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De acuerdo al "Diario de
Operaciones de la Escuadra de Brown" y a diferentes noticias publicadas en
aquella época por el "Brithsh Packet", se establecio que el 4 de Agosto de
1826, cinco días después del combate de Quilmes, la 25 de Mayo fondeó
frente al Retiro, ya aligerada en gran parte de su material. Al día
siguiente se corrio a Balizas Interiores (Catalinas) donde quedo en
desarme como ponton de depósito para pertrechos de guerra
En Abril de 1827, la
fragata continuaba desmantelada, pero alguna artilleria debió montar
(quizas carronadas) porque el 19 de Agosot intervino en el rechazo de
cinco goletas brasileñas que entraron en persecución de la barca
"Columbus".
El 9 de Octubre de 1827 se
produjo una bajante extraordinaria que dejó sólo 4 o 5 pies de agua en
Balizas Interiores. El bergantin británico"Florida", muy cargado, se
descosio y hundió. Tambien la "Veinticinco" se abrio y escoró. el 12 de
Octubre se continuaba descargando al "Florida" y se trataba de adrizar la
Veinticinco con el auxilio de barriles.
El 17 de Octubre, estando
el "Florida" ya aligerado, se largo una sudestada que lo puso a flote y
arrojó sobre la "25 de Mayo", con lo cual quedo aconchado en apretado
conjunto.
El 3 de Noviembre el
"Florida" se desprendio de la "Veinticinco" que seguia llena de agua. Una
semana después, el 11 de Noviembre, se largo otro fuerte temporal que
deshizo a esta última; del "Florida" quedaba casi nada habiendo llegado a
la playa trozos de su casco. Ambos buques fueron señalados con boyas.
Con justo criterio, Sidders
comenta que se tuvo tiempo suficiente para retirar todos los elementos
valiosos del buque, sobre todo los cañones, por lo que los hallados bien
pueden haber sido solamente lastre.

Detalle del cuarteron ingles de 1911,
ilustra acerca de la situacion relativa del Puerto Nuevo y del antiguo
fondeadero de Balizas Interiores (Inner Roads), que con menos agua se
extendia mas al sur, cerca del Dique Nº 4. El ancla que señala el
fondeadero responde casi exactamente al sitio donde se encontraron loso
restos de la "Veinticinco".
Pasaron 106 años, en los
cuales se olvido toda indicacion de la "25 de Mayo", hasta que, en los
ultimos días del mes de Agosto de 1933 el patro de la DRaga 23-C del MOP,
dedicada a trabajos en Puerto Nuevo, efectuo el hallazgo "a unos
cuantos metros al este del muro oeste de dicho antepuerto y a unos
100 metros al sur de la linea de revestimiento del primer espigon de
Puerto Nuevo", donde existia en ese entonces una profundiad de "un
metro bajo el cero del Riachuelo, encontrandose el casco enterrado unos
cuatro metros en la arena"
En esa oportunidad, se
extrajo parte del codaste, timon, un ancla de 3,50 metros de caña y
maderamen. Como en una nueva pasada de la draga se extrajeron algunos
cañones y balas, se penso en la posibilidad de que se tratara del casco de
algun buque que guerra antiguo, por lo que se continuo dragando con
cuidado, lo que permitio extraer en buenas condiciones 11 cañones de
largos variables entre uno y dos metros y 65 balas de hierro de distintos
diametros, asi como maderamen, en parte con revestimiento de cobre y otra
ancla.
Balas de cañon y cañones
hallados con la draga


Maderamen hallado con la
draga
La noticia aparecida en "La
Nacion" del 9.9.1933 agregaba que "A raiz de estos hallazgos y con el
fin de veitar mayor deterioro, se ordeno suspender el dragado,
practicandose un reconocimiento con buzo, asi como otro a barra de
penetración, para tratar de ubicar dicho casco, lo que no fue posible, por
lo que se coloco un boyarin en el sitio..".
El Inspector Gral. de Obras
y Astilleros el Rio de la Plata (MOP) Ing. Ernesto Baldasarri se comunico
con el Dtor del Museo Historico Nacional, Federico Santa Coloma, quienes
cotejando la informacion de que disponian confirmaron que era la posicion
de hundimiento de la "25 de Mayo". Los Ministros Casal, Iriondo y Melo
visitaron el MOP para ver los restos y asi lo hicieron tambien los
Capitanes de Fragata Hector Ratto, Teodoro Caillet Bois y el Ing.
Baldasarri. En las fotos de abajo hay cierta cnfusion, las tres primeras
del MOP dicen (visita de los Ministros Casal, Iriondo y Melo, 8-9-1933,
pero la siguiente foto, de Caras y Caretas (enviada por Carlos Castro)
menciona que son los CF mencionados lo que estan en la imagen, pero son la
misma gente(!).


