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Julio Martínez Vázquez, uno de nuestros
más caracterizados marinistas, se inició en el dibujo con el
escultor don Lucio Cortea Morales, pasando luego a la Academia
Estímulo de Bellas Artes, más tarde a la Academia Nacional. Allí
efectuó los estudios completos de dibujo y pintura. Al salir de ella
entró al taller del pintor Elíseo Coppini, donde concurría un núcleo
de artistas jóvenes, entre los que estaban Gastón Jarry, A.
Bustillo, Delavecchia, etc.
Alternaba estos estudios con marinas
efectuadas en las orillas del Riachuelo. Su vocación por la marina
lo condujo al yachting, deporte gue practicó con gran actividad.
Consagrándose además al estudio de la navegación astronómica. Bajo
el aspecto de artista, figuró en el Primer Salón Internacional de
Arte, efectuado con motivo de las fiestas del Centenario de 1910. La
prensa lo consagra como uno de los mejores marinistas del Plata. Sus
obras también figuraron en el Salón Nacional, por varios años, a
partir del primero realizado en 1911. Concurre a la Exposición
Internacional de San Francisco de 1916 y gana medalla, con su cuadro
"Pájaro de Mar". Adquirido más tarde por un coleccionista alemán,
fué llevado a Berlín. Este cuadro lo reprodujeron, revistas
norteamericanas y alemanas.

Pájaro de Mar,
premiado en la Exposicion de San Francisco.
En el convencimiento de que un
complemento para el marinista, es el estudio de alta mar, resuelve
embarcarse a bordo de uno de los últimos veleros llegados a Buenos
Aires, en el año 1917, el pailebote norteamericano de cinco palos
"Cora F. Cressy", donde logra una plaza por intermedio de un amigo,
sosteniendo el peligro de los submarinos y "raiders", el barco llega
con felicidad a la ciudad de Nueva York, después de sufrir un
huracán que hundió varios bugues en su cercanía, a la altura del
temible cabo Hatteras. Empleó en la travesía 56 días.
NOTA: La Editorial El
Pulpo Negro ha editado en el 2012, felizmente, el libro con los
recuerdos de Julio Martinez Vázquez de ese viaje : "De Buenos Aires
a Nueva York a vela en 1917". Si pueden, consiganlo, vale la pena su
lectura.
Efectuó más de 120 estudios de la
vida a bordo, al óleo, pluma y lápiz. Poco estuvo en la gran
metropoli pasando a Boston, ciudad que considera admirable por su
cultura cuyo museo de Bellas Artes parece no tener rival en el
mundo.
Después de estar más de un mes en la
Capital de la Cultura de los Estados Unidos, se embarcó nuevamente
para un viaje hasta las Antillas en un schooner de tres palos.
Recorre las islas de sotavento de extraordinario interés para
artistas y navegantes. De estas islas, y sus barcos, efectuó una
serie de dibujos a pluma.
Vuelto a Buenos Aires, la Comisión de
Mas Artes, le concede dos salas del Salón Nacional, para efectuar
una exposición con los motivos de su viaje. El periodismo la acoje
con las críticas más favorables y vende la mayoría de los cuadros.
En 1923 vuelve a partir para Europa,
radicándose en un puerto del Canal de la Mancha, donde alterna sus
actividades de navegante con la de pintor. Aunque vive en
Inglaterra, se traslada a menudo a Francia, principalmente París,
para ampliar sus conocimientos.
En el año 1927, el Ministro de
Instrucción Pública, Dr. Antonio Sagarna, le encarga una misión de
estudio por los mares y costas del Sur. Vive en Ushuaia, pero sale
continuamente a recorrer los canales en busca de temas. Unas veces a
bordo de transportes de la Armada, especialmente el "Vicente F.
López", otras en cuters cazadores de nutrias y lobos y muchas en
chalanas. Estas últimas las hacía cuando debía trasladarse a puntos
cercanos, que no tenían acceso desde tierra. También se trasladó a
caballo y aún en trineos.
Estuvo en las Islas de los Estados,
Picton, donde efectuó estudios. Para el lado de OSO recorrió los
canales hasta cerca de 200 kilómetros de Ushuaia, valiéndose de
cuters, además de los viajes a bordo del "López”.
