LA
FLOTA

Este
Capítulo presenta en detalle las unidades navales de la
Flota, que han sido comisionadas desde 1949 hasta la fecha,
entregando al lector una breve descripción de cada una de
ellas y una reseña de su accionar en el cumplimiento de la
misión de protección de la soberanía nacional y del espacio
marítimo jurisdiccional.
El buque,
es la representación por excelencia de una Fuerza Naval.
BUQUES GC-1 Y GC-2
Estas embarcaciones fueron las primeras
adquiridas para la Marina Nacional y el Servicio de
Guardacostas, inicialmente empleadas para el entrenamiento y
formación de oficiales, clases y marineros.
El 17 de junio de 1949, se realizó contrato
con la Compañía Naviera “COX AND STEVENS” de los Estados
Unidos (EE.UU.), para la adquisición de embarcaciones,
construidas durante la Segunda Guerra Mundial, este tipo de
naves fueron utilizadas por las Armadas de Inglaterra,
Francia y los Estados Unidos. Al finalizar la guerra se
pusieron a la venta y el Gobierno de El Salvador consideró
oportuno la compra de dos de ellas.
El buque GC-1 arribó el 04 de noviembre de
1949, siendo designado Buque Escuela de la Marina Nacional;
asimismo, con esta unidad se inició la presencia naval en el
mar jurisdiccional, efectuando patrullajes de corto y largo
alcance.
Con fecha 21 de abril de 1951, el GC-1 zarpó
con destino a Puntarenas, Costa Rica, para realizar un
crucero de adiestramiento y efectuarle mantenimiento de
máquinas y limpieza general de casco en un astillero de ese
país. Viajes como éste se siguieron efectuando cada seis
meses, con idénticos propósitos, hasta que la Marina
Nacional contara con instalaciones de mantenimiento
adecuadas.
En 1960, se dio por terminada su vida útil,
en razón de que su casco de madera se había deteriorado
irreversiblemente, y sus máquinas en consecuencia fueron
utilizadas para repuestos, permaneciendo en el varadero de
la Base Naval La Unión, hasta que el efecto de los elementos
salinos lo deterioró totalmente.
El buque GC-2 llevó a cabo patrullajes en
las costas salvadoreñas, habiendo realizado capturas de
barcos pesqueros extranjeros dentro de la Zona Económica
Exclusiva; asimismo, realizó cruceros para mantenimiento
general en Costa Rica, y travesías hasta Puerto San José,
Guatemala, con el propósito de establecer visitas oficiales
y de esparcimiento con la Marina guatemalteca. Con este
buque se llevaron a cabo los trabajos de batimetría en el
lugar donde fue construído el muelle del Puerto de Acajutla,
en colaboración con el personal técnico contratado para ese
efecto.
El GC-2 participó en la Guerra de las “Cien
Horas” contra Honduras en Julio de 1969, y su misión
consistió en la protección de la isla de Meanguera, siendo
también utilizado como buque de abastecimientos,
especialmente pertrechos de guerra y como transporte de
personal médico para los combatientes de las distintas
guarniciones militares que permanecieron prestando seguridad
a dicha isla.
En el año de 1971, el GC-2 fue revestido con
fibra de vidrio, a efecto de prolongar su duración en el
servicio.
En 1980, después de largo ciclo de
comisiones, el buque GC-2 finalizó su período de vida,
debido a que su casco de madera revestido con alquitrán, al
contacto con la fibra de vidrio, se deterioró; finalmente
fue varado en la Base Naval La Unión y sus máquinas le
fueron retiradas para ser utilizadas como repuestos; algunas
partes de las duelas(tablas curvas) fueron empleadas para
trabajos varios de carpintería.
BUQUES GC-3 Y GC-4
En mayo de 1963, arribaron al país dos
embarcaciones de tipo MK-IV de 40 pies de eslora, casco de
hierro, propulsadas por 2 motores diesel, de gran
maniobrabilidad y de poco calado y artilladas con
ametralladoras Browning calibre .50 milimetros.