El articulo de Sidders no
abunda mas sobre el tema del rescate, sí sobre la construccion del modelo
que existe en el Museo Naval en Tigre. Sin embargo las fotografias de Vias
Navegables nos dan otra vision de la segunda parte del rescate, ya que las
fotos estan fechadas el 21 de Febrero de 1934, cuatro meses mas tarde de
su descubrimiento, operandose con las dos grandes gruas con que se contaba
entonces, las C-2 y C3, trabajando con grandes cuidados y retirando
grandes trozos de casco. Inclusive en una de las fotos se menciona que se
esta sacando partes de la "Florida", como se ve mas abajo. (ver sus
epigrafes originales)
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decreto de Enero de 1935 se establecio taxativamente que "esta
probado que los restos extraidos pertenecen a la mencionada "fragata
25 de Mayo", consistentes en fragmentos de su casco, parte de su
artilleria, proyectiles, anclas y cadenas, y ademas el timon de la
"Maldonado" y maderamen de la "Florida", buques que pertenecieron a
la Escuadra Nacional."; tambien se declaraban de caracter
historico y que el Depto de Marina tendria a su cargo la
conservacion de los mismos. Una duda es porque es el timon de la
Maldonado Como se puede
ver, los pedazos de casco retirados fueron de bastante gran tamaño,
pero muy parcializados, insuficientes para reconstruir algo como se
pretendia en esa época. Durante 10 años los restos permanecieron en
los depositos del MOP en el Riachuelo, en Diciembre de 1944 fueron
transportados al Museo Naval de Tigre. Las partes mejor conservadas
fueron expuestas alli, el resto quedo en un galon contiguo.

Lamentablemente, no habia entonces
los elementos de que disponemos hoy en dia para la conservacion de
maderas y metales. Tres años mas tarde, el CF Leban, a cargo de la
Direccion del Museo, solicito al Estado Mayor la autorizacion para
incinerar gran parte de ese material dado su avanzado estado de
descomposicion, para "guardarlo en urnas adecuadas que se podrian
distribuir entre los buques o reparticiones de la Armada" Esto fue
autorizado ese mismo mes, aunque de las urnas o cenizas no se supo
mas nada. Por lo menos las chapas de cobre originales que cubrian el
casco si tuvieron un buen uso: fueron utilizadas para forra el casco
del modelo a escala 1:10 que fuera ampliamente promovido por el
Capitan Ratto y que se encuentra actualmenta a la entrada del Museo.

