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Fragata "25 de Mayo" 

Indice Armada

La fragata "25 de Mayo" y el Rescate de sus restos

Basado en el articulo del CN Juan Carlos Sidders aparecido en el Boletín del Centro Naval, Octubre/Diciembre 1984, Nº 741 Vol CII año CIII; las fotos del Archivo de Vias Navegables y la revista Caras y Caretas.

Carlos Mey, 07-06-2006

De acuerdo al "Diario de Operaciones de la Escuadra de Brown" y a diferentes noticias publicadas en aquella época por el "Brithsh Packet", se establecio que el 4 de Agosto de 1826, cinco días después del combate de Quilmes, la 25 de Mayo fondeó frente al Retiro, ya aligerada en gran parte de su material. Al día siguiente se corrio a Balizas Interiores (Catalinas) donde quedo en desarme como ponton de depósito para pertrechos de guerra

En Abril de 1827, la fragata continuaba desmantelada, pero alguna artilleria debió montar (quizas carronadas) porque el 19 de Agosot intervino en el rechazo de cinco goletas brasileñas que entraron en persecución de la barca "Columbus".

El 9 de Octubre de 1827 se produjo una bajante extraordinaria que dejó sólo 4 o 5 pies de agua en Balizas Interiores. El bergantin británico"Florida", muy cargado, se descosio y hundió. Tambien la "Veinticinco" se abrio y escoró. el 12 de Octubre se continuaba descargando al "Florida" y se trataba de adrizar la Veinticinco con el auxilio de barriles.

El 17 de Octubre, estando el "Florida" ya aligerado, se largo una sudestada que lo puso a flote y arrojó sobre la "25 de Mayo", con lo cual quedo aconchado en apretado conjunto.

El 3 de Noviembre el "Florida" se desprendio de la "Veinticinco" que seguia llena de agua. Una semana después, el 11 de Noviembre, se largo otro fuerte temporal que deshizo a esta última; del "Florida" quedaba casi nada habiendo llegado a la playa trozos de su casco. Ambos buques fueron señalados con boyas.

Con justo criterio, Sidders comenta que se tuvo tiempo suficiente para retirar todos los elementos valiosos del buque, sobre todo los cañones, por lo que los hallados bien pueden haber sido solamente lastre.

Detalle del cuarteron ingles de 1911, ilustra acerca de la situacion relativa del Puerto Nuevo y del antiguo fondeadero de Balizas Interiores (Inner Roads), que con menos agua se extendia mas al sur, cerca del Dique Nº 4. El ancla que señala el fondeadero responde casi exactamente al sitio donde se encontraron loso restos de la "Veinticinco".

Pasaron 106 años, en los cuales se olvido toda indicacion de la "25 de Mayo", hasta que, en los ultimos días del mes de Agosto de 1933 el patro de la DRaga 23-C del MOP, dedicada a trabajos en Puerto Nuevo, efectuo el hallazgo "a unos cuantos metros al este del muro oeste de dicho antepuerto y  a unos 100 metros al sur de la linea de revestimiento del primer espigon de Puerto Nuevo", donde existia en ese entonces una profundiad de "un metro bajo el cero del Riachuelo, encontrandose el casco enterrado unos cuatro metros en la arena"

En esa oportunidad, se extrajo parte del codaste, timon, un ancla de 3,50 metros de caña y maderamen. Como en una nueva pasada de la draga se extrajeron algunos cañones y balas, se penso en la posibilidad de que se tratara del casco de algun buque que guerra antiguo, por lo que se continuo dragando con cuidado, lo que permitio extraer en buenas condiciones 11 cañones de largos variables entre uno y dos metros y 65 balas de hierro de distintos diametros, asi como maderamen, en parte con revestimiento de cobre y otra ancla.

Balas de cañon y cañones hallados con la draga

 

 

Maderamen hallado con la draga

La noticia aparecida en "La Nacion" del 9.9.1933 agregaba que "A raiz de estos hallazgos y con el fin de veitar mayor deterioro, se ordeno suspender el dragado, practicandose un reconocimiento con buzo, asi como otro a barra de penetración, para tratar de ubicar dicho casco, lo que no fue posible, por lo que se coloco un boyarin en el sitio..".

El Inspector Gral. de Obras y Astilleros el Rio de la Plata (MOP) Ing. Ernesto Baldasarri se comunico con el Dtor del Museo Historico Nacional, Federico Santa Coloma, quienes cotejando la informacion de que disponian confirmaron que era la posicion de hundimiento de la "25 de Mayo". Los Ministros Casal, Iriondo y Melo visitaron el MOP para ver los restos y asi lo hicieron tambien los Capitanes de Fragata Hector Ratto, Teodoro Caillet Bois y el Ing. Baldasarri. En las fotos de abajo hay cierta cnfusion, las tres primeras del MOP dicen (visita de los Ministros Casal, Iriondo y Melo, 8-9-1933, pero la siguiente foto, de Caras y Caretas (enviada por Carlos Castro) menciona que son los CF mencionados lo que estan en la imagen, pero son la misma gente(!).