Además de su misión Institucional, éstas
fueron, utilizadas como botes de pilotaje, para apoyo al
Instituto Geográfico Nacional al efectuar sondeos en la
costa y en aguas poco profundas.
Tuvieron participación en la guerra contra
Honduras en julio de 1969, su misión consistió en proteger
el Puerto de Cutuco y el caserío de Pueblo Viejo, en El
Departamento de La Unión.
A principios de 1976, el buque GC-3 fue
destacado a la Capitanía de Puerto Acajutla, para realizar
tareas de bote piloto y como transporte para los marineros
de los buques mercantes que fondeaban en ese Puerto. En 1980
finalizó su período de vida útil, siendo varado en las
instalaciones de CEPA y finalmente en 1983, con la
autorización del Ministerio de Defensa, fue donado al Club
Salinitas, donde en la actualidad permanece como monumento.
El buque GC-4 fue utilizado en La Unión para
tareas similares a las del buque GC-3, realizando
patrullajes en el golfo de Fonseca y comisiones a las islas.
Además, se apoyó a la CEPA y FENADESAL, ya que éstas
carecían de embarcaciones para actividades portuarias en
Cutuco, con el propósito de satisfacer las necesidades de
pilotaje.
En el mes de enero de 1987, fuertes vientos y
altas marejadas azotaron la bahía de La Unión, haciendo
zozobrar la embarcación. El rescate no fue posible por la
poca profundidad que limitaba las maniobras a los buques,
siendo arrastrada hasta la playa ubicada al Norte de las
instalaciones de la Base Naval, quedando de esta forma
fuera de servicio, tras 26 años de vida activa en la Marina
Nacional.
En julio de
1989, se construyeron dos pedestales en el area de la
guardia de portalón (entrada) de la Base Naval, en los
cuales fue colocado el GC-4 y donde permanece en la
actualidad, como un monumento histórico de la Fuerza Naval.
BUQUE
GC-5
A
principios de 1967, se firma en los Estado Unidos el
contrato para la adquisición de otra embarcación. El 13 de
agosto de 1967, es enviada una comisión hacia la Estación
Naval Rodman, Panamá, a efecto de recibir adiestramiento y
posteriormente constituir la tripulación que traería la
embarcación hacia El Salvador.
El 18 de Septiembre de ese mismo
año, arriba al Puerto de La Unión, la embarcación tipo
patrullero, de 65 pies de eslora, construída por el
astillero SEWART, su casco de aluminio garantizaba una larga
vida de servicio. Es considerado como el primer buque
moderno de la Marina Nacional.
Con fecha 12 de octubre de
1967, fue bautizado por el Sr. Presidente de la República y
Comandante General de la Fuerza Armada, General FIDEL
SANCHEZ HERNANDEZ, denominándolo como buque GC-5.
El buque GC-5 participó en la
guerra contra Honduras, protegiendo la Base Naval y la
ciudad de La Unión.
Durante la época de paz, llevó a
cabo patrullajes de corto y largo alcance en la protección
del mar jurisdiccional, realizando el control del mar,
capturas de barcos pesqueros extranjeros en actividades
ilícitas y operaciones de auxilio. A principios de 1985, el
GC-5 cuando se encontraba atracado al muelle de Punta Ruca,
debido a los fuertes vientos y alta marejada, naufragó;
siendo puesto a flote después de varias horas, con auxilio
de los buques de 100 pies de eslora; fue varado en la Base
Naval, donde fue reparado para posteriormente continuar con
su misión.
Durante la Campaña Militar desde
1980 a 1989, participó activamente, realizando patrullajes
de vigilancia e interdicción, especialmente en el golfo de
Fonseca, orientados a impedir los trasiegos de armas vía
marítima procedentes de Nicaragua; además, cumplió misiones
de seguridad en el complejo portuario de Acajutla.
El 17 de noviembre de 1989,
durante travesía desde el Puerto Acajutla hacia la Base
Naval, a la altura de Punta de Amapala, Departamento de La
Unión, por problemas técnicos, la nave quedó al garete,
siendo llevada a la playa donde encalló, pasando a ser
este, el final de su vida útil por no haber sido posible su
rescate.
