Luis Jar Torre - UNA EMPERATRIZ INESTABLE
(La pérdida del Ro-Ro "Zenobia")
Publicado en la Revista General de Marina - Abril de 2014

El "Zenobia" fondeado en Larnaca tras sufrir el segundo incidente con su carga y pocos días antes de su pérdida (Foto de autor desconocido)
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En junio de 1980 un buque nuevo,
caro y vanguardista, construido por un astillero de
prestigio y abanderado en un país puntero, se hundió
fondeado y con calma chicha sin que sus tripulantes supieran
a ciencia cierta qué estaba ocurriendo. El asunto tuvo algo
de humillante, pero la guinda fue que el barco llevaba
cuatro meses avisando de sus intenciones y cinco días
tratando de irse a pique, y cuando finalmente lo consiguió
acababa de abandonar su costado un remolcador de salvamento
y un grupo de expertos, enviado por armadores y aseguradores
para solventar un problema que ya creían resuelto. Por
suerte, no hubo que lamentar más víctimas que el ego de los
involucrados. Desde el punto de vista formativo, los accidentes marítimos suelen estar asociados a cadenas de errores que afectan un número muy limitado de asignaturas. Estos errores son didácticos: por oxidados que tenga los conocimientos adquiridos en la carrera, cualquier marino puede valorar una derrota inexacta, una caída a destiempo o una estiba chapucera, pero hay asignaturas y "asignaturas", y la Teoría del Buque tiene apartados que, sin ser particularmente difíciles, invitan a la narcosis y el olvido. Uno de ellos es la Estabilidad, pero los buques "normales" disfrutan de generosos márgenes en esta materia, y su protagonismo en los accidentes es tan limitado como la oferta de "lecciones aprendidas". Por eso, cuando el diseño de un buque deja de ser "normal" o "generoso" puede pillar a sus "cabezas pensantes" con los conocimientos enmohecidos por decenios de cálculos rutinarios y poco exigentes, y si la cosa acaba mal no es raro que la solidez conceptual del capitán y su staff sea objeto de comentarios eufemísticos. Este artículo (cuyo contenido en Teoría del Buque puede producir somnolencia) trata de la pérdida de un buque poco "normal" y nada "generoso": un ro-ro diseñado expresamente para optimizar la explotación económica eliminando "michelines". Podría decirse que era un diseño límite apoyado en la tecnología de sus creadores, la prudencia de sus operadores y la formación de sus tripulantes; cuando todo falló, una esclerosis burocrática de largo recorrido aportó la gota que desbordó el vaso, colaborando a enviarlo al fondo en circunstancias risibles. También fue atípico que el informe oficial no consiguiera desvelar con seguridad la causa del naufragio, pero esta circunstancia nos dará bula para especular un poquito. LOS LÍMITES DE LA INGENIERÍA A finales de los años setenta, la naviera
sueca Nordö (Rederi AB Nordö) decidió construir tres ro-ros
para su línea regular entre Grecia y Siria, y lo hizo con
indudable estilo. La construcción se encomendó a un
astillero acreditado (Kockums, de Malmö), pero Nordö tenía
en mente unos buques de cine y contrató la especificación
conceptual a una consultora danesa. Los armadores querían
tres unidades de gran capacidad, uso flexible, elevada
automatización, bajo consumo, mantenimiento reducido y
tripulación aún más reducida, y el resultado de su "carta a
los Reyes" se materializó el 30 de octubre de 1979, cuando
el primero de los tres "Challenger class ro-ro vessels"
entró en servicio con el nombre de "Zenobia". El nombre (una
emperatriz de Palmira, en la provincia romana de Siria)
debió ser un gesto de "buen rollo" con las autoridades
sirias, pero la emperatriz compartía con el buque al que
daba nombre un origen distinguido (afirmaba descender de
Cleopatra), una naturaleza polifacética… y cierta vocación
de inestabilidad (tras enviudar, puso patas arriba el
Oriente romano).
