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De Buenos Aires a Cuba - Recepciones en La Habana -
El regreso por Brasil

ITINERARIO:
Zarpó el 10 de abril de 1921 y regresó el 28 de
diciembre de 1921. Río Santiago - Ushuaia - Gallegos - Santa
Cruz - Deseado - Comodoro Rivadavia -Camarones - Madryn -
San José - San Antonio - San lilas - Puerto Militar -
Montevideo - Río de Janeiro - Trinidad - Vera Cruz - New
Orleans - Habana - Colón - Cartagena - Trinidad - Pernambuco
- Rada La Plata y Buenos Aires. Navegó 19-730 millas.
LISTA DE JEFES, OFICIALES Y SUBOFICIALES
Comandante: Capitán de Fragata D. Andrés M. Laprade; 2.°
Comandante: Capitán de Fragata D. Tulio D. Guzmán; Teniente
de Navio: D. Ramón Pereda; Tenientes de Fragata:!}. Adolfo
E. Etchart, Juan P. Michetti, Héctor Vernengo Lima, Raúl
Quiroga, Alberto D. Brunet; Alféreces de Navio: Guillermo B.
Mackinlay, Antonio R. Balcázar, Julio Lera; Ingenieros
Maquinistas de 1.a: Bartolomé Pandiani, Ángel R. Baccaro;
Cirujano Principal: Dr. Gerónimo G. Guzmán; Contador de
2.*.' D. Miguel G. Unzién, Auxiliar Contador: Beltrán P. E.
Louge; Capellán: D. Pastor Ysla; Aspirantes a Guardiamarinas
del Cuerpo General: Ramón A. Brunet, Fidel A. Degaudenzi,
Carlos Batana, Teodoro E. Hartung, Julio C. Navarro, Juan
Scarimbole, Luis Harriague, Ángel Sarcona, Roberto Quintana,
José E. Arce, Jorge J. Ressio, Luciano C. Pessacq, Salvador
Garat, Gustavo Lazcano, Rodolfo A. Calderón; Aspirantes del
Cuerpo de Ingenieros: Alberto Escobar López, Rene Vergnaud,
Juan M. Montone, Eusebio V. Al-gañaras, José Conti, Juan A.
Collinet, Ángel M. Rodríguez; Aspirantes del Cuerpo
Administrativo: Antonio R. Pérez Villamil, Luis Daciiona,
Omar D. Macrae Trueba, José Galeano, Miguel A. SÁinz,
Orlando L. H. Paganini, Luis López Carpió, Rene L. Mourrat;
Sub-oficial Contramaestre de 1.a: Antonio Orfila;
Contramaestre de 2.a: Enrique Valdez; Sub-oficiales
Maquinistas Principales: Segundo Márquez; José Payeras; Sub-oficiales
Maquinistas de 1."-: Ángel Moltedo, Darío Nascimbeni; Sub-oficiales
Maquinistas de 2.V Juan M. Cánepa, Humberto Víale, Andrés
Ferro; Sub-oficial Electricista del.11: Wenceslao Nowinsky;
Sub-oficial Kadio señalero de 2.a: Pedro Fevrier; Maestro de
Banda de 1.a: Federico Di Neubourg; Maestro de Banda de
2.a.- Pedro Soria.
CONSCRIPTOS
Aguilera Luis S., Baglieto Reynaldo, Conti Domingo, Cardoso
Ramón, Corvalán Lucrecio, Caiva-no José, Carabajal Pedro,
Coronel José, Chilindrón Pedro, Del Río Benito, Delgado
Pablo, Freyre Teófilo, Ferrando José, Gutiérrez José,
Gándola Am-pclio, Genta Luis, Lazcano Pedro, Lemos Ramón,
Montenegro Fernando, Maisón Pedro, Nahuelmilla Nasario,
Romano Carlos R., Rodríguez Adolfo, Ruet Pedro, Rosso Cloro
Leiva, Ríos Luis M., Romero Ireneo, Suárez José, Sabella
Antonio, Spampinatto Vicente, Sanguinetto Juan A., Sosa
Flonorio, Sana-bria Ángel, Torieli Carlos, Utguct Antonio,
Vianco Francisco M., Velázquez Leandro, Armengol Manuel G.