BUQUES GC-6, GC-7 y GC-8
En 1970, el Gobierno de El Salvador consideró
necesario la adquisición de unidades navales con mayor
autonomía y equipo de navegación más moderno, para lo que se
contrataron los servicios de la empresa CAMCRAFT, de Nueva
Orléans, EE.UU.
El 05 de agosto de 1975, se nombra una
comisión para recibir adiestramiento durante un mes y
posteriormente constituir las tripulaciones que navegarían
desde los Estados Unidos hasta El Salvador vía mar Caribe,
canal de Panamá y océano Pacífico.
Después de un corto
entrenamiento, el primer buque de 100 pies de eslora, zarpó
desde los astilleros de la empresa y con fecha 28 de
septiembre de 1975, arribó al Puerto La Unión, siendo
recibido por las autoridades portuarias y representantes del
Alto Mando de la Fuerza Armada. Fue bautizado con la
denominación de buque GC-6.
El 02 de
octubre de 1976, se nombra otra misión oficial constituida
por dos tripulaciones con destino a los astilleros de
CAMCRAFT, Nueva Orléans, EE.UU.
En esta
ocasión, para tripular y traer a El Salvador, otras dos
unidades de 100 pies de eslora, los cuales tendrían la
misma travesía que el buque GC-6 y que se encontraban listas
para ser transportadas al país; el día 07 de noviembre de
1976, después nueve días de navegación,
arribaron al Puerto de La Unión, siendo recibidos por el
Sr. Comandante de la Marina Nacional, Coronel Ernesto
Cayetano Gallo, dichas unidades se denominaron buques GC-7 y
GC-8.
Se puede decir que con este tipo
de embarcaciones de 100 pies de eslora, de construcción de
duraluminio
y con equipos modernos, dio inicio a la era de los
patrullajes de largo alcance, permitiendo mayor eficiencia a
las actividades de protección de las aguas jurisdiccionales
y de los recursos marítimos. Los buques Guardacostas durante
sus patrullajes de protección de los recursos marítimos en
la Zona Económica Exclusiva, han realizado capturas de
embarcaciones pesqueras de bandera extranjera, tales como,
costarricenses, venezolanos, chinos, rusos, mexicanos, etc.,
cuando explotaban los recursos nacionales en forma ilícita.
Durante la Campaña Militar 1980
-1992, participaron directamente realizando patrullajes de
vigilancia e interdicción orientados a impedir los trasiegos
de armas vía marítima procedentes de Nicaragua, tanto en la
zona del golfo de Fonseca, área costera de Jucuarán, y área
general de la desembocadura del río Lempa, cumpliendo de
igual forma la misión constitucional de la protección a la
soberanía y al territorio marítimo.
En diversas acciones
proporcionaron apoyo de fuego a unidades de infantería del
ejército, al batallón de infantería de marina y a la
compañía de comandos de marina; también se empleó para
proporcionar transporte de tropas y abastecimientos a lo
largo del litoral salvadoreño.
El 12 de febrero de 1986,
después de 10 años de navegación contínua, el buque GC-6
zarpó con destino hacia los Astilleros de LANTANA BOATYARD
INC., en los Estados Unidos, a fin de efectuarle una
remodelación total en la superestructura, mantenimiento
general de casco y modernización de sus equipos de detección
y comunicaciones, retornando a El Salvador en el mes de mayo
del mismo año.
Con fecha 07 de julio de 1986,
el buque GC-7 zarpó hacia los astilleros de LANTANA BOATYARD
INC. Nueva Orleans, EE.UU. y el 08 de noviembre de 1986,
zarpó el buque GC-8 con el mismo propósito, donde se les
efectuaron los trabajos requeridos.
El buque GC-7 regresó en
septiembre del mismo año y el buque GC-8 en enero de 1987,
para continuar con la ejecución de las misiones
encomendadas.
