Historia
y Arqueologia Marítima
Diario Orcadas del Sur
Carl Stålhandske
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1 de enero Puedo empezar una nueva página con el año nuevo. El año de alegría como tú lo llamas en una de tus cartas. Nos quedamos reunidos hasta medianoche anoche para recibir el año nuevo. Por eso no te escribí nada. Casi no logro nada hoy tampoco, porque he trabajado hasta ahora con mediciones magnéticas y curvas. Pronto serán las once. Sin embargo debo quedarme despierto para escribirte un poco. Así que, este año, Ingirid, seremos una pareja si no surge algo que lo impida. Espero y pido que esto no pase, y que por fin estemos juntos. Que no haya ningún obstáculo más. He esperado y añorado demasiado durante el año pasado para resistir más tiempo de espera. Ahora, todo estará bien. No sé qué podría pasar excepto que no estés con buena salud. Pero no es así, Ingirid. Tú estás bien. Trataré de desechar tales pensamientos durante el año nuevo y de alegrarme de que el viejo año triste haya terminado y que el año nuevo es el año de alegría. Buenas noches, Ingirid y Feliz Año Nuevo. 2 de enero Ya pasó el primer día del nuevo año y el año pasado ya es un recuerdo. Los bancos de hielo van y vienen según el viento en las bahías. Cada vez desaparecen más. Ha hecho bastante frío últimamente y la nieve no se derrite más. Tenemos bastante trabajo el último mes arreglándolo todo , pero está bien porque así el tiempo pasa más rápido. Buenas noches querida Ingirid, no hay más que contar. 3 de enero Hoy es mi cumpleaños. Treinta y cinco años. De veras, muy viejo. Pero no debo mentir con mi edad por más que tenga jamás, en realidad, no sirve de nada. A pesar de mi edad avanzada he logrado ganarte a ti y entonces no puedo quejarme. En el próximo cumpleaños no me atrevo a pensar. Sólo tengo que pensar en el futuro cercano. He hecho castillos en el aire tanto tiempo que ahora empiezo a cansarme. El pensamiento se niegan seguir construyéndolos. No es nada raro, pero debo alegrarme de que no haya sucedido antes. Entonces este año hubiera sido demasiado triste. Buenas noches mi pequeña Ingirid. Sé que tú me mandas felicitaciones y que tú en el futuro harás mis cumpleaños agradables.
Skuas 4 de enero Hoy no tengo nada que escribir pero , por costumbre, he sacado el libro. Creo que te digo buenas noches en primer lugar. Buenas noches, querida Ingirid. 5 de enero Acabo de terminar una discusión con Stuxberg. El dice que ha erradicado totalmente sentimientos como la venganza. Afirma que no sería capaz, en ninguna condición, de vengarse de un pequeño agravio. Yo me permití dudarlo. En teoría está bien, pero en la práctica es más difícil, como lo son muchas de sus ideas. Me pregunto si vendrán algunos barcos balleneros en este año. A lo mejor ninguna compañía de seguros quiera asegurar los barcos. No hay buenos puertos acá. Los barcos factoría no están protegidos prácticamente de ciertos vientos. El año pasado uno de los barcos encalló y quedó naufragado. No tendré ninguna carta tuya antes de ser llevado de vuelta. No es tanto tiempo, aguantaré lo que queda. Pero necesitaré tener noticias tuyas. Me resulta difícil vivir de mis recuerdos. Buenas noches Ingirid, querida. 7 de enero Ayer no escribí nada. Tenía tanto que hacer. También esta noche. He hecho mediciones magnéticas hoy también y me he dado prisa con los cálculos. Ya es tarde y tengo sueño. Por eso sólo digo buenas noches y me voy a la cama. Buenas noches, Ingirid. 8 de enero Querida Ingirid, esta noche debo esciribir un poco más, pero no es tan fácil. Ya es tarde y tengo mucho sueño. Stuxberg está hablando sobre filosofía política social y tengo que contradecirle cuando exagera. Andersson y Berg han estado pescando y cazando esta tarde y volvieron con un montón. Yo estuve trabajando con mis tareas magnéticas toda la tarde. Todavía estoy entre el temor y la esperanza respecto a estos y no es nada agradable. A mi entender debo estar cerca de lo correcto, pero nunca se puede saber. Buenas noches, querida Ingirid.