J., Amigas Juan, Arguello Bernardo, Bu-cetta José, Buffetti
Domingo, Beller Miguel, Castro Juan B., Cuminetti Alcides
D., Lanzzi Domingo, Catella Gramán, Maguirre Juan, Maldonado
Bartolomé, Montenegro Manuel, Maldassini Jerónimo, Ri-chart
Juan M., Roldan José B., Rodríguez Julio, Rodríguez María
M., Savassi Antonio, Speratti Andrés, Torreta Rodolfo,
Torres Nasario, Vallcjos Eustaquio, Valcntini ídolo, Álamo
Efigenio, Promet Ni-casio, Travero Cayetano, Flores Juan G.,
Ferro Juan, Méndez Pedro, Patris Emilio, Apaza Alejandro, Vi-llalba
Jorge, Angrissano Pedro, Bouret Antonio, Cá-ceres Julio,
García Jacobo, Fortunato Alfredo J., Luna Ramón, Rodríguez
Hipólito, Zalazar Clodomiro, García Guillermo, Rojas
Celestino, Gutiérrez Ramón, Russo Domingo, Serras Raúl.
LAS MANIOBRAS A BORDO
EL 10 de abril de 1921 a las 4 de la tarde zarpó del puerto
de La Plata al mando del Capitán de fragata, D. Andrés M.
Laiprade la "Sarmiento" a fin de realizar el XXI viaje de
instrucción final de los aspirantes. En nombre del Ministro
de Marina despidió el buque el Jefe del Arsenal del Río de
la Plata, contraalmirante Juan A. Martín.
El 25 de abril llegó la fragata a Ushuaia, después de haber
navegado sin novedad 1.569 millas, de las cuales 919 se
hicieron a máquina, 136 a máquina y vela y 514 a vela
solamente.
En el principio de esta primera etapa del viaje, los cadetes
han podido admirar ya a la fragata navegando con todo el
paño largo. Es una curiosidad justificada en los jóvenes
aspirantes, pues, los mismos marinos que han viajado varias
veces en la nave, se complacen en verla cruzar airosa y
esbelta con su velamen henchido por los vientos. Es la
fragata de las estampas que todos conocemos, la que han
contemplado con cariñosa esperanza de tripularla los alumnos
en las aulas de la Escuela Naval.
Esas blancas alas
abiertas, dan la impresión de un. lento vuelo. Cuando el
viento es propicio para armar el velamen, la maniobra que se
realiza es admirable. A la primera orden los marineros y los
conscriptos que tienen la suficiente práctica para esa clase
de tareas, se disponen a cumplirla con presteza y corrección. El personal
competente forma al pie de las jarcias, que escalan
rápidamente. La maniobra es admirable por la destreza y la
agilidad de esos mocetones robustos que trabajan como
acróbatas en lo más alto de los palos, sostenidos por un
cabo, mientras el barco en sus continuos balanceos, los pone
en peligro de caer al agua en donde se hundirán en la
profundidad misteriosa del océano. La pericia de estos
valientes muchachos, y la costumbre adquirida de realizar
esas operaciones, contribuye a que las efectúen
tranquilamente, como si no percibieran la inminencia del
peligro a que están expuestos. Mientras la gente de la
maniobra permanece en sus puestos atenta a las órdenes que
va recibiendo, los contramaestres la dirigen con pitadas y
voces de mando, indicando el movimiento de la rara
nomenclatura de las velas. Así se van moviendo, como los
resortes dé una máquina, los palos, paños, cabos, cabuleros
y grilletes.
Cuando el viento es contrario o se avecina un
temporal, otra maniobra ocupa al mismo personal. Pero, esta
vez, para deshacer el complicado velamen, la tarea requiere
a menudo más prontitud. Es necesario realizarla
apresuradamente, de lo contrario se corre el riesgo de un
accidente. Todo se mueve entonces, con una celeridad
asombrosa, pero los marineros y conscriptos no pierden su
serenidad. Todo se ejecuta con extraordinaria prontitud,
mientras el buque tiene mayores rolidos, y, por lo tanto, hace más
peligrosa la maniobra.
En esos casos entran en acción las máquinas. Hay que vencer,
a veces, a un mismo tiempo, corrientes y vientos contrarios.
Puede imaginarse fácilmente cuan desesperante ha de ser para
un barco como la "Sarmiento" esa situación en alta mar. Si
un buque
grande sufre en esas mismas condiciones, la pequeña fragata
realiza un esfuerzo sin igual. No son sus máquinas lo
suficientemente poderosas para vencer la terca oposición de
las aguas y de los vientos. Solamente la pericia, tantas veces comprobada de nuestros
expertos marinos, contribuye a que la nave salga airosa de
esa ludia porfiada.