Otras de las misiones
encomendadas a estos buques, fue apoyar la lucha contra el
narcotráfico, y es así, que con fecha 26 de septiembre de
1996, el buque GC-7 navegando a 50 Millas Náuticas al Sur de
Acajutla, encontró flotando un cargamento de cocaína; dicho
cargamento fue valorado en unos 300 millones de dólares; el
decomiso fue entregado a la Unidad Especial Antinarcóticos
(UEA) de la Policía Nacional Civil.
Otra tarea de estos buques ha
sido el proporcionar seguridad al Complejo Portuario de
Acajutla, de acuerdo a rol establecido por la Comandancia de
la Flota.
LANCHAS RAPIDAS TIPO BOSTON WHELER “PIRAÑAS”
Ante el recrudecimiento del conflicto armado
de los años ochenta, el grupo de asesores de Estados Unidos,
recomendó unidades de mayor velocidad, lo cual daría mas
capacidad de respuesta a las operaciones de interdicción.
El 15 de marzo de 1980, arriban al país
aviones Hércules de la Armada Norteamericana, aterrizando en
la pista de El Tamarindo J/Conchagua, Departamento de La
Unión, desembarcando seis (06) lanchas de 28 pies, clase
Boston Wheler, cuatro de ellas, con dos motores fuera de
borda de 155 caballos y dos lanchas, con motores de 235
Caballos, todas de casco de fibra de vidrio y artilladas con
dos ametralladoras M-60 y una ametralladora calibre 0.50
pulgadas. Fueron denominadas “LR” (Lanchas Rápidas); sin
embargo, por la forma rápida de operar y en grupo, la
población costera las conoció como “PIRAÑAS”, nombre que
posteriormente lo utilizaría la misma Fuerza Armada.
Con estas unidades se incrementó la capacidad
de los patrullajes de interdicción en el golfo de Fonseca,
disuadiendo con sus desplazamientos rápidos cualquier
intento de incursión por parte de los grupos subversivos
desde Nicaragua hacia El Salvador. Las embarcaciones también
realizaron patrullajes en las áreas de la bahía de
Jiquilísco, Departamento de Usulután, en apoyo a la compañía
de comandos de marina; su alta velocidad permitió un apoyo
oportuno y alcanzándose óptimos resultados durante sus
misiones.
En agosto de 1980, se nombran estas unidades
como parte del batallón de Fuerzas Especiales (BFE).
Las “Pirañas” tuvieron destacada
participación en el conflicto armado de los años ochenta,
pero su estructura de fibra de vidrio limitaría su vida
operacional y en el año de 1987, comenzaron a deteriorarse
sus cascos. Los motores también presentaron desperfectos
irreversibles y las unidades fueron declaradas en desuso,
siendo varadas en el área de talleres de la Base Naval .
BUQUE GC-9
El 15 de mayo de 1983, arriba al país vía
marítima, transportado por el barco mercante “James Bond”,
una lancha de 40 pies de eslora, de material de
duraluminio, que es denominada buque GC-9; esta embarcación
desde el inicio de sus servicios presentó fallas en sus
máquinas, siendo reparada en forma provisional,
dificultándose su empleo en patrullajes mar afuera por
largos períodos de tiempo.
Fue empleada en viajes administrativos hacia
las islas del golfo de Fonseca y permaneció destacada en
Puerto El Triunfo, para realizar patrullajes limitados
dentro de la bahía de Jiquilísco.
Esta unidad fue solicitada por el Instituto
Geográfico Nacional (IGN), y la Marina Nacional la asignó en
1985 a ese Instituto, para efectuar operaciones de sondeo en
las costas; por consiguiente, el IGN no dotó la nave con el
equipo necesario, no le asignó dotación y no le dio el uso
adecuado, por lo cual terminó por deteriorarse
definitivamente. El buque GC-9, se encuentra actualmente
fuera de servicio y varado en la Base Naval.
BUQUE GC-10
El 17 de agosto de 1984, arribó al país el
barco “JAMES BOND” , trayendo a bordo una embarcación de
65 pies de eslora, de casco de duraluminio y artillada con
un cañón de 25 milimetros electrónico. Fue recibido por el
Sr. Comandante de la Marina Nacional, Capitán de Navío DEM.