Alzado y planta del "Zenobia" y sus tres cubiertas de carga; la Cubierta Principal (en medio) tiene sobreimpuesta en línea discontinua la Cubierta Baja, y he reducido su escala para mejorar la resolución del alzado. Obsérvese que el espacio de aparcamiento de las Cubiertas Principal y Superior se extiende ininterrumpidamente desde lo que parece ser el mamparo de colisión hasta las rampas de popa. He marcado en rojo la situación de las portas de práctico y los tanques laterales 6 Br y Er, que tuvieron un destacado protagonismo en la pérdida del buque; estos dos tanques están rotulados como de combustible ("F.O.(P&S)"), aunque del relato de los hechos se deduce que iban vacíos. (Montaje y edición propias de tres planos de origen desconocido extraídos de la página www.hhvferry.com)
Si abarrotamos los espacios de carga de un buque "normal" con vehículos, apenas se sumergirá: el factor que limita su capacidad no es el peso de la carga, sino la superficie disponible, y apilar camiones para ganar espacio generaría mal rollo con el seguro. Los buques especializados (ro-ros y car-carriers) intentan ganar altura hasta donde se atreven, pero el peso de la carga sigue siendo ridículo para su tamaño; al menos, esta "ligereza" les permite disminuir el calado y ahorrar combustible… o ganar velocidad. Como hay otros factores que condicionan el calado, en un ro-ro suele haber margen para, manteniendo el calado idóneo, afinar las formas de la carena. La calculadora me dice que, en su configuración como buque de pasaje, la carena del "Zenobia" estaba tan "optimizada" que, con un cargamento completo de trailers, apenas quedaba Peso Muerto disponible sin sobrepasar el calado de verano; los armadores debían tener su propia calculadora (financiera), y durante la construcción hubo que hilar muy fino para recuperar unas 700 TPM amenazadas por los típicos "sobrepesos sobrevenidos", que en este caso también debieron elevar el centro de gravedad. Las modificaciones se hicieron tras alguna discusión entre el cliente y el astillero, que al parecer ya tenía ideas creativas acerca de dónde enviar a la consultora.
Si una imagen vale más que mil
palabras, esta foto de la proa del "Zenobia" (a la
izquierda) sintetiza el problema de su "falta de apoyos",
que se hace más evidente al rotular la cubierta Principal e
imaginar la línea de flotación más abajo y a una distancia
equivalente al francobordo. La manga en flotación aparenta
ser muy reducida, y la parte sumergida no tiene zonas
verticales, arruinando la estabilidad inicial. La foto de la
derecha está obtenida durante la construcción del "Zenobia"
(visible a la izquierda), y en ella su gemelo el "Scandinavia"
(a la derecha) hace de sucedáneo del plano de la cuaderna
maestra que no pude conseguir. He manipulado la imagen para
eliminar unos andamios junto a los tanques laterales de Br
(a la derecha), mostrando así con más claridad la sección
casi triangular de estos tanques. La flotación marcada en
rojo corresponde aproximadamente a la configuración como
buque de pasaje. (Montaje y edición propios de dos fotos de
autor desconocido procedentes de la página
www.hhvferry.com)
LOS LÍMITES DE LA OPERATIVIDAD Desde el primer momento quedó claro que el "Zenobia" era un barco con malas "inclinaciones": el informe oficial sobre su pérdida dice que, aun respetando el manual del astillero, en avante toda se podían alcanzar 25º de escora sólo por el efecto de sus timones, lo que tiene bemoles si bajo tus pies hay tres cubiertas repletas de trailers de 30 t trincados con cadenitas. El problema era la curva de brazos adrizantes, que los pesos altos y las formas de la carena (ver foto) hacían plana en inicio (ver gráficos) hasta que se sumergía el enorme garaje que cabalgaba sobre el escueto casco. Consciente del problema, el astillero había dotado al buque de un sofisticado piloto automático de factura propia que ajustaba el ángulo de caña (normalmente entre 4º y 10º) en función de la velocidad sobre el agua y la de caída; por desgracia, el artefacto resultó tener un comportamiento imprevisible por un problema de calentamiento no detectado. Obviamente, la ausencia de estabilidad inicial de un buque no sólo se manifiesta al meter caña, sino por una tendencia a escorar con la menor excusa; es posible que los "gadgets" del "Zenobia" y la formación de sus tripulantes, que habían recibido un curso en el astillero, invitaran a pensar que el problema era controlable.
