MUNCASTER CASTLE (State Library of South Australia, PRG 1373/8/31, provista por D. Asprey)
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Barco de cuatro palos, aparejado de fragata y casco de hierro, botada el 23 de marzo de 1882 en el astillero W. H. Potter & Son de Liverpool (casco nº 104), para la firma Lancaster Shipowner´s Company de Liverpool, con el fin de utilizarlo en el comercio de yute con la India, era lo que se denominaba un Jute Clipper. Sus dimensiones en metros eran: 91,44 x 11,93 x 7,16 (300.0 x 39.2 x 23.6 pies) y un registro neto y grueso de 1.992 y 2.037 toneladas. En 1893 fue vendida a J. Chambers & Company de Liverpool. En el año 1897 figura en los registros con aparejo de barca de cuatro palos, con el número oficial 86.178 y WJSB como señal distintiva. En 1898 fue vendida a A. Gibson & Company de Liverpool. El 13 de marzo de 1901 al mando del Capitán John Henderson zarpó de Port Talbot, Irlanda, con un cargamento de carbón destinado a Iquique y naufragó en las islas del grupo Año Nuevo a causa de la niebla el día 20 de Mayo.
Noticia del naufragio en el Westminster Gazette del 05.07.1901 (Col. A. Cieslinski)
Se salvo el total de los veintinueve tripulantes, algunos de los cuales alcanzaron Puerto Cook, el resto fue socorrido por personal de la Subprefectura. Posteriormente todos fueron embarcados en el transporte de la Armada GUARDIA NACIONAL. Artículo de revista Caras y Caretas de 1901, informando del rescate por parte del GUARDIA NACIONAL de los náufragos del MUNCASTER CASTLE, identificado erróneamente como MUNSTER CASTLE. Posteriormente se consigna la recogida en alta mar de los dos tripulantes de un pequeño velero que había sido arrojado mar adentro desde Malvinas.
Artículo sobre la odisea vivida por Fred Newman y su hijo, rescatados por el GUARDIA NACIONAL después de meses en el mar, durante el mismo viaje del transporte de los náufragos de la MUNCASTER CASTLE. Material provisto por Lyle Craigie-Halkett, quien años después navegó con el niño rescatado
Relato de Armando Escudero Soler sobre la participación de su bisabuelo Angel de Hernández en el rescate de los náufragos de la MUNCASTER CASTLE, proporcionado en Febrero de 2021: Les transcribo un extracto del legajo de servicios de mi bisabuelo, entonces Subteniente del Ejército Argentino, tal como figura en el Museo Militar.
En 1901 recibe la
condecoración de una espada de honor por el salvataje de la
tripulación de la fragata Muncaster Castle. El decreto del
Presidente de la República manifiesta “ Habiendo el Jefe del
Batallón 1º de Infantería de línea habiendo comunicado
oficialmente que el Subteniente Don Angel de Hernández del
citado Batallón, encontrándose destacado con tropa del mismo
en la Isla de los Estados el día 27 de mayo del corriente
año, inspirándose en un noble sentimiento de humanidad
arriesgó valerosamente su vida para socorrer y salvar los
náufragos de la fragata Muncaster Castle”, lo que realizó
ayudado de sus soldados y CONSIDERANDO: 1º que una acción de
esta naturaleza altamente noble es digna de presentarla como
ejemplo por los elevados sentimientos de moral y de valor
que impulsaron la realización. 2º Que es justo premiar esa
acción distinguida como un estímulo al cumplimiento del
deber militar ante el peligro, el Presidente de la República
DECRETA: Confierese al Subteniente Don Angel de Hernández,
una espada especial con la inscripción: “Al valor y
abnegación”… Esta espada esta aun en poder de una de mis tías de Hernández, y es tal como describe la anotación del legajo. Y a nivel familiar, también se cuenta lo siguiente, por parte de sus nietos: Cuando nuestro abuelo era jovencito tuvo a su cargo la cárcel de la Isla de los Estados en el extremo sur argentino. Durante su estadía se hundió en las proximidades un barco inglés Nuestro abuelo salió al rescate acompañado por los presos a quienes prometió que si lo acompañaban él les conseguiría su liberación. Se que mató a uno que se rebeló, pero salvo a toda la tripulación. Años más tarde consiguió el indulto prometido, y mi madre contaba que estos presos iban cada tanto a visitarlo en la casa donde vivía en la calle Paraguay. Uno de ellos dormía en el Zaguán de la casa del abuelo, para cuidarlo y le avisaba si venía la policía. Lo último era cuando este señor, entonces teniente coronel, tenía problemas por ser partidario de Irigoyen, durante la revolución de 1930. Según tengo entendido, en esa época estaba el Presidio Militar en Isla de los Estados, y era practica enviar allí a un grupo de soldados a cargo de un oficial por temporadas, en este caso, rotando entre los regimientos o batallones de línea (o sea, Ejercito regular), para refuerzo del personal de guardiacárceles, dada una fuga anterior ocurrida. Esta práctica es mencionada en varias publicaciones, además de ser una tradición oral. He estado innumerables veces en la Isla, como oficial de la Armada en una Lancha Rápida, al principio de los ochenta y era uno de los comentarios pintorescos sobre el lugar, que además cuenta con algún cementerio extra a los usualmente encontrados en el mapa. Espada de honor obsequiada al Subteniente Angel de Hernández (Imagen por A. Escudero Soler)
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Carlos J. Mey / Miguel A. Galdeano Este sitio es publicado por HISTARMAR - Argentina Dirección de e-mail: [email protected] |









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