En uno de estos cruceros, cuando se
propuso efectuar un estudio del famoso ventisquero La Romanche, que
se caracteriza por tres saltos de agua y uno de hielo, casi perdió
la vida. Habiendo encontrado una roca, la cual era aparente para
efectuar desde allí el trabajo decidió guedarse en ella. Los
loberos observaron las marcas de las más altas mareas y llegaron a
la conclusión de gue el mar no la tapaba. Le armaron con lonas un
reparo muy precario para resguardarlo de los chubascos tan comunes
en esos parajes, uno de los cuales se llevó la lona y todo lo gue lo
defendía. Cumplida su misión los cazadores se fueron, con la única
chalana que contaban.
Era a fines del mes de mayo. Pleno
invierno. A las tres horas los estudios estaban hechos, pero el
pintor había guedado calado hasta los huesos por la lluvia helada y
la nieve. Como un bicho raro de la zona, parado sobre la roca esperó
horas y horas. La luz fué disminuyendo, indicando el fin del día,
pues el sol, eterno derrotado en esas latitudes, tiene pocas
oportunidades de asomarse por las ventanas de las nubes. Unas horas
más en tal situación y pasaba a mejor vida.
Ya empezaba a perder la voluntad y
estaba quedando paralizado por la somnolencia con que el frío
aprisiona a sus víctimas, cuando aparecieron los cazadores con la
chalana. Se habían extraviado y pasaron también por momentos
angustiosos. En cuanto al cúter, lo habían dejado fondeado en una
caleta al reparo de los fuertes vientos. Lo que me conformaba, decía
el pintor, recordando el episodio, era saber gue la muerte de frío
es la más linda. Así se lo había dicho un noruego. Debe tenerse en
cuenta que el paraje, es un desierto absoluto, donde rara vez
aparece un barco.
Allí no reina más que la desolación.
Muchas de las excursiones las pudo realizar debido a la generosa
ayuda del Gobernador de Tierra del Fuego, Ten. de Nav. Juan María
Gómez, quien puso sus relaciones e influencia para facilitar el
embarque en los transportes y cuters de la zona. Cuatro viajes hizo
a los mares del sur, llegando en uno hasta las Islas Orcadas, en
1936, efectuando varios estudios de ellas. Son paisajes de agua,
rocas y hielo. El cuadro de abajo representa al transporte Pampa,
A.R.A. en viaje a dichas islas, al encontrar el primer témpano
durante un crepúsculo polar. Cree ser el pintor que se ha internado
más al sur, en la zona polar austral, efectuando estudios con
propósitos puros de arte.

En 1929 vuelve a partir para Europa
en viaje de estudio. En esa oportunidad visita el sur del Marrueco
francés, el norte de Egipto, el Canal de Suez, los Dardanelos, llega
hasta el mar Negro, navega por el mar Egeo, y cruza el Canal
Corintio, una de las obras más grandes de la ingeniería y menos
conocidas. Se radica poco tiempo en París y vuelve a Buenos Aires,
donde efectúa una exposición en el Salón Witcomb, en la que vende
casi la totalidad de sus obras. Pinta más tarde dos grandes cuadros
murales para el Colegio Nacional de Buenos Aires.
Ultimamente(1944) acaba de decorar el
Y. C. Carmelo, con siete cuadros, casi todos de grandes dimensiones.
Ha sido uno de los miembros fundadores del Círculo Marinista. En
cuanto a sus recompensas, además de la Medalla obtenida en la
Exposición de San Francisco, ganó medalla de oro en la Exposición de
la Patagonia, y la Comisión Nacional de Bellas Artes le ha adquirido
varias obras en distintas, oportunidades. En la Exposición Marítima,
organizada por la Liga Naval Argentina, fué declarado "Fuera de
Concurso", por el Jurado.
Desde el año 1901 concurre a los
muelles del Riachuelo en busca de motivos. En 1909 trabó relaciones
con el conocido marinista Justo Lynch, trabajando juntos desde
entonces y aunque en ciertos tiempos se alejó de nuestro puerto en
busca de otros temas, siempre vuelve al Riachuelo, que lo atrae con
sus motivos. Bajo el punto de vista didáctico ha sido profesor de
dibujo durante 36 años, aunque en forma intermitente, a causa de sus
viajes. Dictó clases en los institutos de Bellas Artes, Academia
Incorporada y Calderón, y en los Colegios Nacionales, de Buenos
Aires, desde 1911, y Mariano Moreno desde 1923 hasta 1941, cuando se
acogió a los beneficios de la jubilación. Actualmente está
preparando una exposición personal con motivos del sur y de nuestro
puerto. También tomó parte en la Exposición, Tout-Petit, organizada
por el Circulo de Marinistas.
NOTA: Lamento no tener el resto de la
biografia de este gran pintor y escritor. Quizas algun lector de
esta pagina pueda ayudarme a completarla. Carlos Mey |