 

                  

El articulo de Sidders no abunda mas sobre el tema del rescate, sí sobre la construccion del modelo que existe en el Museo Naval en Tigre. Sin embargo las fotografias de Vias Navegables nos dan otra vision de la segunda parte del rescate, ya que las fotos estan fechadas el 21 de Febrero de 1934, cuatro meses mas tarde de su descubrimiento, operandose con las dos grandes gruas con que se contaba entonces, las C-2 y C3, trabajando con grandes cuidados y retirando grandes trozos de casco. Inclusive en una de las fotos se menciona que se esta sacando partes de la "Florida", como se ve mas abajo. (ver sus epigrafes originales)

   
   
   
Por decreto de Enero de 1935 se establecio taxativamente que "esta probado que los restos extraidos pertenecen a la mencionada "fragata 25 de Mayo", consistentes en fragmentos de su casco, parte de su artilleria, proyectiles, anclas y cadenas, y ademas el timon de la "Maldonado" y maderamen de la "Florida", buques que pertenecieron a la Escuadra Nacional."; tambien se declaraban de caracter historico y que el Depto de Marina tendria a su cargo la conservacion de los mismos. Una duda es porque es el timon de la Maldonado

 Como se puede ver, los pedazos de casco retirados fueron de bastante gran tamaño, pero muy parcializados, insuficientes para reconstruir algo como se pretendia en esa época. Durante 10 años los restos permanecieron en los depositos del MOP en el Riachuelo, en Diciembre de 1944 fueron transportados al Museo Naval de Tigre. Las partes mejor conservadas fueron expuestas alli, el resto quedo en un galon contiguo.

                       

Lamentablemente, no habia entonces los elementos de que disponemos hoy en dia para la conservacion de maderas y metales. Tres años mas tarde, el CF Leban, a cargo de la Direccion del Museo, solicito al Estado Mayor la autorizacion para incinerar gran parte de ese material dado su avanzado estado de descomposicion, para "guardarlo en urnas adecuadas que se podrian distribuir entre los buques o reparticiones de la Armada" Esto fue autorizado ese mismo mes, aunque de las urnas o cenizas no se supo mas nada. Por lo menos las chapas de cobre originales que cubrian el casco si tuvieron un buen uso: fueron utilizadas para forra el casco del modelo a escala 1:10 que fuera ampliamente promovido por el Capitan Ratto y que se encuentra actualmenta a la entrada del Museo.

     

De las anclas, artilleria, municion, etc, que se hallaron no tengo ninguna informacion, quizas fueron distribuidos en dependencias de la Armada, quizas se fundieron. Seria interesante saber algo de ellos.

Comentario al respecto del Lic,.Pablo Pereyra, Museólogo del Museo Naval de la Nacion.

Buen día:

El artículo de Histarmar está muy completo. Solo agrego algunos detalles que conozco en cuanto a como estuvieron los restos durante muchos años en el Museo Naval.