Uno de los "gadgets" que más me
llamó la atención del "Zenobia" fue el radar montado en el
despacho de su capitán, una rareza de la que no había oído
hablar en toda mi vida marinera. Dos meses después de entrar en servicio el "Zenobia", la ruta original (Grecia-Siria) cambió su cabecera europea al puerto yugoslavo de Koper (al fondo del Adriático), alargándose significativamente, y al mes siguiente el buque dio su primer aviso. El 14 de febrero de 1980, tras doblar el Estrecho de Kytera (entre el S de Grecia y Creta) camino de Tartús, el "Zenobia" navegaba a rumbo 104º y 16 nudos, con viento fuerza 8/11 y la mar abierta unos 45º por Br; a la 0100, una ola particularmente hostil le hizo escorar 30/35º a Er, y antes de que pudiera recuperarse una segunda ola lo tumbó un poco más, circunstancia que aprovecharon varios camiones para irse de viaje dejando al ro-ro con 40º de escora permanente y unos 40 vehículos chafados. La tripulación consiguió poner proa a la mar y adrizar el buque trasegando lastre y combustible, pero entre los camioneros se produjo cierta inquietud, y según Cahill (ver bibliografía) "their threatening behavior forced the master to put into the nearby port of Volos". Fue una excelente ocasión para "perfeccionar conocimientos", pero en vez de centrarse en las causas (la escora) lo hicieron en los efectos (camiones sueltos), y la única medida que trascendió fue sustituir algunos calzos por cadenas en las cubiertas inferiores; sorprende que no se les ocurriera también sustituir el café de los camioneros por tila. Esta foto es una de las pocas
donde el "Zenobia" aparece en posición adrizada, y la única
que pude localizar con la porta de práctico de Br (marcada
en amarillo) claramente visible.
Las operaciones de carga en Koper no eran cosa de la tripulación, sino de una contrata local que cobraba a tanto por vehículo; en teoría trabajaban bajo supervisión de los oficiales de cubierta, pero estos se quejaban de que la velocidad del proceso sólo les permitía hacer comprobaciones aleatorias de las trincas. Los oficiales también se quejaban de que no les daban vela en la planificación de la carga, que hacía en tierra un capitán con experiencia en ro-ros. Es significativo que los vehículos pagaban en función de su longitud, por lo que su peso carecía de interés comercial y no requería un control exacto. El informe añade que "the mates responsible for the loading operation have also stated that they have had no part in the planning of the ballasting", y que "the engine room officers have stated that they did not have any knowledge of the ballast condition of the ship". En realidad el lastrado se efectuaba directamente por el capitán o bajo sus órdenes directas y, como veremos, al "viejo" le sobraban motivos para no delegar; por su parte, la tripulación desconocía las características de estabilidad del buque, pero tenía la sensación de que era "débil" y que navegaban con el lastre al límite de lo permitido. Tras el incidente de febrero se multiplicaron las quejas del capitán a los armadores sobre el piloto automático (tendía a meter demasiada caña o a desconectarse "por libre"), a las que se añadieron otras sobre la poca fiabilidad de las válvulas "cross-over" y la telemetría de los tanques; el informe no lo menciona, pero podemos suponer que el "levelmaster" alimentaba el ordenador de estabilidad y que, en las críticas circunstancias del "Zenobia", los errores en las sondas debían ser molestos.
