto el 24 del mismo mes.
Al salir de la Dársena Norte fueron embarcados los restos de
los aviadores italianos, muertos en el accidente
recientemente ocurrido en El Palomar,' Capitán Enzo
Giovanardi y Sargento José Sartorelli, de la Misión
Aeronáutica Italiana en la Argentina. Los cuerpos fueron
colocados en la barbeta de 254 mm. de popa, juntamente con
las coronas, placas, etc. que enviaron la Misión Italiana y
Sociedades Italianas y Militares Argentinas. En la ceremonia
de recepción hicieron acto de presencia los Ministros de
Guerra y Marina, de Relaciones Exteriores, de Italia en la
Argentina, comisiones del Círculo Italiano "Dante Alighieri",
Círculo Militar, Misión Aeronáutica Italiana, aviadores
militares argentinos, etc. Se pronunciaron tres discursos y
el Capellán de a bordo ofició un responso. En Santos se
recibieron también coronas de las Sociedades Italianas.
EXCURSIONES POR CIUDADES BRASILEÑAS
Al entrar a Santos fué saludada la plaza, contestando el "Forte
da Barra", antigua construcción que franquea la boca de la
ría. Posteriormente se supo que había ocurrido un accidente
entre los astilleros del fuerte, del que resultaron dos
hombres seriamente quemados.
Fueron visitados en Santos el Comandante del "Barroso", el
Capitán del Puerto y el Prefecto del Municipio, quienes
devolvieron personalmente la visira.
En Sao Paulo fué visitado el Presidente del Estado, el
Ministro del Interior y el Prefecto del Municipio, quienes
retribuyeron el saludo con tarjetas.
Desde el puerto de Santos se hizo una excursión a la ciudad
de Sao Paulo, capital del Estado brasileño del mismo nombre.
Participaron del paseo, el Comandante, 10 oficiales y 39
aspirantes. El Gobierno Paulista puso a disposición del
Comandante un coche especial de tren para el viaje de ida y
vuelta. Las autoridades paulistas trataron a los visitantes
con toda atención y cordialidad.
El 28 de julio salió el buque para San Vicente, a donde
llegó el 12 de agosto a la tarde, zarpando el 16 con destino
a Nápoles.
En esta ciudad fueron entregados en una ceremonia expresiva
los restos de los aviadores italianos que iban a bordo. Las
autoridades napolitanas tuvieron todo género de atenciones
con los marinos argentinos. El Vicealmirante Simonetti,
Comandante en Jefe del Departamento Marítimo, el General de
División Porta, del Cuerpo del Ejército, que tiene su sede en
Napóles,
el Contraalmirante Rica, Jefe del Arsenal, fueron a bordo a
devolver las visitas oficiales,
EN PUERTOS ITALIANOS
El Comandante Simonetti dio una comida al Comandante y a
cuatro oficiales, después de la cual se realizó un baile. El
Club Savoia también organizó un baile en honor de los
marinos argentinos.
Fué puesta a disposición de los oficiales y aspirantes una
torpedera a fin de que pudieran visitar los Astilleros de
Castellamare y Sorrento, y también pasajes de tren para
trasladarse a Pozzuoli.
El Ministro de Marina de Italia envió desde Roma al Capitán
de Fragata, Cav. Vettori, para que atendiera y facilitara
todo lo necesario a los marinos argentinos, habiendo
prestado dicho oficial servicios muy apreciablcs. Los
aspirantes visitaron Pompcya y los Museos más importantes de
Ñapóles.
El 10 de septiembre el buque salió de Ñapóles para Spezia
recalando en ese puerto en la mañana del día 12 del mismo
mes.
Después de las visitas oficiales el Vicealmirante Cagni,
Jefe del Departamento Marítimo, invitó a almorzar al
Comandante y concedió autorización para efectuar una visita
general al Arsenal, que realizó un grupo de oficiales y
todos los aspirantes.
Los cuatro días siguientes los aspirantes estuvieron en
Roma.