Pingüinos ‘‘adélie’’ 9 de enero Imagínate Ingirid, me olvidé de felicitarte el 6 de enero. Así es siempre. Pensé en tu cumpleaños el 3:” Ahora no debo olvidarme de felicitar a Ingirid el 6”. Pero igual se me olvidé. Una vez casados, Ingirid, no debes ponerte triste si esto ocurriera, porque así pasará. No es mi propósito Ingirid, sólo es sólo soy distraído y olvidadizo. Más vale tarde que nunca. Te felicito de todo corazón y espero que celebremos muchos aniversarios juntos en alegría y felicidad. Hoy he volado los barriletes y anteayer también. Hoy tenemos buen tiempo. Hubo sol lo que no es común. Estamos muy atareados estos días. Sólo nos queda un mes. Más o menos el 9 de febrero podemos esperar que venga el barco . Si sólo todo el trabajo estuviera bien hecho y se pudiera salir de todo esto con honra, estaría muy contento. Entonces este año no hubiera sido en vano. Buenas noches, mi pequeña Ingirid. 10 de enero Hoy lluvia , tiempo horrible y aguanieve. Todavía ningún barco ballenero a pesar de que el hielo casi ha desaparecido. Sin embargo dudo que lleguen. Temo que no tendré noticias tuyas. Pero no me quejo, pronto se acabará. Sólo un mes más. Voy a aguantar. Creo que volveré a sacar tus cartas. Necesito algo tuyo directamente. El período de tiempo que hemos estado separados ha sido demasiado largo, sin noticias tuyas pero pronto tendré una carta tuya y tú recibirás mi telegrama que estoy felizmente de vuelta en Buenos Aires. Buenas noches mi querida Ingirid. 11 de enero Hoy no escribo mucho, voy a bañarme y a dormir. Buenas noches. 12 de enero Tampoco esta noche hay nada, querida Ingirid. He trabajado con Stux y ya son las once y media. Buenas noches mi querida. 13 de enero Esta noche tengo más tiempo. Escribiré un poco. Desde luego no ha pasado nada. Hemos arreglado la tumba de Wiström. El otro día encontré un cuaderno noruego en el que había un plano de Kristiania (Oslo). Traté de averiguar dónde queda Hasselbacken. Creo que está cerca del Parque de Furuheim y Vandbasäng. Una vez me mostraste una foto donde estabas al lado de un hombre alto en un puente y , si recuerdo bien, era un guardia. Pronto veré. Mañana voy a hacer mediciones magnéticas. Buenas noches querida Ingirid. 14 de enero Ahora he terminado los cálculos de mis mediciones magnéticas. Mañana voy a revelar las curvas y entonces veré si salieron bien. Es raro que no aparezca ningún barco ballenero. No queda ningún pedazo de hielo, pero no viene ningún barco. Seguro que estaré sin noticias tuyas otro mes. Estoy dejando crecer mi barba y molesta un poco todavía, pero pasará. Creo que la afeitaré antes de volver a Buenos Aires. Buenas noches, querida Ingirid. 16 de enero Ayer me olvidé de escribir y casi no escribí nada, esta noche tampoco. Stuxberg celebra su 28avo cumpleaños hoy y aquí se toma ponche de huevo, se ponen discos y se habla mucho, de modo que no me resulta fácil escribir. Sin embargo no puede ser que deje de escribir dos días seguidos. Esto es lo que he conseguido esta noche. No ha pasado nada. Buenas noches mi Ingirid. 17 de enero Todavía ningún barco ballenero. Stuxberg ha soñado con su llegada el 17, pero parece no haber sido un sueño premonitorio. Sin embargo, pronto vendrá la hora de la liberación. En este momento estarán preparando una nueva expedición en Buenos Aires. No tengo idea quién nos buscara. Pero no importa, lo importante es que vengan a buscarnos y vendrán espero. No me atrevo a pensar en la posibilidad de quedarme otro año acá. Son preocupaciones inútiles. Pronto vendré Ingirid. 18 de enero No pasa nada que valga la pena comentar. Pero así ha sido desde hace tiempo ya. Igual escribo. Tienes que darme un beso extra por haber escrito con tanta regularidad sobre nada. Estoy cansado Ingirid. Necesito verte para tener nueva energía y esperanza. Yo sé que en vos hay ambas cosas. Quedan dos semanas de enero y luego podemos esperar el barco cualquier día. Buenas noches querida Ingirid. No tengo más tiempo, voy a trabajar con Stuxberg y luego iré a la cama. 20 de enero Ayer no escribí nada. Stuxberg y yo estuvimos midiendo para hacer un mapa sobre el terreno acá. Caí en una laguna que está en la llanura y por eso tuve que meterme en la cama al volver y no escribí nada. Te puedo consolar, Ingirid que no te perdiste nada. Como siempre no había nada que contar. Parece que volverá el invierno. Frío y nieve. Mañana haré mediciones magnéticas. Buenas noches pequeña Ingirid. 21 de enero Estoy harto de esta miseria. Ojalá que se acabe pronto. Me cuesta mucho esta espera y preocuparme de muchas cosas. Pero hay que seguir sin demasiadas quejas y suspiros. No me he quejado tanto, verdad, Ingirid? Ha sido lamentable muchas veces, créelo. Ni siquiera puedo alegrarme de que pronto se acabe, por todas las preocupaciones acerca del trabajo. Esto, lo has escuchado tantas veces ya , así que no quiero continuar. Ahora voy a trabajar con Stuxberg. Buenas noches querida Ingirid. 