Cubierta Principal del "Zenobia" vista desde popa (el fotógrafo está un poco a proa de las rampas de acceso exterior); la rampa interior de la izquierda conduce a la Cubierta Superior, y bajo ella debería estar la porta de práctico de Br (aproximadamente a medio recorrido) y los accesos a la sala de máquinas. Más a proa y también a Br debería estar el ascensor de acceso de vehículos a la Cubierta Baja. (Foto de autor desconocido procedente de la página www.hhvferry.com)
Para no ser menos los armadores también
se quejaban al capitán: según ellos el consumo de
combustible del "Zenobia" era un 15% superior al de sus
gemelos (el informe describe estas observaciones como
"repetidas"), por lo que recomendaban reducir lastre y
combustible. El capitán alegó que los gemelos (el "Scandinavia"
y el "Soca") eran nuevos, mientras que su buque ya tenía
algas en la carena pero, según declaró, tuvo un éxito
limitado; debió sentirse aliviado al desembarcar
(seguramente por vacaciones) a mediados de marzo. Su relevo
llevaba 16 años navegando, pero sólo dos meses en la
compañía, por lo que cuesta imaginarle pisando fuerte;
aunque el informe omite sus datos personales, de los
profesionales se deduce que debía rondar los cuarenta años y
que era teniente de navío de la Reserva Naval. A primeros de
mayo desembarcó el 1er oficial, embarcando otro con 13 años
de experiencia… y casi tan nuevo en la empresa (seis meses)
como el capitán; paradójicamente los dos segundos oficiales
tenían bastante más antigüedad, título de capitán y una
experiencia comparable (doce años). El jefe de máquinas y
sus oficiales tenían una experiencia mucho menor salvo el
1er oficial de máquinas, que llevaba 20 años navegando… pero
carecía del título exigible para ocupar su puesto. El 2do
oficial de máquinas llevaba dos semanas a bordo y, para
rematar la "operación caras nuevas", estaba previsto que la
primera semana de junio desembarcara el jefe de máquinas,
que sólo llevaba mes y medio en el cargo y tres en la
empresa. Su sustituto, que tenía 5 años de experiencia en la
mar y cero días de antigüedad, embarcó en Koper para
efectuar un viaje de ambientación antes de relevar. Con
estos datos, cabe pensar que la cohesión del "staff" del
"Zenobia" y su familiarización con un buque tan complicado
podían haber sido mejores. LOS LÍMITES DEL DESACIERTO En un sistema caótico el simple aleteo de una mariposa puede generar un temporal, y la mariposa que desencadenó el que había de tragarse al "Zenobia" se materializó en el puente pasada la medianoche del domingo bajo la forma de un camionero. Faltaban unas siete horas para llegar a Tartús, y el buque barajaba la costa S de Chipre gobernado por el piloto automático, con viento W fuerza 3 y marejadilla; montaba guardia el 2do oficial sénior, que con 12 años navegando, cinco en la compañía y cuatro meses a bordo podía considerarse un auténtico experto. A falta de rubia espectacular (mierda de barco) el experto enseñaba el puente al camionero, y hacia las 0015 le mostró el funcionamiento del piloto automático: por medio del joystick el oficial metió un grado a Br y otro a Er, con el resultado de que el buque, que debía ir a unos 18 nudos, inició una violenta caída a Er; el oficial metió caña a Br, pero no pudo detener la caída ni siquiera pasando el gobierno a mano. Como la luz del axiómetro estaba amortiguada no hubo forma de saber la caña metida realmente, pero en unos tres segundos el ro-ro cogió la suficiente escora a Br para que buena parte de los camiones se fueran de viaje. El informe dice que estaban mal trincados y se produjo "a general shifting of the cargo", que "was estimated at 1-3 metres to port and had occurred block-wise". El camionero debió quedar impresionado con la demostración, porque el eje de Er se salió del agua disparando la parada de emergencia del motor (el otro motor se