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Historia y Arqueologia Marítima

Trabajos de Investigacion Historica del

DEPARTAMENTO DE ESTUDIOS HISTORICOS NAVALES

La expedición de Giácomo Bove. Primer proyecto argentino de investigación hacia la Antártida.

 

Por Suboficial Principal Benicio Ahumada

Con la consolidación política del estado nacional a partir de 1880, quedaba para las autoridades nacionales afianzar los territorios ubicados en zonas inexploradas para de acrecentar el dominio y soberanía en ellos. Con este objetivo,  se organizaron exploraciones a fin de lograr un conocimiento acabado de sus características para establecer poblaciones. Los acontecimientos surgidos por diferencias limítrofes con la República de Chile, incrementaron el afán de conocer territorios desconocidos hasta entonces, organizándose varias expediciones hacia el sur y norte argentino.

Desde mediados del siglo XIX, los intereses manifestados por algunos países europeos y americanos por las regiones del Polo Sur, se extendían desde la ampliación de los conocimientos geográficos, meteorológicos y oceanográficos, hasta la búsqueda de nuevos lugares de captura de focas y ballenas, ya que las costas meridionales habían sufrido una gran disminución de ejemplares de estas especies. Fueron estos intereses económicos los que determinaron la realización de innumerables viajes a la Antártida, región que con el tiempo se transformaría en la fuente de recursos que las economías europeas requerían.

La República Argentina no era ajena a estos nuevos afanes de descubrimientos, debido a que muchas de las expediciones hacia el Sur recalaban en sus puertos y sus científicos, aprovechando sus visitas a la ciudad de Buenos Aires, pronunciaban conferencias alentando a la ciudadanía a tomar parte en esta nueva corriente. Nuestro país, luego de alcanzar una cierta estabilidad política, territorial y administrativa, estuvo en condiciones de llevar a cabo aquellas expediciones en su jurisdicción marítima.

Uno de los organismos nacionales que propiciaron el progreso de la investigación geográfica y científica fue el Instituto Geográfico Argentino. El mismo, fundado en el año 1879, funcionaba como una sociedad científica para los estudios geográficos, y era la entidad pionera de los intereses argentinos por su territorio antártico. Este instituto, publicaba un “Boletín”  en el que manifestaba un gran interés por todas las regiones de nuestro país, especialmente las inexploradas.

En 1880, el oficial de la Real Marina de Italia Giácomo Bove, proyectó una expedición hacía la Antártida. Para su realización solicitó el apoyo del Instituto, consistente en naves, tripulaciones y logística necesaria para esa misión. Las autoridades de la institución recibieron con gran beneplácito esta iniciativa, la cual no contaba con el respaldo oficial del gobierno italiano.

El Instituto Geográfico Argentino decidió brindar su auspicio en 1881 a la denominada “Expedición Austral Argentina”, empresa que contó como uno de sus patrocinadores al Doctor Zeballos, fundador de la Sociedad Científica Argentina y del Instituto, quien decía en un discurso destinado a promover la formación de la Comisión Central Cooperadora de la Expedición al Polo Sur, “…una sociedad científica del carácter del Instituto Geográfico Argentino no podía permanecer indiferente ante ese programa ... por los grandes resultados a obtenerse para la ciencia, y que además abarcaba el estudio de regiones casi ignotas de la República...”

Por razones políticas el gobierno modificó el proyecto de Bove, suprimiendo su etapa antártica y lo encuadró en una ley que ordenaba el estudio hidrográfico de las costas patagónicas para obtener un mejor conocimiento de la zona y su señalización.

Mediante la ley del 9 de octubre de 1880 se concedieron los fondos para una expedición hacia el sur de la isla de los Estados y del canal de Beagle y, mediante el decreto del 6 de mayo de 1881, se aceptó el ofrecimiento del teniente de la Marina Italiana Bove para la realización de la misma. Los decretos del 22 y 28 de octubre de 1881 dispusieron todo lo concerniente para la realización de la “Expedición Científica Austral Argentina” o “Expedición Italo-argentina de 1881/2”. En ambos se designaron como Jefe Científico al teniente Bove; Comandante Militar de la expedición al teniente coronel de Marina Rafael Blanco; comandante de la goleta Cabo de Hornos y cúter Patagones al teniente coronel de Marina Luis Piedra Buena. Dentro de la tripulación estaban adscriptos el doctor Carlos Spegazzini, naturalista; Domingo Lovisato, geólogo y Decio Vinciguerra, zoólogo. La expedición zarpó de Buenos Aires el 25 de diciembre de 1881 para realizar la etapa patagónica explorando las costas de Tierra del Fuego, Isla de los Estados y Canal de Beagle, regresando el 1º de septiembre de 1882.

 

Esta primera expedición al sur, organizada por el gobierno argentino, no tuvo los prometedores resultados que se le auguraban, ya que Bove y algunos expedicionarios sufrieron un naufragio en cercanías de la Isla Picton, decidiéndose abortar la misión. Los inconvenientes sufridos provocaron un sinnúmero de críticas hacia el gobierno y se atribuía el fracaso al hecho de no haberse designado un oficial argentino como jefe total de la expedición.

 

Si bien esta expedición no cumplió con el objetivo principal que era la exploración de las costas antárticas, limitándose el estudio al Beagle e Isla de los Estados, constituyó la primera exploración austral organizada por el gobierno argentino, que demostraba de esta manera las firmes intenciones de incorporar las tierras antárticas bajo su dominio.

 Suboficial Principal Benicio Ahumada

 

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