Existe un artículo periodístico contemporáneo a la recuperación de los restos en 1933 que describía como se habían rescatado y que anunciaba que las autoridades (antes de sacar todo del río) estaban pensando ....."como el HMS VICTORY en Portsmouth, destinar la fragata a una dársena del puerto de Buenos Aires para convertirla en museo, enaltecer la figura del Almirante Brown, para delectación de los señores visitantes"..... 
Como se imaginarán las ciencias de la arqueología marina, la conservación y la museología por esos años o no existían o estaban en ciernes. Los criterios de rescate otro tanto.  Ya en la forma que se ubicó, produjo un deterioro grande (los restos fueron literalmente chocados por la draga).
No existía un resto o un pecio, sino que se dispersaron fragmentos con los años. La veinticinco ya estaba destruida cuando se fondeó allí, convertida en un simple casco muy destruido y desarbolado, para colmo hundido por un temporal, que debe haber hecho su parte.
Así que era muy difícil pensar en recupera un casco consolidado etc.
El artículo fue sólo una expresión de deseo, o  un recurso para vender más diarios o (sería Clarín ja!).
Los restos estuvieron largos años en un depósito portuario durante más de diez años, una vez trasladado el Museo Naval a Tigre (1946-1948),
se decidió trasladarlos allí. Fueron colocados para su exhibición en la pileta donde hoy día se encuentra el LEHG II de Vito Dumas, y dispuestos en una forma "alegórica". Lo que después determinamos que era el codaste fue exhibido como si fuera la proa, rodeado por los fragmentos más pequeños.
Los restos fueron trasladados dentro del museo en varias oportunidades.
En los cincuenta el director del museo Capitán Hugo Lebán pidió autorización para incinerar los pequeños fragmentos menos significativos con el objeto de depositar las cenizas en urnas y obsequiarlas oficialmente a autoridades, cosa que se hizo.
En la década de 1980 durante la dirección del Capitán Juan Carlos Sidders, prestigioso arqueólogo naval, realizó, al igual que  con la fragata Hércules, ambas insignias de Brown, un profundo estudio de factibilidades acerca de la veracidad de que los restos fueran exactamente de la 25 de Mayo, su resultado fue concretamente que no se tenía certeza de que fuera. 
Los estudios anteriores del capitán Héctor Ratto, primer historiador naval de la Armada, se contraponían, pero por el lugar geográfico de donde se extrajeron los restos, las cercanías con la Florida y la Maldonado, también allí hundidas daban indicios de que fuera un dato cierto.
El hecho es que los restos terminaron hasta entrado los '90 contra una pared del museo.
Un día decidimos con el Capitán Molina Pico director del museo entre 1995 y 2010, ver la posibilidad de mejorar los restos en cuanto a su conservación.
Empezamos por limpiarlos en forma general, encontramos debajo un inmenso nido de termitas al que atacamos con fungicidas convencionales.
Luego pensamos en moverlos para otro sector, ya que en ese lugar queríamos montar el sector de remo deportivo.
Las piezas más grandes están compuestas por un tramo de sobre quilla con pernos de hierro que pesa alrededor de dos toneladas.(tiene unos pocos fragmentos de chapa  de cobre)
Con Molina Pico pensamos en que si bien no podría estar la fragata expuesta en una dársena del puerto, si podríamos darle una lectura interpretativa de los fragmentos que materialmente teníamos.
El entusiasmo fue creciendo y se contagió a los suboficiales y otros miembros del personal, decidimos ubicarlos en un sector, que si bien no era el adecuado, por el circuito de recorrida cronológico de la visita, si era un sector que le daba preponderancia pues se iba a exhibir solo lo relacionado a la 25 de Mayo.
Hicimos estudios previos de factibilidad para el movimiento de las piezas de mayor peso y tamaño. Hicimos montajes provisorios con caballetes de madera, se construyeron piezas similares en cartón a las que irían colgadas para presentarlas y tener un análisis visual  (pedazos de cuadernas por ejemplo).
Paralelamente comenzé a realizar la limpieza y desinsectación mediante pincel, y neumoaspiración.
Consulté a dos amigos restauradores que me aconsejaron como consolidar las maderas y desinsectizar al mismo tiempo.
Compre en un comercio cercano a la Facultad de Medicina, bolsas para inyectar suero. Y usamos Paraloid (plastico en estado sólido) diluido en tolueno, que mediante goteo impregnamos durante casi un año.
La doctora Verónica Aldazábal, arqueóloga del museo, realizó una investigación, determinando que todo el maderamen estaba compuesto por madera de roble, solo una pieza pertenece a una especie de árbol que solo existe en el Caribe, lo que determina que la fragata, de construcción europea, tuvo una reparación en esa zona.
Las piezas en definitiva, comprenden un sector de popa, con elementos del codaste, y una parte del timón, una tabla del forro, dos tramos de cuadernas y la sobre quilla.
Encontramos un fragmento considerable como de dos metros cuadrados en el Museo Naval Espora de la avenida Caseros, que repatriamos para integrarla al resto y encastró perfectamente.
En cuanto a las piezas de metal, se encuentran los cañones, cuyas cureñas fueron construidas en el museo cuando llegaron los restos a Tigre, una carronada, un anclote, dos anclas menores, algo de metralla, proyectiles esféricos, un proyectil enramado y algunas piezas más.
En conclusión fue un trabajo altamente gratificante, Molina Pico iba haciendo bocetos, esquemas y dibujo de proyectos que iban quedando dispersos y abandonados una vez utilizados por los talleres, a los que  fui recogiendo atentamente y guardando en una caja de cartón (que terminaron siendo siete carpetas enteras de material). Además de registrar todo el trabajo con fotografías.
Todo ese material que está a la consulta de todos, le permitió a Molina Pico dar audiovisuales y charlas por varios foros.
Fue un trabajo muy gratificante, hasta ese momento único en el país, duró más de dos años, desde que los limpiamos hasta que fue inaugurado en un cumpleaños del museo, el 20 de mayo de 1998.

Después de varios años, un día recibo un llamado de la museologa del Museo Histórico Nacional, quien me pide si podía restaurar un codaste del siglo XVI, que había sido rescatado del Río de la Plata.
Cosa que hice.
Fueron trabajos muy gratificantes.
Pablo Pereyra

 

 

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