paró manualmente), y cuando cesó el escándalo el "Zenobia" tenía 40º de escora permanente. Estabilidad estática transversal del "Zenobia" a la 0100 del día 2 de junio y escora producida por el corrimiento de su carga: como sugerían las fotos anteriores, la estabilidad inicial es patética (como mi curva, que tuve que hacer a mano). El informe suministra la curva de brazos GZ para esta situación, pero he preferido utilizar sus datos para construir una curva de pares adrizantes (D.GZ) y poder enfrentarla a la de pares escorantes (p.dt.cosθ) producida por el corrimiento de la carga: "acongoja" la limitada estabilidad residual tras la avería, y maravilla que el buque sobreviviera a los efectos de la estabilidad dinámica, que sobre el papel debería haberlo liquidado. Calculé, pero no incluyo las curvas de pares dinámicas porque, en rigor, la escora inicial no la causaron los vehículos sino un ángulo indeterminado de timón; es posible que la Comisión Investigadora pensara lo mismo, porque el informe solo trabaja con estabilidad estática. (Elaboración propia a partir de datos del anexo de estabilidad del informe oficial sueco)
Cualquiera que sepa lo "apretados" que
van los camiones en un ro-ro, intuirá que los del "Zenobia"
sólo se desplazaron unos 2 m porque no tenían a dónde ir, lo
que permite cuestionarse si un desplazamiento tan limitado
es capaz de originar por sí mismo una escora de 40º. Como el
informe no aporta este dato, no pude resistir la tentación
de calcular la escora producida al correr 2 m a Br 3.908 t
de vehículos: usando curvas de pares con las 14.103 t de
desplazamiento y los brazos GZ del cálculo de estabilidad
para esa situación (GMc 0,85 m), el resultado fueron 38º
(ver gráfico). Naturalmente una cosa es el equilibrio
estático y otra la estabilidad dinámica, y las cuentas que
hice de esta última tienen tan mal cariz que deduzco que el
buque solo se salvó por una afortunada sincronización de
eventos. No sorprende que aquella noche la confianza del
capitán en las matemáticas estuviera algo erosionada, y que
en lugar de tirar de calculadora ordenara alistar los botes
y prepararse para abandonar el buque; a las 0030 emitió un
Mayday que fue respondido entre otros por el "Ville de
Levant", un mercante alemán situado a una hora de camino.
Para entonces debió percatarse de que la escora se había
estabilizado, porque envió al personal de máquinas con
instrucciones de bombear agua a los tanques laterales de Er.
De camino, los "maquis" descubrieron que la cubierta
principal se estaba inundando por la ventilación (ahora
sumergida, como los imbornales) de una toma de mar, y la
inundación entró con ellos en la sala de máquinas al abrir
la puerta estanca. A decir verdad el agua ya se estaba
colando por el pozo del ascensor y por otra ventilación, y
los "maquis" consiguieron "cerrar el grifo" en unos cuarenta
minutos, pero no antes de que alcanzara 3 ó 4 m en la banda
de Br. A juzgar por los datos de otra foto correlativa (y el estado de la mar), ésta parece estar hecha la mañana del lunes 2 de junio, poco antes de que el buque fuera tomado a remolque; obsérvese que los botes salvavidas de Br han sido arriados y que hay iluminación eléctrica, al menos de emergencia. La imagen confirma que la carga sólo se corrió unos 2 mts porque, afortunadamente, no tenía a donde ir; más adelante veremos cómo un peso siete veces y media inferior (agua de lastre) pero sin tantas "limitaciones" produjo un par escorante de más entidad. (Foto de autor desconocido) .La idea era que el remolcador se abarloara al costado elevado (Er) para dar mangueras de CI por la porta de práctico y lastrar los TL de esa banda, pero al patrón la idea de abarloarse no le hizo ninguna gracia y, aunque se dejó convencer, apenas dio una línea la manguera faltó porque el viento y la mar estaban aumentando. Visto lo visto, el