Historia y Arqueología Marítima

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VELAS LATINOAMERICA 2014

17 de mayo de 1814. La Escuadra patriota al mando de Guillermo Brown derrota a la Escuadra española en Montevideo, su base de operaciones, dejando sin sostén logístico a 20,000 soldados realistas. Cortado el suministro de víveres, pertrechos y munición a la fortaleza en la banda oriental, el Ejército patriota al mando de los generales Ron-deau y Alvear toma Montevideo el 23 de junio de ese año, después de 24 meses de sitio que era resistido por el continuo flujo de provisiones que se recibían desde el mar

Cae así uno de los más importantes bastiones del poder español en América y se pone fin al dominio hispano en aguas del Río de la Plata. Cubiertas las espaldas de Buenos Aires, el ejército patriota Inicia el camino decisivo para la independencia nacional y sudamericana. El general José de San Martín, en un claro entendimiento de la Importancia del dominio del mar para concretar la epopeya que liberaría al continente, consideró esa victoria como "la más importante hecha por la Revolución americana hasta el momento",

El sitio terrestre a Montevideo se había prolongado más de lo previsto ocasionando un enorme desgaste económico y operativo para las fuerzas patriotas. Surge así la necesidad Imperiosa de poner fin al dominio español del Río de la Plata y la creación de una Escuadra que concrete la empresa. Pero no fue fácil. Los recursos del gobierno eran escasos y todavía Invadía la memoria la experiencia negativa en el combate de San Nicolás de los Arroyos. Sin embargo, la determinación por la libertad y la independencia apuntalaron la idea. Mientras se alistaban los buques, muchos de ellos pequeñas embarcaciones destinadas al comercio, fue necesaria la búsqueda de hombres capaces de conducir y tripular esa Escuadra. Se reclutó a trabajadores portuarios y a la marinería de buques mercantes. Entre ellos se destaca la figura de Guillermo Brown, capitán mercante irlandés que operaba en el Plata desde 1809 y que desde 1813 hostigaba por su cuenta a las naves españolas con su propia embarcación. Se lo nombró teniente

coronel de Marina y Comandante de la Escuadra. La Fuerza naval se conformó finalmente con la fragata "Hércules", de 36 cañones, como nave insignia, comandada por el sargento mayor Elias Smith, acompañada por la corbeta "Céfiro", a cargo del sargento mayor Santiago King; el bergantín "Nancy", al mando de Richard Leech; la goleta "Juliet", conducida por el teniente coronel Benjamín Franklln Seaver; la goleta "Fortuna", el falucho "San Luis", y la balandra "Carmen". Las primeras acciones de la Escuadra de Brown se registraron en marzo de 1814 en torno a la Isla Martín García, llave del Río de la Plata y puerta de acceso a los ríos Paraná y Uruguay. El 11 de ese mes los buques de Brown atacaron a la Escuadra realista compuesta por tres bergantines y cinco naves menores al mando del capitán Jacinto de Romarate. Los españoles rechazaron el ataque. La "Hércules" quedó seriamente averiada por el fuego enemigo y murió su comandante, Elias Smith. También ofrendó su vida el comandante de

la "Juliet", Benjamín Seaver. Brown decidió reorganizar fuerzas, arreglar las averías, levantar la moral de la tripulación y hacer el re-' cuento del personal caído. El Gran Almirante volvió a analizar el escenarlo para encontrar el modo de acción que posibilitara la conquista del objetivo. El 15 de marzo volvió a atacar. La acción en Martín García fue rápida y determinante. Desembarcó en la isla, consolidó su posición y capturó el fuego de las baterías de tierra, lo que hizo que los realistas se retiraran aguas arriba del río Uruguay.

Algunos buques de la Armada patriota realizaron la persecución de las naves españolas hasta darles alcance en Arroyo de la China, hoy Concepción del Uruguay, donde el 28 de marzo se produjo un nuevo enfrentamiento, La balandra "Carmen" quedó encallada, lo que obligó a Samuel Spiro a desembarcar a su tripulación y volar la santabárbara, acción en la perdió la vida. Las fuerzas realistas quedaron divididas.