De las anclas,
artilleria, municion, etc, que se hallaron no tengo ninguna
informacion, quizas fueron distribuidos en dependencias de la
Armada, quizas se fundieron. Seria interesante saber algo de ellos.
Comentario al respecto del Lic,.Pablo
Pereyra, Museólogo del Museo Naval de la Nacion.
Buen día:
El artículo de Histarmar está muy completo. Solo agrego algunos
detalles que conozco en cuanto a como estuvieron los restos durante
muchos años en el Museo Naval.
Existe un artículo periodístico
contemporáneo a la recuperación de los restos en 1933 que describía
como se habían rescatado y que anunciaba que las autoridades (antes
de sacar todo del río) estaban pensando ....."como el HMS VICTORY
en Portsmouth, destinar la fragata a una dársena del puerto de
Buenos Aires para convertirla en museo, enaltecer la figura del
Almirante Brown, para delectación de los señores visitantes".....
Como se imaginarán las ciencias de la arqueología marina, la
conservación y la museología por esos años o no existían o estaban
en ciernes. Los criterios de rescate otro tanto. Ya en la forma que
se ubicó, produjo un deterioro grande (los restos fueron
literalmente chocados por la draga).
No existía un resto o un pecio, sino que se dispersaron fragmentos
con los años. La veinticinco ya estaba destruida cuando se fondeó
allí, convertida en un simple casco muy destruido y desarbolado,
para colmo hundido por un temporal, que debe haber hecho su parte.
Así que era muy difícil pensar en recupera un casco consolidado etc.
El artículo fue sólo una expresión de deseo, o un recurso para
vender más diarios o (sería Clarín ja!).
Los restos estuvieron largos años en un depósito portuario durante
más de diez años, una vez trasladado el Museo Naval a Tigre
(1946-1948),
se decidió trasladarlos allí. Fueron colocados para su exhibición en
la pileta donde hoy día se encuentra el LEHG II de Vito Dumas, y
dispuestos en una forma "alegórica". Lo que después determinamos que
era el codaste fue exhibido como si fuera la proa, rodeado por los
fragmentos más pequeños.
Los restos fueron trasladados dentro del museo en varias
oportunidades.
En los cincuenta el director del museo Capitán Hugo Lebán pidió
autorización para incinerar los pequeños fragmentos menos
significativos con el objeto de depositar las cenizas en urnas y
obsequiarlas oficialmente a autoridades, cosa que se hizo.
En la década de 1980 durante la dirección del Capitán Juan Carlos
Sidders, prestigioso arqueólogo naval, realizó, al igual que con la
fragata Hércules, ambas insignias de Brown, un profundo estudio de
factibilidades acerca de la veracidad de que los restos fueran
exactamente de la 25 de Mayo, su resultado fue concretamente que no
se tenía certeza de que fuera.
Los estudios anteriores del capitán Héctor Ratto, primer historiador
naval de la Armada, se contraponían, pero por el lugar geográfico de
donde se extrajeron los restos, las cercanías con la Florida y la
Maldonado, también allí hundidas daban indicios de que fuera un dato
cierto.
El hecho es que los restos terminaron hasta entrado los '90 contra
una pared del museo.
Un día decidimos con el Capitán Molina Pico director del museo entre
1995 y 2010, ver la posibilidad de mejorar los restos en cuanto a su
conservación.
Empezamos por limpiarlos en forma general, encontramos debajo un
inmenso nido de termitas al que atacamos con fungicidas
convencionales.
Luego pensamos en moverlos para otro sector, ya que en ese lugar
queríamos montar el sector de remo deportivo.
Las piezas más grandes están compuestas por un tramo de sobre quilla
con pernos de hierro que pesa alrededor de dos toneladas.(tiene unos
pocos fragmentos de chapa de cobre)
Con Molina Pico pensamos en que si bien no podría estar la fragata
expuesta en una dársena del puerto, si podríamos darle una lectura
interpretativa de los fragmentos que materialmente teníamos.
El entusiasmo fue creciendo y se contagió a los suboficiales y otros
miembros del personal, decidimos ubicarlos en un sector, que si bien
no era el adecuado, por el circuito de recorrida cronológico de la
visita, si era un sector que le daba preponderancia pues se iba a
exhibir solo lo relacionado a la 25 de Mayo.
Hicimos estudios previos de factibilidad para el movimiento de las
piezas de mayor peso y tamaño. Hicimos montajes provisorios con
caballetes de madera, se construyeron piezas similares en cartón a
las que irían colgadas para presentarlas y tener un análisis visual
(pedazos de cuadernas por ejemplo).
Paralelamente comenzé a realizar la limpieza y desinsectación
mediante pincel, y neumoaspiración.
Consulté a dos amigos restauradores que me aconsejaron como
consolidar las maderas y desinsectizar al mismo tiempo.
Compre en un comercio cercano a la Facultad de Medicina, bolsas para
inyectar suero. Y usamos Paraloid (plastico en estado sólido)
diluido en tolueno, que mediante goteo impregnamos durante casi un
año.
La doctora Verónica Aldazábal, arqueóloga del museo, realizó una
investigación, determinando que todo el maderamen estaba compuesto
por madera de roble, solo una pieza pertenece a una especie de árbol
que solo existe en el Caribe, lo que determina que la fragata, de
construcción europea, tuvo una reparación en esa zona.
Las piezas en definitiva, comprenden un sector de popa, con
elementos del codaste, y una parte del timón, una tabla del forro,
dos tramos de cuadernas y la sobre quilla.
Encontramos un fragmento considerable como de dos metros cuadrados
en el Museo Naval Espora de la avenida Caseros, que repatriamos para
integrarla al resto y encastró perfectamente.
En cuanto a las piezas de metal, se encuentran los cañones, cuyas
cureñas fueron construidas en el museo cuando llegaron los restos a
Tigre, una carronada, un anclote, dos anclas menores, algo de
metralla, proyectiles esféricos, un proyectil enramado y algunas
piezas más.
En conclusión fue un trabajo altamente gratificante, Molina Pico iba
haciendo bocetos, esquemas y dibujo de proyectos que iban quedando
dispersos y abandonados una vez utilizados por los talleres, a los
que fui recogiendo atentamente y guardando en una caja de cartón
(que terminaron siendo siete carpetas enteras de material). Además
de registrar todo el trabajo con fotografías.
Todo ese material que está a la consulta de todos, le permitió a
Molina Pico dar audiovisuales y charlas por varios foros.
Fue un trabajo muy gratificante, hasta ese momento único en el país,
duró más de dos años, desde que los limpiamos hasta que fue
inaugurado en un cumpleaños del museo, el 20 de mayo de 1998.
Después de varios años, un día recibo un llamado de la museologa del
Museo Histórico Nacional, quien me pide si podía restaurar un
codaste del siglo XVI, que había sido rescatado del Río de la Plata.
Cosa que hice.
Fueron trabajos muy gratificantes.
Pablo Pereyra |
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