HUMBERTO P. VILLALTA.
Este buque fue construido en los astilleros
de la Compañía SWIFTSHIPS INC. Luisiana, Estados
Unidos(EE.UU.); fue desembarcado en el golfo de Fonseca y
remolcado hacia el muelle de la Base Naval, a su arribo se
le denomino buque GC-10; esta unidad se sumó a las
anteriores para operaciones de la guerra antisubversiva; ha
efectuado rescate de embarcaciones menores que efectúan sus
operaciones en los límites fronterizos y realiza los
patrullajes de defensa de la soberanía del mar
jurisdiccional.
Durante las operaciones que se
efectuaron en el área de Jucuarán, bahía de Jiquilísco, bajo
Lempa y otros, realizó acciones decisivas, influyendo con
sus fuegos de apoyo en los resultados de las acciones de
guerra de los comandos e infantes de marina; fue empleado
como plataforma para las operaciones, realizadas por las
unidades terrestres antes mencionadas.
Actualmente continúa efectuando
patrullajes en el mar jurisdiccional y cumpliendo con la
misión constitucional y las tareas propias de la Fuerza
Naval.
LANCHAS PATRULLERAS
El 24 de septiembre de 1984, por vía aérea,
arribaron al país seis (06) lanchas patrulleras de 22 pies
de eslora, de casco fibra de vidrio, a las que se les
conoció como “Cola de Pato “, con motor estacionario
Caterpillar Diesel; dichas embarcaciones fueron adquiridas
por solicitud del Sr. Comandante de la Marina Nacional, para
ser enviadas al Puesto de Marina de Colima, en el lago de
SUCHITLAN, Departamento de Chalatenango, para mantener
patrullajes durante el conflicto de los años ochenta. Estos
patrullajes fueron efectuados en combinación con la 4ª
Brigada de Infantería, contrarrestando efectivamente las
actividades de la subversión en el lago y sus riberas.
Debido a que el lago Suchitlán, es un lago artificial,
mantiene alto grado de materiales sólidos en sus aguas, lo
cual obligó a realizar grandes esfuerzos para el
mantenimiento de estas embarcaciones hasta ser retiradas en
1986.
Una de estas embarcaciones fue enviada al
lago de Coatepeque, para servicio de la Presidencia de la
República desde 1986 hasta 1990.
Finalmente, estas lanchas “Cola de Pato”,
fueron concentradas en el Cuartel General. En diciembre de
1995, un incendio involuntario provocado por las comunidades
adyacentes al Cuartel General, alcanzó a tres de estas
embarcaciones destruyéndolas completamente.
Actualmente las tres que no se dañaron, se
encuentran fuera de servicio en la Base Naval La Unión.

LANCHAS RAPIDAS DE FIBRA DE VIDRIO
El 10 de enero de 1985,
arribaron vía marítima al Puerto de Acajutla, cuatro
embarcaciones de 40 pies de eslora, con motor Caterpillar; a
su recibo estuvo presente el Sr. Comandante de la Marina
Nacional y el Sr. Comandante de la 2da. compañía
de los comandos de marina;
fueron conducidas por sus respectivas tripulaciones a la
Base Naval de La Unión, siendo denominadas LR-11, LR-12,
LR-13 y LR-14, éstas fueron misionadas en acciones similares
a las realizadas por las “PIRAÑAS” y su desempeño en este
tipo de tareas fue óptimo. Con estas embarcaciones se dio
inicio al transporte de personal de oficiales y clases
hacia los distintos Puertos del país, contrarrestando de
esta forma, los paros de transporte intentados por la
subversión. Su estructura presentaba su castillo y puente de
navegación para proteger los equipos de comunicación y
detección. Estas lanchas alcanzaban una velocidad de 22
nudos. En 1987, por el uso continúo a que estaban
expuestas, su reparación se fue haciendo más difícil hasta
que finalizó su período de vida útil y varadas en la Base
Naval. En 1990, con autorización del Ministerio de Defensa,
a través de la Marina Nacional, fueron vendidas a una
empresa privada.