22 de enero ¿Qué voy a escribir esta noche? No sé de nada excepto que está volviendo el invierno. Que vengan pronto a buscarnos. Estos últimos días son intranquilos. Casi los peores de todo el año. Pero pasarán. No es nada agradable volver a Buenos Aires ya que un hombre ha muerto. El viejo Davis lo tomará muy mal. Ahora tengo que acostarme. Buenas noches mi pequeña Ingirid. 23 de enero Hoy, hace buen tiempo como excepción Aparte de esto se parece a todos los demás días. Una cosa importante puedo notar. Me he puesto tu anillo. Escribí a principios del año que debía sacármelo porque siempre me daño los dedos trabajando. Ahora he vuelto a ponérmelo y enseguida todo parece más alegre. Es otra cosa. Andersson ha cambiado de apellido hoy. A partir de hoy se llama Réguel. Se debe pronunciar como si se escribiera sencillamente “regel”. Es Stuxberg que inventó tanto el apellido como la ortografía y él está tan contento como Andersson. Sugirió algunos varios otros nombres como Lonnen, Vonboss, Bogue pero Andersson se decidió por Réguel. Así que si en algún momento te encuentras con Andersson, ahora se llama Ernesto Réguel. No crees tú que suena bien este nombre? Al principio es difícil recordarse en llamarlo así, pero mejora con un poco de práctica.Buenas noches ahora pequeña Ingirid. 24 de enero Hoy nieva tanto que parece que el cielo estuviera abierto. Me duele algo el estómago hoy a la noche pero pasará, espero. Sólo hay una semana más de enero. El final se acerca con pasos agigantados, que bueno. Me pregunto a veces cómo habrás pasado este año. Espero que “sólo bien” como solías decir. Ahora voy a trabajar con Stuxberg así que debería ser suficiente por hoy. Buenas noches pequeña Ingirid. 25 de enero Ingirid, Ingirid hoy reina la felicidad, no completamente, pero igual. Hoy a la mañana ancló “S/S Paal” del capitán Sörle en la bahía sur, y tenía con él saludos y cartas tuyos. Gracias, gracias mi muy amada Ingirid por todas las cosas pero más que nada la carta. He dicho que la alegría no fue completa porque me escribes que sigues enferma. Debo creerte cuando dices que ahora estás bien, pero tengo mis dudas, cuando dices eso de ti misma. Sería extraño si no pudiera espantar a todas estas enfermedades cunado esté a tu lado. Por suerte hubo sólo buenas noticias tanto tuyas como mías, gracias a Dios. Me alegré un montón por las fotografías de mi padre, hermano y sobrino. A papá se lo ve tan bien y sano que es una real alegría. Que felicidad volver a verte a ti y a todos los demás , no puedes imaginarlo. Tú pareces gorda en las fotografías que mandaste. Realmente espero que estés sana y bien cuando yo llegue. Mamá escribe que eres tan amable y buena, que les escribes muy seguido. Seguro que eres buena pequeña Ingirid, eso lo sé yo mejor que nadie que recibí tu gran corazón. Creo y casi me imagino que estoy escribiéndote cartas nuevamente. Seguro que te voy a mandar un telegrama y que te voy a escribir. Quédate tranquila. He leído tus cartas ya dos veces lo haré muchas veces más. Voy a terminar ahora de escribir en este diario para volver a leer tus cartas y mirar tu fotografía. Buenas noches pequeña Ingirid. 26 de enero Ahora debes creerme, soy otra persona después de haber recibido noticias tuyas. He releído y reflexionado sobre tus cartas muchas veces ahora y he decidido que no voy a estar inquieto y preocupado por ti. He hablado con Sörli acerca de la úlcera y él me dijo, no es peligroso siempre que se trate a tiempo. Pero tú estás en tratamiento gracias a Dios. Sí, tengo todos lo motivos para estar contento Ingirid. Pronto, pronto te volveré a ver mi amada, te tendré en mis brazos y te diré lo mucho que te quiero. Fue muy amable de parte de Sörle en venir. Está andado bastante lejos y no le es fácil llegar hasta aquí. Debe trabajar mucho y atrapar ballenas día y noche. Han llegado a la zona cerca de Navidad, pero no tuvo oportunidad de venir antes hacia acá. He leído los diarios ya. No ha sucedido mucho y eso está bien, iba a decir. He mirado tu fotografía meticulosamente para saber lo que pienso de tu nuevo peinado. Por ahora, no puedo llegar a ninguna conclusión hasta que te vea. Las fotografías no son muy claras. Pero creo que me va a gustar. Recuerdo un vez en Rosario cuando sin querer toqué tu peinado me dijiste ”Ay, me moviste mi banana (rodete) o palabras similares. Espero que ahora no necesites bananas en tu pelo, para que pueda tocar tu pelo sin miedo y que no te duela. Tienes un pelo hermoso Ingirid. Bueno ahora tengo que terminar. Te habrás dado cuenta que ahora escribo con más ánimo. Buenas noches pequeña Ingirid. |
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