ANTECEDENTES:Con el abandono de la colonización patagónica desapareció, para las
autoridades del virreynato de Buenos Aires, la preocupación marítima por
lo que es noy nuestro frente de mar. Libre de la atención de los
establecimientos de San José y San Julián apenas si, según después
veremos, otras manifestaciones — como la de la pesca de la baile na y
acarreo de sal de algunos puertos de la costa — evidenciarían la
existencia de ese litoral.
Desengañado el rey de la posibilidad de sacar algún provecho de la
colonización marítima ya considerada no omitió, sin embargo, la tarea de
los levantamientos que se inician con las dos expediciones de don
Antonio de Córdoba al estrecno de Magallanes que pasamos a considerar
Jrara el lo gro de aquella importante finalidad, ordenó Carlos 111 el
alistamiento de una expedición confiada al referido capitán de navio don
Antonio de Córdoba con la fragata 'Santa María de la Cabeza . (1)
(1) Constituiría su ]ilana mayor el
capitán de fragata don temando Miera, el teniente do navio Miguel de
Zapiain, los de tragara Tello Mantilla, Dionisio Alcalá Galiano y don
Alejandro Bclmonte: Alféreces de navio Pedro de Mesa y Joaquín Blanco;
Alféreces de fragata Felipe Pérez de Acevedo y Joaquín Fernández
Salvador. Guardiamannas Eugenio de Cárdenas y Remigio Bobadilla ;
pilotos Joaquín Camaeho y Antonio Castellanos, pilotines Antonio Castro
y Pedro Sánchez, cirujanos Juan Luis Sánchez y Bartolomé de Rivas y
capellanes Julián Martiano y José Riquero. Había embarcados a bordo 20
oficiales de mar, 30 hombres de infantería. 10 de artillería, 54
artilleros de mar, 66 marineros, 46 grumetes, 6 pajes, 3 individuos de
prisión y 19 criados.
EXPEDICIÓN DE LA "SANTA MARÍA DE LA CABEZA"
La presencia en Cádiz del brigadier de la escuadra, don Vicente Tofiño,
a quien debió la marina española la
preparación científica de sus oficiales en el ramo hidrográfico,
permitió al capitán Córdoba la elección de dos oficiales instruidos "en
los estudios sublimes de la náutica que hacía dos años entendían en la
formación del atlas de España (1) cuales eran los tenientes de fragata
Dionisio Alcalá Galíano (2) y Alej andró Belmonte a quienes
corresponderían el peso principal de las observaciones astronómicas y la
confección de los derroteros de la zona en que actuaron.
Ade más de estos dos oficiales pidió el jefe de la expedición al piloto
don Joaquín Camacho a quien se debe la labor cartográfica de aquélla.
En cuanto a la embarcación en sí, era una fragata de 36 cañones, de
casco de madera, que había embarcado 8 meses de víveres y 5 de rgua y
leña. c>u material hidrográfico lo daban: dos relojes de longitud y uno
de bolsillo, propiedad del teniente Belmonte, a todos los cuales se les
dedujo el estado, mediante comparaciones con observaciones de horarios
efectuados en tierra.
Quintantes, sextantes y aparatos para observaciones meteorológicas,
completaron el instrumental embarcado al que se agregó una copiosa
bibliografía sobre "cuantos viajes y relaciones al Magallanes y al
Pacífico se han publicado hasta el día por todas las naciones, y se debe
hacer justicia de la amistad que les profesa el capitán de fragata don
Alexandro Malaspina, teniente de la compañía de guardiamarmas de Cádiz,
que atendiendo al bien que resultaría al servicio, de que llevasen
completas estas noticias les cedió todos los suyos, y buscó entre otros
compañeros los que no poseía, para que ninguno echasen menos de cuantos
pudiesen en la ocasión ser útiles . En cuanto a la
(1) Relación del primar viaje al estrecho de Magallanes.
(2) Que dro su nombro a la isla existente en las proximidades de Dos
Bíihías.
carta utilizada durante su navegación (1) por nuestras aguas, cate decir
fué la de Bellm, que acompañamos. (2) La partida de la 'Danta María de
la Cabeza se llevó a cato el 9 de octubre de 1785 tirando a recalar a
cato Blanco y avistando la costa recién el 18 de diciemtre por los 51°
de latitud estando en las proximidades de Barreras Blancas y Gallegos
que reconocieron por los 7 mogotes denominados los Frailes (3).
Fondearon al Sud de Vírgenes a los 70 días de navegación. En este viaje,
según se deduce por las memorias del mismo, situaron el cabo de Barreras
Blancas, punta Sud del río Gallegos y la costa desde este lugar a
Vírgenes por los procedimientos que el mismo Cór-dota nos dará a conocer
en su segunda expedición.