Observando un temporal
EL DOMINGO A BORDO
De Ushuaia la "Sarmiento" salió para Río Gallegos, haciendo
escala después en los puertos de Santa Cruz, Deseado,
Comodoro Rivadavia, Camarones, Ma-dryn, San José, San
Antonio, San Blas y Bahía Blanca.
En Comodoro Rivadavia se realizó una rápida excursión a los
Yacimientos Petrolíferos Fiscales. En los otros puertos los
marinos argentinos fueron objeto de diversos agasajos, que
organizaron las autoridades y poblaciones de los pueblos
visitados.
Los domingos tienen a bordo una característica especial,
siempre que la navegación se realice sin inconveniente. A
primera hora la tripulación se dedica a la limpieza general
del buque. El baldeo de las cubiertas, la limpieza de los
bronces, de las escalas, y de todo el barco, insume la mayor
parte de la mañana. Terminada esa tarea, la tripulación se
prepara para oír la misa que reza en medio del más sincero
recogimiento el capellán de la fragata. Los marinos y
conscriptos, cambian su traje de fagina por el uniforme de
pasco, y formados sobre cubierta asisten a la ceremonia
religiosa y escuchan atentos el sermón del capellán.
Los marinos, cultivan, por regla general, los sentimientos
religiosos sin mucha ostentación. A fuerza de contemplar
constantemente el infinito, de querer interpretar los
misterios del mar, cuando se realiza uno de esos actos
litúrgicos, reviven aquellos sentimientos, que casi todos
han cultivado en la primera edad. Y hasta los incrédulos,
asisten a la ceremonia con respeto. Después del almuerzo, se
organizan las diversiones. Entremezclados con los juegos
ingenuos, que despiertan extraordinario entusiasmo, se
improvisan coros, que acompañados por la banda de a bordo,
entonan canciones de la tierra, melancólicas canciones que
avivan la nostalgia de la patria dormida en el fondo de esas
almas sencillas, y aletargada a veces por la dura tarea a
que obliga la navegación, la que no da tiempo para pensar ni
recordar muchas cosas.
LA SEGUNDA DESPEDIDA
La despedida de Puerto Militar, a donde entró la "Sarmiento"
más gallarda que nunca, entre la fila de buques de la
Escuadra que la saludaron cariñosamente, fué también un
espectáculo emocionante. Cuando el barco realiza, como en
esta ocasión, un crucero por el sur, para emprender luego la
segunda etapa del viaje, desde Puerto Militar, los marinos
se despiden por segunda vez de la tierra nativa. La primera
despedida en Buenos Aires, ha revestido todos los contornos
conmovedores del alejamiento de los familiares, de la gran
ciudad, que más se quiere cuantas más han sido las grandes y
hermosas ciudades que se han visto en otros países. Pero, la
segunda partida tiene un nuevo aspecto. Esta despedida es de
la otra familia, de la profesional. El personal superior y
subalterno de los buques surtos en Puerto Militar, despiden
a la fragata con cariñosa emoción. Es en estos casos cuando
se comprueba el gran amor que todos los marinos sienten por
la "Sarmiento", que guarda para casi todos tan gratos
recuerdos, y despierta tantas evocaciones.
El buque siguió viaje hasta Montevideo en donde hizo una
breve escala. De ahí salió para Río Janeiro, en donde
después de recibir varios agasajos, zarpó para Trinidad.
POR MÉJICO Y CUBA
Una corta permanencia en Trinidad y nuevamente proa al mar,
rumbo a Vera Cruz.
No hubo en esa travesía mayores novedades.
El 7 de octubre de 1921 la fragata zarpó de Vera Cruz con
destino a la Habana, en cuya bahía se fondeó el 13 a las
9.30 después de haber saludado la plaza. Ese mismo día se
cambiaron las visitas de ceremonial con el Comandante del
Puerto y con el Comandante del Crucero "Cuba", fondeado en
la bahía. También se tuvo igual atención con el
Contraalmirante Morgan, Jefe de la Escuadra Norteamericana
en las Antillas, cuya insignia arbolada en el "Niágara" fué saludada al cañón. Esta visita fué devuelta
por el Comandante del buque insignia, Capitán de Fragata
Early. El 14 el Comandante de la "Sarmiento" visitó al Jefe
del Estado Mayor de Marina, Capitán Carnearte y acompañado
por el Cónsul General, interinamente Encargado de Negocios
de la Argentina, saludó al Ministro del Interior de Cuba,
que desempeñaba accidentalmente la cartera de Guerra y
Marina, al Ministro de Relaciones Exteriores, al Alcalde de
la Habana, al Embajador de España (decano del Cuerpo
Diplomático), siendo estas visitas devueltas al día
siguiente.
