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"El río no es una vía para irse sino una
patria para quedarse, es casi un río de tierra y los
barcos que lo cruzan no lo navegan, lo transitan,- ha
sido necesario hacerle canales que son los caminos de
una pampa, serpenteantes e irregulares."
Florencio Escardó
El desarrollo y el progreso de nuestro país a principios
de este siglo, dieron lugar a que rápidamente el Puerto
Madero no alcanzara a cubrir las necesidades y
requerimientos del comercio Internacional que el puerto
de Buenos Aires debía satisfacer.
Buenos Aires era considerado en 1887 el décimo segundo
puerto del mundo; el tonelaje de los barcos que entraban
y salían de Puerto Madero era de 4.000.000 de
toneladas,- cuando se Inicia el siglo llega a 10.000.000
y cuando se decide la ampliación era de 20.000.000 de
toneladas y 3.000 buques.
Una ley del 1 de septiembre de 1907 decide una inversión
de 25 millones de pesos oro en la ampliación del Puerto
Madero, obra que sería resuelta mediante un concurso. El
ingeniero Corthell proponía el crecimiento del nuevo
puerto delante del existente y el ingeniero Huergo
sostenía la readaptación del viejo puerto unificando las
dársenas. El Ministerio de Obras
Públicas, en enero de 1909, dispuso que la ampliación se
realizara hacia el norte de Puerto Madero y resultó
ganadora del concurso la empresa Thomas Walker y Cía.,
quienes habían sido constructores del anterior puerto.
En septiembre de 1911 se celebra el contrato con esa
empresa y se comienzan las obras, que fueron concluidas
en su totalidad en 1928. Entre 1911 y 1919 se
construyeron las obras básicas de las cinco dársenas en
forma dentiforme ya anticipada por Huergo en 1882,
completándose así el crecimiento de sur a norte en la
secuencia de Riachuelo, Dock Sur, Puerto Madero y Puerto
Nuevo. En el 2006
se efectuo el remate en Montevideo de un album
fotografico de la Cia. que hizo estas obras.
Lamentablemente no tuvimos acceso al mismo, pero las
fotos que siguen fueron publicadas en Internet como
muestra del album. Si alguno de nuestros visitantes nos
puede enviar copias del resto, nosotros y toda la
comunidad les estaremos agradecidos por contribuir a
nuestra historia.
El Puerto Nuevo comprende 6 dársenas: 5 de ultramar,
llamadas A,B,C,D y E,- y 1 de cabotaje, denominada F y
construida años más tarde. Las de ultramar están
separadas por espigones y se encuentran protegidas por
una escollera de 2.720 m. de largo y otra de 950 m, que
se une con el 6o espigón.

El primer espigón separa la dársena
A del antepuerto norte y era un paseo público,
parquizado, un lugar de gran contacto con el río; su
borde sur termina mediante un piedraplén inclinado donde
no pueden atracar los barcos. La avenida Quartino,
límite sur y entrada al Puerto Nuevo, corre bordeando el
piedraplén y tiene de largo aproximadamente 500 metros.
El cuidado puesto en el diseño de todo su equipamiento
le otorgaba una gran calidad: el borde de la avenida, una
"valla" que termina en el piedraplén mediante mojones de
hierro fundido enlazados con una gruesa cadena, las
refinadas columnas de iluminación, la arboleda de
plátanos en el boulevar central, el sistema de
pavimentación adoquinado continuando el de Puerto Madero
y la reja perimetral que limita con la ciudad.


Como la dársena A se utiliza para
buques de pasajeros y barcos de línea con carga general
y contenedores, sobre el lado norte del espigón se
construyó una estación de pasajeros, de una arquitectura
precaria, con oficina de aduana e inmigración y una
playa de estacionamiento eliminando un sector de este
paseo público. Y a su vez, para satisfacer la necesidad
de espacio para carga y descarga de contenedores se
eliminó el resto del paseo. Actualmente toda la zona se
encuentra deteriorada, por los cambios de uso del
espigón y la falta de cuidado y mantenimiento del
equipamiento.
Sobre el muelle este de la dársena A, se
construyó el primer "hangar terraza", usado por
diferentes oficinas de la administración general de
puertos, y que se repiten en la misma ubicación en las
demás dársenas.

El segundo y el tercer espigón, ambos de
200 metros de ancho, servían como terminales
especializadas en buques multipropósito: carga y
descarga, almacenaje de mercaderías, cargas refrigeradas
y zona apta para el movimiento de contenedores, aunque
se ha modificado esto a full container.
En el costado norte del cuarto espigón está el "elevador
terminal", el mayor de nuestro país, de la Junta
Nacional de Granos; todo el muelle norte está ocupado
por las instalaciones de carga de granos del elevador
terminal.


Debido a la evolución del tráfico de contenedores, en
1979, la administración de puertos declaró al muelle
norte de la dársena D especializado en contenedores y
bultos pesados. En el quinto espigón, a lo largo de todo
el muelle, hay un gran espacio abierto de 60 m de ancho
y 50.000 m2 destinado a ese fin, ya que cuenta con
utilaje adecuado y grúas de pórtico y trastainers para el
movimiento en tierra de contenedores. En el lado norte
del espigón está la antigua usina eléctrica de la CADE.
La dársena E se dedica a la descarga de buques que traen
carbón y aquellos que hacen entrega directa de su carga:
pesqueros, petroleros, aceites, vinos y cargas
perecederas. El sexto espigón forma el borde norte del puerto, que da
al Río de la Plata, y se continúa en una escollera que
protege las dársenas y donde está la Asociación
Argentina de Pesca. Gran parte del espigón lo ocupa la
gran usina eléctrica —ex CIAE— y en la punta operan
chatas areneras y dragas.
La dársena F se usa sólo para buques fluviales, por ser
de poco calado, y operan remolcadores a "empuje", los
que descargan sus productos procedentes de los ríos
Paraná y Uruguay. El muelle situado del lado de la
ciudad es un piedraplén, sobre el cual hay 11 postes de
atraque donde descargan las chatas areneras, y se
encuentran las escalinatas de donde salían antiguamente
los hidroaviones. Paralela a este muelle corre la Av.
Rafael Obligado, salida norte del puerto y empalme con
Costanera Norte.
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