Después de 7 meses de tratajo, en cuyo lapso se realizó el le
vantamiento de las márgenes del estrecho de Magallanes desde el
meridiano de Vírgenes hasta cato Lunes, regresó el capitán Córdota a
Cádiz alistándose para un segundo viaje que, esta vez, además de
completar el levantamiento de aquél, practicaría un reconocimiento más
completo de nuestra costa desde cabo Blanco a Vírgenes.
SEGUNDO VIAJE DE CÓRDOBA
Para dicna tarea zarparon el día 28 de septiembre de 1786 los paquebotes
"Danta Casilda (4) y "Santa Eulalia (5) mandados, respectivamente, por
el capitán de navio Antonio de Córdoba y el de fragata don Fernando
(1) Relación del viaje al estrecho de Magallanes ya mencionada,
procedente del Origina] que existe en el depósito hidrográfico de
Madrid.
(2) Carta cuya copia, obtenida en la División de Ilidrogralía de Lisboa,
fué catalogada . . .
1) Relación del viaje al estrecho de
Magallanes ya mencionada, procedente del Origina] que existe en el
depósito hidrográfico de Madrid.
(2) Carta cuya copia, obtenida en la División de Ilidrogralía de Lisboa,
fué catalogada . . .
en la t-.. tíel o. n. A.
(3) Denominación dada en la expedición de Luayzo.
(4) La plana mayor de este paquebote la daban los tenientes de navio don
Miguel Zapiain. José Gardoqui, Cosme Damián Churruca; los tenientes de
fragata Lino Trifillo. Pedro de Mesa y Andrés Orive; el alférez de navio
Claudio Coig y de fragata Juan Eehenique ; guardiamannas Manuel Solía y
Diego Venegas; pilotos Lorenzo Vacaro. Francisco Sánchez y José Díaz
Portali; pilotín José Diéguez; cirujano Rafael Gutiérrez; contador
Manuel Butis y capellán Tomás Sánchez.
(5) Teniente de navio Francisco Xavier de Uriarte Mendoza; tenientes de
fragata Francisco Ri-vero. José Goycoa y Francisco do Pineda; Alféreces
Je fragata Clemente Calafat y José Vértiz Verea Guardiamarinas Francisco
Benítez y Mariano de Zarate; piloto.-. Antonio Castellanos y Juan de
Motas; pilotín Antonio Romero; cirujano Bartolomé Coronilla; contador
Cristóbal Fernández .le León y capellán Antonio García Valiente.
Miera, (J) que lo había acompañado como segundo en el anterior viaje.
Tales embarcaciones, menores que la "Santa María de la Cabeza , tenían
sobre ésta la ventaja de su menor calado y desplazamiento, mejor
gobierno y ser forradas en cobre.
Para este viaje pidió también Córdoba dos oficiales que, "versados en la
teórica y práctica de observaciones e instrumentos se les pudiese
confiar la parte astronómica y geodésica de la comisión' . Fueron éstos
"el teniente de navio don Cosme de Churruca y el de fragata don Ciríaco
de Cevallos, que la desempeñaron a entera satisfacción del comandante y
de cuantos han leído sus excelentes diarios .
El primero desempeñó el cargo de jefe del instrumental Hidrográfico de
la expedición, el mismo que había utilizado Tofi ño para los
levantamientos de la península, consistente en "un cuarto de círculo de
dos pies ingleses de radio, un péndulo, dos anteojos acromáticos, un
teodolito, una cadena de 100 pies ingleses y un barómetro marino además
de un reloj "de faltriquera" Arnold cedido por Malaspina.
RECONOCIMIENTO EN LA COSTA ORIENTAL PATAGÓNICA
En la madrugada del 15 de noviembre de ese ano de 1786 los paquebotes
avistaron cabo Blanco encontrando un bote tripulado por 6 marineros
ingleses y un portugués dejados por una embarcación de aquella
nacionalidad para hacer acopio de pieles de lobo marino.
"Acosados por los patagones que hicieron dos prisioneros de los que sólo
se pudo rescatar uno, pedían ser recogidos en los buques, cuya saludable
vista les preservó del fin trágico a que estaban expuestos de entregarse
al mar en su débil buque . El jefe de la expedición los admitió a bordo
"y los empleó como marineros que mantenía el
(1) Mier*. dio su nombro a la actual punía Dunjencs? cuya posterior
designación i»e debe al parecido con tal accidente de la costa inglesa.
Soberano, Señor de aquellas costas y de los buques que los acogía .
Fué en esta oportunidad que se efectuó, como dijimos, el levantamiento
de la parte de costa que media entre cabo Blanco y Vírgenes que dio por
resultado la carta que acompañamos, copia del original existente en el
Depósito Hidrográfico de Madrid.
Para el trazado de la misma se situaron, por el método de Lord Mlllgrave,
los accidentes principales en la forma que, textualmente, expone Córdoba
en su memoria.