El día 16 el Comandante ofreció un almuerzo a bordo al
Cónsul General y a su familia, y por la tarde se sirvió un
te al que, además dé los nombrados, concurrieron varias
familias de la sociedad de La Habana.
El personal subalterno de la marina cubana ofreció un
almuerzo al de igual clase de la "Sarmiento", al que
concurrieron 5 0 suboficiales, clases e individuos de tropa.
A la noche el Cónsul General ofreció una copa de champaña a
la plana mayor, concurriendo el Comandante, jefes, oficiales
y aspirantes y varias familias cubanas.
Al día siguiente el Comandante acompañado por su ayudante y
el Cónsul General Argentino fué recibido en audiencia por el
Señor Presidente de la República de Cuba.
El día 17 visitaron el buque el Ministro y Cónsul General
Mejicanos siendo las visitas retribuidas en la forma de
práctica.
Por la tarde el Capitán Carricarte invitó al Comandante a
realizar un paseo por la ciudad, recorriendo los lugares más
interesantes de la misma. Por la noche el Secretario de
Guerra y Marina ofreció un banquete a la plana mayor del
buque, al que asistieron el Comandante, 11 oficiales y 5
aspirantes.
El 18 el Comandante de la "Sarmiento" dio un almuerzo a
bordo al Jefe del Estado Mayor de Marina y al Comandante del
"Cuba".
Durante la permanencia en la Habana los aspirantes visitaron
el Observatorio de Belén y una de las principales fábricas
de cigarros. Ese mismo día a la tarde la fragata zarpó de la
Habana con destino a Colón.
EL REGRESO
Durante la navegación a dicho puerto la "Sarmiento" tuvo que
capear un temporal dos días, que según comunicaciones del
Boletín Meteorológico de Key West, se trataba de un huracán,
encontrándose el buque el día 23 a mediodía en la misma
situación que el día 21. El 27 a la mañana se tomó el puerto
de Colón.
En este puerto, cumpliendo órdenes del Ministerio de Marina,
fueron embarcados con destino a Buenos Aires, los restos del
niño Tristán Quintana Achaval, hijo del Ministro Argentino
en Costa Rica.
Poco después de amarrar el buque se recibieron
las visitas del Jefe del Puerto y del Jefe de la Base
El Comandante visitó al Jefe del
Cuerpo de Artillería, destacado en la zona del Canal y
devolvió las visitas anteriores.
El 28 el Comandante y su ayudante se trasladaron a Balboa a
fin de visitar al Gobernador de la Zona del Canal, saludando
además al Jefe de ese Puerto y al Jefe de la Flota Marítima
del Canal. El Jefe del Puerto puso a disposición del buque,
durante dos días, dos coches en el tren ordinario de Colón a
Panamá para que el personal subalterno pudiera visitar el
Canal.
El 29 por la mañana, el Jefe de la Base de Submarinos puso
un caza-submarinos a disposición del buque para que los
oficiales y aspirantes pudieran recorrer el Canal. A esta
excursión concurrieron el mayor número posible de oficiales
y todos los aspirantes, regresando por el tren al anochecer.
Ese mismo día por la mañana devolvió la visita el Coronel
Jefe del Cuerpo de Artillería de Costas.
El 30 por la mañana los aspirantes acompañados por el Jefe
de estudios y dos oficiales, visitaron la Base de Submarinos
y el Parque de Aviación.
El Comandante ofreció un almuerzo a bordo al Jefe de la Base
de Submarinos, como retribución a las atenciones dispensadas
al buque y a su personal.
El 7 de diciembre de 1921 la fragata fondeó en el puerto de
Pernambuco. Al día siguiente se zarpó de este puerto con
destino al Río de La Plata, fondeando a 6 millas del Banco
Chico el día 20 del mismo mes. Llegó a la rada de La Plata
el 26, recibiéndose a bordo la comisión de exámenes y la de
inspección.
El 28 atracó a la Dársena Norte.
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