patrón sugirió remolcar el buque a Larnaca para efectuar el lastrado en aguas más tranquilas, el capitán del "Zenobia" aceptó y a las 0900 se dio el remolque con ayuda de un bote salvavidas del propio ro-ro. Ya en tránsito, el sueco cayó en la cuenta de que no tenía cartas detalladas de la zona y se las pidió al remolcador, que dijo no tenerlas tampoco (?); es evidente que el capitán buscaba dónde "apoyar" sus inquietudes, y apenas llegó a Larnaca (a las 1900 locales) solicitó fondear "in as shallow waters as possible". Su limitada confianza en las matemáticas debió contagiarse a las autoridades locales, porque le fondearon dos millas al SSE del puerto, en aguas abiertas y unos 40 m de sonda. Tampoco autorizaron que el "Onisillos" le lastrara los tanques de inmediato como pretendía, y sólo "after discussions" se le permitió hacerlo la mañana siguiente (martes día 3), pero no con su remolcador sino con el "Mercantonio Brigadino", de 121 TRB. Para completar la bienvenida, la Autoridad Portuaria solicitó el embargo del buque para salvaguardar los derechos de su remolcador, y el "Zenobia" quedó inmovilizado salvo autorización expresa de la Corte Suprema chipriota. Esta foto también parece estar hecha el lunes 2 de junio, sin duda desde el remolcador "Onisillos" y camino de Larnaca. El cabo de remolque trabaja bastante abierto y está tenso como una cuerda de guitarra: debemos suponer que saben lo que hacen, pero considerando la limitada estabilidad residual del buque, es posible que estén jugando con fuego. (Foto de autor desconocido). Aquella noche llegó un representante de
los aseguradores y personal técnico de la naviera
familiarizado con el buque; el equipo reconoció el "Zenobia"
a las 0600, una hora antes de que el último auxiliar
operativo se parara por recalentamiento dejando al ro-ro con
el generador de emergencia, la bomba principal de CI
inoperativa y la de emergencia con la toma en seco por la
escora. Tras comprobarse que las válvulas "cross-over" "all
indicated closed positions", el pequeño remolcador comenzó a
bombear agua al TL 4 Er a través de dos mangueras de CI,
pero la excesiva altura y su limitada capacidad hacían el
trabajo ineficiente: 36 horas después el tanque (de 262 m3)
seguía sin llenar, la escora se mantenía en 40º y el achique
de la sala de máquinas, que se hacía con medios propios, iba
de pena porque el generador de emergencia también se
calentaba. Los armadores ya habían conseguido un remolcador
de salvamento de verdad (el "Vernicos Dimitrios", de 1.136
TRB), pero como el "Zenobia" estaba embargado se necesitó
otra ronda de "discussions in the harbour-master's office"
antes de que, el miércoles a medianoche, se le permitiera
abarloarse al costado del sueco. El "Zenobia", con toda probabilidad fondeado en Larnaca: se aprecia que la hélice y el timón de Er están casi por completo fuera del agua, y que las peculiares formas de la carena se extienden a lo largo de toda la eslora. (Foto de autor desconocido) LOS LÍMITES DE LA BUROCRACIA
Estabilidad estática transversal del "Zenobia" a la 0100 del día 7 de junio y escora máxima producida en caso de comunicación entre los TL 6 Br y Er a través de la válvula "cross-over". He superpuesto en línea discontinua la curva de pares adrizantes del gráfico anterior (antes del lastrado) para mostrar que, aunque la estabilidad inicial sigue estando condicionada por las formas de la carena, la reserva de estabilidad tras un accidente (ahora de más entidad) es mucho mayor. Como en el caso anterior, utilicé los datos del informe oficial para construir una curva de pares adrizantes (D.GZ) y enfrentarla a la de pares escorantes (p.dt.cosθ) producida por la máxima cantidad de agua que pudo pasar de un tanque a otro. La distancia transversal es sólo aproximada, ya que la sección triangular de los tanques laterales dificulta estimar