'"''Convenidas ambas embarcaciones por medio de una señal de los puntos
cuya posición respectiva se quería determinar, se situaban a una
distancia conveniente y en una dirección paralela o aproximadamente
paralela a la determinada por los mismos puntos. En estando se disponían
cuatro observadores, dos a marcar los tales puntos, el tercero la
dirección de la base al otro buque y el cuarto tomaba la altura angular
de su tope mayor con un instrumento de reflexión bien rectificado .
kkCuando los observadores de un paquebot nabían ajustado en sus
instrumentos los objetos correspondientes se izaba en un sitio notable
una bandera para avisar a los del otro que lo biciese y luego que lo
conseguían izaban también su bandera que era acompañada de un fusilazo
para que en ese momento se anotasen las marcaciones que se nabían
procurado tener ajustadas rectificándolas basta aquel instante .
k"Si algunos de los objetos ligados tenía una altura considerable se
medía al propio tiempo con otro instrumento de reflexión el arco que
subtendía para determinar su altura sobre el nivel del agua, teniendo
siempre cuidado, cuando se practicaban estas operaciones de medir la
batería y lo que la línea ordinaria de flotación estaba sumergida para
averiguar después mediante la solución de un problema sene ¿lio la dis
minución de la altura absoluta del tope que se debe medir en el sentido
vertical; procediendo
así resultaban dos medidas de cada base, cuya entera simultaneidad
aseguraban de su exactitud; y si en su dirección o en su longitud
diferían algo, se ¿ornaba un medio .
k"Por una serie, pues, de estas operaciones, y teniendo cuidado para
ligar los triángulos de señalar siempre para las marcaciones siguientes
uno de los objetos marcados sobre la base anterior se pueden adquirir
los elementos precisos para formar la carta de una cosía, sin pisarla y
al paso que navega .
fckEl lord Mulgrave tomaba las alturas de los topes con el megámetro de
Mr. Chanieres que mide los ángulos con mucha exactitud ; pero de todos
modos parecen más seguras las bases medidas según este método que las de
corredera, en especial en los lugares en donde el efecto de las
corrientes es grande y desconocido. Recogidos todos estos datos, que a
s\i tiempo servían con otros para dar rectificada la carta de la América
meridional, se llegó a la embocadura de su famoso estrecho'.
PUNTOS SITUADOS
Por el interés que bajo el punto de vista hidrográfico presenta, daremos
a conocer cuáles fueron los puntos de la costa que se situaron y por qué
procedimientos.
Comprenden en total, 16 puntos así determinados:
Puntas de Puerto Deseado, de Piedras, Desvelo e isla de los Reyes (Pengüm),
mediante bases medidas por alturas de topes y marcaciones desde sus
extremos, previo cálculo de coordenadas para la punta Sud de Puerto
Deseado.
Determinada por distancias lunares la situación de Vírgenes, y con la de
la punta Sud Deseado, se le adjudicaron coordenadas compensadas a San
Julián, cabo Mirabién, Barrancas y cabo Barreras ya situados en
anteriores levantamientos.
La ensenada de los Nodales fué diseñada por el segundo piloto don
Francisco Sánchez; la entrada de Dan
Julián dibujada "sobre el plano geométrico de ese puerto inserto en el
viaje de Jorge Anson y todos los demás a excepción de las proximidades
del estrecho, se sacaron de una carta manuscrita neclia por algunos
pilotos (1) de la armada cuyos nombres y apellidos se ignoran por ser la
única que se tenía de punto algo crecido y haberse encontrado bastante
semejanza en las proximidades del Puerto Deseado*
Las dos puntas del río Santa Cruz, cabo Redondo y la punta N. de la
ensenada de San Pedro, se ligaron mediante marcaciones desde puntos de
estima referidos, a su vez, a situaciones astronómicas en el mar.
Es de advertir que las posiciones de .Barreras Blancas y punta S. de río
Galle gos y en general la costa desde estos puntos a Vírgenes habían
sido determinadas en el viaje anterior.
Gomo por entonces no se nabía practicado ningún levantamiento español en
la costa oriental de Tierra del Fuego se eenó mano de los cuarterones de
Buen Suceso y puerto de Año Nuevo, levantados respectivamente, por
Bougamville y Cook, y noticias del viaje de los capitanes Nodal.
La sonda de la carta en general es, sin embargo, la determinada por
Córdoba que, en cuanto al por menor de la costa, manifiesta "no se puede
responder, porque desde la mar no puede verse sin el riesgo de padecer
yerros notables'.
Para concluir diremos que, en Barreras Blancas y cabo Vírgenes, se
determinaron variaciones de la aguja eclinaciones magnéticas) por los
métodos asimutales corrientes cuyos valores fueron, respectivamente, de
24°
08' y 23" 191 N. E.
(1) Posiblemente .las levantadas un la expedición de Anionm Yiedma a que
y.i no* hemos re-ferído.
(d
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