BUQUE GC-11
El 17 de junio de 1985, arribó al golfo de
Fonseca, a bordo del buque “James Bond”, una embarcación de
77 pies de eslora y construcción de duraluminio, comprada al
astillero SWIFTSHIPS INC. Luisiana, U.S.A., siendo
denominada buque GC-11. Esta embarcación fue adquirida con
equipos tecnológicos mas avanzados, ya que poseía máquinas
silenciosas, mayor velocidad, radar con mayor alcance,
ideales para patrullajes nocturnos; asimismo, excelentes
equipos de comunicación y armamento adecuado para enfrentar
diferentes situaciones. Durante el conflicto bélico, realizó
patrullajes de interdicción, de apoyo de fuego y de
transporte de personal militar.
Actualmente continúa realizando patrullajes
para la protección de la soberanía y las aguas nacionales y
custodia por períodos establecidos el complejo portuario de
Acajutla.
LANCHA DE DESEMBARCO LD-01
Arribó al país el 25 de noviembre de 1986, a
bordo del barco mercante de bandera americana “MULLER”, una
embarcación de 55’ de eslora, la que fue adquirida a través
del grupo de asesores de EE.UU. destacados en la Base Naval,
denominándose LD-01. Esta embarcación fue utilizada durante
la Segunda Guerra Mundial y la guerra de Corea.
La nave desde su arribo al país, presentaba
desperfectos en sus máquinas, por lo que se hacía necesario
brindarle mantenimiento correctivo a todos sus sistemas; sin
embargo, no se contó con los repuestos necesarios al ser
recibida, ni se tenía en existencia en el país; por este
motivo, no se logró realizar los trabajos de reparación y no
fue comisionada a misiones o tareas; actualmente se
encuentra varada en el muelle de la antigua Base Naval.
LANCHAS DE DESEMBARCO LD-02 Y LD-03.
Arribaron al país el 27 de enero de 1987, a
bordo del mercante de bandera americana “MULLER”, las
lanchas de desembarco de 77 pies de eslora y casco de
duraluminio; al ser recibidas fueron denominadas LD-02 y
LD-03; estas lanchas, ya repotenciadas de origen,
inmediatamente fueron asignadas al batallón de infantería de
marina, para efectuar desembarcos en áreas críticas de
nuestras costas, especialmente en las playas de El Espino,
Monte Cristo, Puerto Parada, Rancho Viejo y otras donde
operaba el batallón de infantería de marina. Estas lanchas
realizaron desembarcos oportunos, los cuales dieron al BIM
prestigio y credibilidad en la zona; asimismo, fueron
utilizadas para efectuar transporte administrativo de
material para acciones cívicas-militares y apoyo a los
planes de Gobierno en las islas del golfo de Fonseca y
bahía de Jiquilísco.
El día 20 de noviembre de 1990, la LD-03,
explotó como consecuencia de una fuga de gas propano, y la
existencia a bordo de material explosivo no autorizado,
quedando la nave completamente destruida y la pérdida de los
miembros de su tripulación.
La LD-03, fue dada de baja de acuerdo con la
inspección efectuada por técnicos de ESTRAMFA.
La LD-02 continúa siendo utilizada para
ejercicios de adiestramiento de unidades de infantería de
marina, fuerzas especiales, a la vez, servicio de
transporte marítimo, siendo importante esta última tarea
para apoyar los planes de reconstrucción del Gobierno.
LANCHAS DE DESEMBARCO LD-04 Y LD-05
El 24 de mayo de 1996, arribaron a El
Salvador otras dos lanchas de desembarco, adquiridas con el
sistema Foreing Military Sales (FMS); siendo recibidas en la
Base Naval por el Sr. Jefe del Estado Mayor General de la
Fuerza Naval, Contraalmirante MARIO ARGUETA FRANCO y por el
Sr. Comandante de la Flota, Capitán de Fragata DEM JOSÉ
MISAEL VANEGAS FONSECA; fueron denominadas LD-04 y LD-05.