su CG en ausencia de planos detallados. (Elaboración propia a partir de datos del anexo de estabilidad del informe oficial sueco) Tras la pérdida del "Zenobia" la Administración sueca impuso a sus dos gemelos restricciones que implicaban la reducción del PM en unas 600 t; esta normativa se suavizó en los meses siguientes, pero en 1981 al "Soca" también se le fueron de viaje los camiones con mal tiempo, y la línea se suspendió. A finales de ese año los buques fueron vendidos a una compañía búlgara, cambiaron sus nombres por "Trapezitza" y "Tzarevetz" y durante siete años no dieron que hablar; superado el bache, como eran de buena familia los compró la "Sealink", y tras una transformación radical que implicó aumentar la manga (¡al fin!) mediante embonos, renacieron convertidos en el "Fiesta" y el "Fantasia", dos exitosos ferrys para la línea Dover-Calais con capacidad para 1.800 pasajeros y hasta 650 coches. Como suele ocurrir con los humanos, dos tallas más de "cintura" dieron a la madurez de estas "emperatrices" una "estabilidad" que no habían podido disfrutar en su estilizada juventud. El "Zenobia" sigue a 41 m de profundidad, apoyado sobre su costado de Br y frente a la cabecera de pista del aeropuerto de Larnaca; algunas fuentes dicen que se planteó reflotarlo y la cosa quedó en nada debido a problemas burocráticos (genio y figura…). Al menos se ha convertido en un atractivo turístico, y su visita se considera una de las inmersiones más bonitas que pueden hacerse en un pecio… y un centenar de camiones; es irónico que los buceadores deportivos se hayan convertido en sus únicas víctimas: en 2013 ya acumulaba cuatro muertes.
Una somera búsqueda en Internet basta para encontrar dos centenares de fotos del "Zenobia" y su carga hundidos. Estas dos en concreto invitan a "bucear" en la física recreativa: a la izquierda se aprecia un camión con el tanque de combustible deformado por la presión; el vehículo aparenta seguir trincado a la Cubierta Superior (se adivina una marca de aparcamiento), ahora casi vertical, y la foto debería estar girada unos 80º a la izquierda, con el pez grande casi horizontal y el más pequeño ( junto a la ventana) escapando hacia arriba. A la derecha se ve uno de los lugares favoritos de los buceadores: el cargamento de huevos de otro camión, desparramado pero (a diferencia del depósito) relativamente intacto por el viejo truco de la bóveda. (Montaje y edición propios de dos fotos de autor desconocido). BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES La única referencia original sobre la pérdida del "Zenobia" es el informe oficial de fecha 22.09.81 de la Comisión sueca ("Beträffande ro-ro/passagerarfartyget Zenobias förlisning på redden utanför Larnaca, Cypern, den 7 juni 1980"). Este documento no está en Internet, pero pude conseguirlo gracias a Erik Sandberg, del Ministerio de Transportes sueco, que tuvo la amabilidad de escanearme la versión inglesa y el anexo de estabilidad elaborado por el Centro de Datos de la Asociación de Astilleros Suecos. El mejor resumen de este informe que encontré en la Red está en una página de buceo (http://www.hurghada-team.de/zenobia%20info.htm), y otro buen resumen puede encontrarse en el libro del capitán Cahill (Richard A. Cahill; "Disasters at Sea", 1991 Nautical Books), que dedica nueve páginas al naufragio. Los planos y algunas fotos del artículo son de la Web de HHV Ferry, que tiene un gran reportaje de la construcción de la "Challenger class" (http://www.hhvferry.com/fantfiest_early.html) y del "Zenobia" (http://www.hhvferry.com/zenobia.html). Finalmente, en Internet hay varias páginas de buceo con fotos del barco hundido. |
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Carlos J. Mey / Miguel A. Galdeano Este sitio es publicado por HISTARMAR - Argentina Dirección de e-mail: [email protected] |