Brown ordenó reunir a sus fuerzas, reaprovlsionar-se del material necesario y esperar la autorización del gobierno de Buenos Aires para atacar Montevideo. Las autoridades españolas de esa plaza encabezadas por su gobernador, Gaspar de Vlgodet, resolvieron que era perentorio reforzar la Escuadra con los buques mercantes que se encontraban en el puerto y convocar a la leva forzosa para resistir el Inminente ataque.

El almirante Brown zarpó entonces con ocho naves armadas con 147 cañones y 1400 hombres. La "Hércules" llderaría a los buques que sobrevivieron a la toma de la Isla Martín García, a los que se le sumó la corbeta "Belfast", al mando de Oliver Rus-sell; la corbeta "Agradable", comandada por Antonio Lamarca y la sumaca "Santísima Trinidad". La misión era clara y la determinación, Inquebrantable. Debían enfrentar y vencer en batalla en aguas abiertas a la escuadra realista. Los españoles por su parte zarparon de Montevideo el 14 de mayo a bordo de 11 buques con 155 cañones y 1200 hombres. El queche "Hiena", como insignia, navegó al mando del capitán de navio Miguel de la Sierra, seguido por las fragatas "Mercedes" y "Neptuno", las corbetas "Paloma" y "Mercurio", los bergantines "Cisne" y "San José", la goleta "María", el falucho "Fama", la balandra "Corsario" y el lugre "San Carlos", El primer encuentro entre las fuerzas fue ese mismo día. El plan de Brown se basó en simular una retirada aguas afuera, para que los realistas salieran en su persecución, alejándose del apoyo y la protección que brindaban la baterías de Montevideo, Al distanciarse lo suficiente de esa posición, la Escuadra patriota cambiaría de rumbo y rodearía la posición española para interponerse entre esa fuerza naval y Montevideo, i La idea funcionó tal como Brown la imaginó, Los I españoles salieron a la caza del falucho "San Luis" perdiendo contacto con su buque insignia. Para cuando lograron reagruparse, la Escuadra patriota se había posicionado según el plan. El día 15, el i viento Pampero asoló el Río de la Plata, prolongan-i do la vigilia del combate. Al día siguiente, en la zona de Buceo, comenzaron a bramar los cañones. Con i las primeras luces del 17, la fragata "Hércules" i cerró distancia sobre Montevideo acorralando a i los buques enemigos. Unos buscaron refugio al ) amparo de la Fortaleza del Cerro y otros bajo los

muros de la ciudad, i Sin posibilidad de maniobra, la fuerza naval española abandonó la lucha y Brown Impuso un blo-> queo total al puerto que derivó, tiempo después, en la rendición de la plaza.

El Combate de Montevideo fue el punto culminante de una campaña naval conducida por Guillermo Brown, quien con energía sorprendente y merced a su implacable tenacidad, articuló las acciones que culminaron con la destrucción de la Escuadra realista y la caída de uno de los principales bastiones españoles en América. En aquellos días de mayo de 1814, fueron los vientos los que Impulsaron las velas en la lucha por la libertad. Modestos barcos de madera, tripulados por criollos que poco sabían del mar al mando de marinos de distintas latitudes que recalaron en el Rio de la Plata comprometidos con la causa revolucionaria, enfrentaron a una poderosa escuadra. Muchas razones concurrieron al desenlace victorioso; el coraje de las tripulaciones, la determinación de aquellos capitanes y sin duda el liderazgo y genio naval del Gran Almirante. Ninguna de ellas tan poderosa como la Inspiración que produce en el corazón de los pueblos la palabra "Libertad". Desde entonces, generaciones de marinos argentinos prometieron honrar el legado de Brown: "Irse a pique, antes que rendir el pabellón",

1- Introduccion 2- Itinerarios 3- 200 años del Combate Naval de Montevideo
4- Participantes 5- Mar del Plata 6- Ushuaia

 

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