Estas lanchas de desembarco son utilizadas en
el adiestramiento de personal de infantería de marina, así
como del Comando de Fuerzas Especiales; también son
utilizadas en misiones de apoyo a las poblaciones de isla
Zacatillo e isla Conchagüita, pero sobre todo, a la de isla
de Meanguera, a la cual se le ha proporcionado transporte de
materiales de construcción para el Centro de Salud,
mejoramiento de la escuela rural mixta de la misma, para
actividades varias en favor de la población isleña.
Estas lanchas tuvieron gran desempeño durante
las operaciones de emergencia que se desarrollaron en apoyo
a los damnificados, durante y después de la tormenta
tropical “MITCH”, ocurrida el 31 de octubre de 1998.
LANCHAS DE OPERACIONES FLUVIALES
Arribaron al país el 20 de abril de 1987, a
bordo del barco mercante MULLER, de bandera americana, seis
(06) embarcaciones de 40 pies de eslora, de material de
duraluminio; fueron denominadas LOF-021, LOF-022, LOF-023,
LOF-024, LOF-025 y LOF-026. Estas embarcaciones vinieron
equipadas con sistemas de comunicación y detección muy
modernos, sus características principales son: la facilidad
de navegar en aguas poco profundas, aproximarse a las playas
y desembarcar al personal sin riesgo alguno; dada estas
características, fueron asignadas al batallón de infantería
de marina (BIM), para efectuar las operaciones ribereñas y
de infiltración, las cuales dieron excelentes resultados.
Durante el conflicto se les asignó la misión
de apoyar a los comandos e infantes de marina, empleándolas
en lugares próximos a la playa y en los esteros, para
combatir a los delincuentes terroristas; sirvieron además,
como transporte y como plataformas de comunicaciones,
efectuaron intensos patrullajes en todos los canales de la
bahía de Jiquilísco y estero de Jaltepeque.
Después del conflicto, las LOF’S continúan
realizando patrullajes en el golfo de Fonseca, y ejecutando
transportes marítimos. Además, dos de ellas, de acuerdo a
rol, se encuentran bajo control operacional de la Capitanía
de Puerto El Triunfo, realizando patrulla fluvial en la
bahía de Jiquilísco y empleadas para contrarrestar la pesca
ilícita y protección de bosques salados. Las LOF’S,
desarrollaron un papel importante en la evacuación de
personas de los distintos caseríos durante la emergencia
nacional provocada por la tormenta tropical “Mitch” en el
mes de octubre de 1998.
Una LOF se encuentra destacada en el lago de
Güija, realizando patrullas para la protección de la
soberanía del Estado y los recursos naturales.

LANCHAS PATRULLERAS (LP’S)
Arribó al país el 21 de febrero de 1989, el
remolcador “WARRIOR”, botando al agua cinco embarcaciones de
41 pies de eslora de material de duraluminio,
denominándoseles: LP-0301, LP-0302, LP-0303, LP-0304 y
LP-0305.
El 12 de marzo de 1989, arribó el remolcador
de bandera de EE.UU. “GULF FLEET 07” trayendo otras cinco
lanchas, las que fueron denominadas como LP-0306, LP-0307,
LP-0308, LP-0309 y LP-0310.
Estas embarcaciones fueron destinadas a
continuar con la misión encomendada a las lanchas rápidas de
fibra de vidrio o “Pirañas”. Están dotadas con equipo de
navegación moderno, y para navegar en cualquier situación de
la mar; asimismo, cuentan con dos motores marca Caterpillar,
accionados con diesel.
Durante el conflicto fueron
empleadas en operaciones de interdicción, control del golfo
de Fonseca, apoyo de combate a unidades en tierra; así como
también, durante los paros de transporte dirigidos por la
subversión, fueron utilizadas para transportar personal de
oficiales, marineros y soldados de las guarniciones de la
zona oriental hacia los Puertos habilitados.
Además de
la misión de la Flota, estas embarcaciones, a la fecha,
participan activamente en los planes de protección de
recursos marinos y contra la piratería en alta mar
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