En ese lapso los oficiales y cadetes tuvieron ocasión de
recorrer los sitios más importantes de la histórica capital
del antiguo Imperio romano. La vieja y famosa ciudad les
brindó horas de amable descanso. Se realizaron visitas
detenidas a los numerosos monumentos antiguos y modernos, a
las ruinas llenas de evocaciones interesantes. En los
palacios, museos e iglesias visitados, pudieron admirar los
grandes tesoros artísticos que se conservan y se exponen a
la admiración de los turistas, como el mejor blasón del
pueblo italiano.
Los representantes diplomáticos y consulares residentes en
Roma, agasajaron a los marinos argentinos debidamente, y las
autoridades locales organizaron diversos actos en honor de
los mismos, siendo gentilmente atendidos durante la estada
en dicha ciudad.
El día anterior a la partida ,para Toulón, los aspirantes y
un grupo de oficiales se trasladaron a Genova a fin de
visitar los Astilleros Ansaldo.
A fin de presentar al Gobierno Italiano el agradecimiento
por las atenciones dispensadas al buque y a su estado mayor
durante la permanencia en Napóles y Spezia, el Comandante
pasó un oficio al Ministro Argentino en Roma, solicitándole
que luciera llegar esa expresión a las autoridades.
El 20 de septiembre salió el buque de Spezia, llegando a
Toulón el 22. Al día siguiente un grupo de oficiales y
aspirantes visitaron los astilleros de La Scyne. En los
cuatro días subsiguientes se concedió licencia a los
aspirantes para ir a París.
EN EL FRENTE DE VERDUN
El Ministro Argentino en Francia, Dr. Marcelo T. de Alvear,
solicitó y obtuvo una audiencia del Ministro de Marina. El Ministro Leigues, fué muy atento y la
entrevista muy cordial, ofreciendo toda su ayuda. También le
concedió el referido ministro al Comandante Albarracín,
autorización para que oficiales y aspirantes, en número de
45, visitaran el frente de Verdón. La visita se efectuó de
acuerdo al siguiente programa:
Noviembre 9. — Salida de París a las 11 para llegar a Verdón
a las 19.54. Los marinos argentinos comieron y durmieron en
la ciudadela.
Noviembre 10. — Visita a Verdón. A las 21 llegaron a Chalons.
Acompañados por un oficial visitaron las trincheras. El 12
fué visitado el frente de Champagne y el de Reims. Después
de haber per noctado en Reims visitaron Berry au Bas y
Craonne, regresando a París a las 21 de ese mismo día.
LA GUERRA
Los oficiales y aspirantes que visitaron el frente francés,
tuvieron oportunidad de recoger interesantes impresiones. La
pequeña ciudad de Verdón a orillas del Masa, ofrecía un
aspecto trágico y desolado. Al visitar las trincheras,
reconstruyeron en la rápida jira las escenas horrorosas de
la guerra. Aquellos fosos húmedos en donde permanecen largas
horas los soldados hambrientos, barbudos y sucios; aquella
vida miserable, rodeada de peligros, llena de
mortificaciones espantosas; aquella lucha constante contra
el frío, la humedad, la hediondez, los parásitos; todo el
horrible espectáculo de la guerra, como una visión
terrorífica, impresionó, seguramente, la imaginación de los
jóvenes cadetes. Fué una lección práctica y dolorosa.
Pudieron apreciar así los métodos más modernos de la guerra,
y al mismo tiempo darse cuenta de la diferencia que existe
entre un combate terrestre y otro marítimo. Sin duda alguna,
el primero es más cruel, más inhumano, más mortificante. La
lucha en el mar, aunque puede ser todo lo encarnizada que se
quiera, no ofrece el aspecto horrible de la vida de
trincheras. Pero, en cambio para los militares de tierra la
vida en tiempo de paz es más cómoda y agradable que para los
marinos. Estos con sólo navegar en épocas normales, tienen
que mantener rudas luchas con los elementos, sufrir mayores
contrariedades, arriesgar con frecuencia la vida.
La lección fué por muchos conceptos provechosa y su recuerdo
perduró en los visitantes como una visión impresionante, que
afianzó en sus almas el amor a la patria, a cuya defensa han
consagrado sus vidas.
A esa altura del viaje la tripulación del buque fué atacada
por la gripe, habiendo sufrido las consecuencias de esa
enfermedad en diversas manifestaciones, más de la mitad del
personal. Hubo un momento que había 242 enfermos. Solamente
uno solo de ellos falleció, habiendo los demás mejorado
paulatinamente, mediante los procedimientos usuales para
esos casos.
UN PERCANCE EN LAS PALMAS
El 6 de diciembre el buque salió de Toulón para Gibraltar,
navegando con mal tiempo llegó a Gibral-tar el 10 a las 11
de la mañana. En este puerto el Jefe del Apostadero ofreció hacer
entrar el buque a aguas del Almirantazgo, lo que fué
aceptado, amarrándolo a dos boyas interiores. Los aspirantes
pudieron visitar con permiso especial el Arsenal y las
galerías subterráneas de la montaña. Lais autoridades
inglesas tuvieron muchas atenciones con los marinos
argentinos. La visita oficial fué devuelta por el Almirante
Tyrwhitt, no habiéndose cobrado derechos por pilotaje ni
remolcadores.
El 13 de diciembre se largaron amarras de Gibraltar y
pasado el Estrecho se compasaron los compases continuando
con rumbo a Las Palmas, fondeándose en el puerto La Luz el
17 de diciembre a las 9 de la mañana.
Un pequeño percance demoró la salida de Las Palmas: el 19 de
diciembre a las 11 de la noche se comenzó a levar, pero a
causa de haberse roto el perno de la catalina de la gata de
estribor y debido a la fuerte marejada, se volvió a fondear
en la rada exterior de Las Palmas a la 1 a. m. del dia 20;
se trabajó hasta las 5 de la madrugada del mismo día, en que
quedó reparada la avería, continuándose luego el viaje. A
las 12 de la noche del 22, a causa del excesivo consumo de
carbón, se resolvió entrar a Porto Grande (Isla de San
Vicente), a fin de completar carboneras, fondeándose en
dicho puerto el 25 de diciembre.
De Porto Grande salió el buque rumbo al Brasil y de ahí
regresó a Buenos Aires, sin novedades dignas de mención.
LA DISCIPLINA
En "La Novela del Mar" el contraalmirante Beascochea define
el concepto de la disciplina en un buque de guerra en los
breves párrafos que transcribimos a continuación:
"¿Sabes acaso lo que es un buque de guerra; lo que significa
mantener la disciplina, cuando se vive en contacto diario
con todos sus subordinados? La disciplina, que reposa en la
nobleza y firmeza del carácter, en la instrucción técnica y
en las virtudes militares? Esa disciplina que se enseña y se
mantiene con el ejemplo, esa, que os convierte en un Dios,
no siendo más que un hombre!
"Sabes que a un marinero lo
mira y lo trata el superior como si fuera un hijo, porque así el deber, el honor
y la Patria lo reclaman, y que el respeto exterior nada
vale, si uno no se siente respetado! Sabes cuál es el
criterio del que manda: la severidad para los malos; la
bondad, para los buenos; Isólo la justicia es para todos!
"Tú no sabes, ni aún puedes concebirlo, que en esos buques
no disponen sus tripulantes de jefe a grumete, sino de
escasos momentos de descanso. Que allí, mientras la
humanidad Jucha desesperada por el afán del dinero, sólo se
estudia, sólo se habla de artillería, de torpedos y de los
múltiples y difíciles problemas profesionales.
"Son buques tripulados por hom'brcs conscientes de su deber
y de su responsabilidad sagrada!
Buques que no transportan nada de esas cosas que se compran
y se venden, pero que siempre están presentes cuando el
honor de la patria está en juego!"
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