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UNA EXCEPCIONAL ACOGIDA EN MADRID
El 6 de marzo de 1900 la "Sarmiento" abandonó el puerto
de Spezia. El 8 por haber escaseado el viento se dio máquina avante
para tomar el puerto de Toulón.
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TOULON, FRANCIA |
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Puerto de Toulon,
Francia |
La Fragata en
Toulon |
Entrada a muelles |
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Muelles |
Playa de baños Los
Tamaris |
Estatua de la
Libertad en Toulon |
El 14 a las 7 de la mañana
zarpó la Fragata con rumbo a Barcelona. El 15 a las 8 tomó
el puerto de Barcelona.
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BARCELONA |
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Castillo de
Montjuich |
Panorama de la
Rambla de las flores |
Rambla de las
Flores |
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Corrida de toros |
Entrada |
Capa |
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Monumento a Colon |
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"En este puerto se nos esperaba — dice el parte oficial —
con grandes fiestas preparadas habiendo anunciado la prensa
nuestra llegada, publicando al mismo tiempo a propósito de
nuestro viaje y nuestro buque, numerosos artículos
encomiásticos para nuestra marina y país.
"Inmediatamente después de fondear y acompañado del Sr.
Cónsul Argentino, hice las visitas reglamentarias a las
autoridades militares y civiles de la localidad. Esa misma
tarde entró al puerto el vapor "Orione" que conducía a su
bordo a S. E. el Señor Ministro de Relaciones Exteriores de
nuestro país, D. Amancio Alcorta, a quien se hicieron al
pasar los honores correspondientes al cañón. Pasé a
saludarlo a bordo del "Orione" y a la tarde tuve el honor de
que S. E. el Sr. Ministro Alcorta comiera a bordo de este
buque.
"En el puerto de Barcelona recibimos numerosas
demostraciones de simpatía tanto oficiales como sociales.
Hubo en nuestro honor una corrida de toros a la que
asistieron además de los oficiales v guardiamarinas una gran
parte de la tripulación, habiéndose adornado especialmente
los palcos destinados al Estado Mayor. Ese mismo día por la
noche, también en nuestro honor hubo un concierto en el
Liceo. Al día siguiente tuvo lugar un banquete en el
Ayuntamiento al final del cual se llevó a cabo en la plaza
que tiene a su frente, una gran serenata ejecutada por
numerosas sociedades corales y escuchada por una gran
cantidad de público que aplaudió con entusiasmo el himno de
nuestro país tocado por varias bandas de música reunidas. El
día 20 de marzo recibí una atenta comunicación del Capitán
General de la Plaza transcribiéndome un telegrama del Sr.
Presidente del Consejo de Ministros en el cual me pedía le
hiciera presente los deseos de S. M. la Reina para que noj
trasladáramos a Madrid, a fin de ser por ella recibidos;
simultáneamente a esa comunicación recibí un efusivo
telegrama del Alcalde de Madrid haciéndome saber que el
Ayuntamiento de esa metrópoli había decidido, por
unanimidad, solicitarme que me trasladara allí para ser por
él recibido. Con anterioridad había tenido igual invitación
de algunas asociaciones. Por estas razones, como tuve el
honor de comunicarlo telegráficamente a
V.
E. decidí trasladarme a Madrid acompañado de
cuatro oficiales que fueron los Sres. tenientes de navio J.
Irízar, V.
Oliden, E. Amabia y el de fragata E. Moreno. El Ayuntamiento
de Barcelona al tener conocimiento de nuestro viaje decidió
que su Teniente Alcalde y un Concejal nos acompañaran como
también el abonar los precios de nuestros pasajes de ida.
"La acogida en Madrid fué en extremo honrosa. En la
estación se encontraban esperándonos acompañados de nuestro
representante, el Sr. Presidente del Consejo de Ministros y
los Sres. Ministros de Guerra, de la Gobernación, altos
Jefes y oficiales del ejército y armada, como también una
gran cantidad de pueblo que a pesar del mal tiempo reinante
se extendía en masa hasta varias cuadras más allá de la
estación. El pueblo todo aplaudió al aparecer nosotros en el
andén del Ferrocarril y en todo el trayecto oímos vivas
entusiastas a nuestra patria.

Pocas horas después de
nuestra llegada fuimos recibidos, acompañados también del
Sr. Ministro Quesada por S. M. la Reina y por el Rey quienes
manifestaron vivo interés por el viaje que va realizando
este buque. Pasamos después a cumplimentar a S. A. la
Infanta Isabel y luego fuimos a saludar personalmente al
Presidente del Consejo, a los Ministros de Guerra, de Marina
y de la Gobernación y al Gobernador y al Alcalde en sus
respectivos despachos. Al llegar al hotel encontré una
comunicación del Ministro de Marina haciéndome saber que
como demostración de deferencia y simpatía habían sido
condecorados el que suscribe con la orden de segunda clase
del Mérito Naval y de primera los oficiales que me
acompañaban. Esa misma noche asistimos a una comida que en
nuestro honor dio S. M. la Reina y a la cual asistieron
miembros de la familia Real, el Presidente del Consejo de
Ministros, el Ministro de Marina, nuestro representante y la
casa civil y militar de S. M.
Recibí durante los tres días
que estuve en Madrid muy numerosas demostraciones de
simpatía a nuestro país entre las oue debo citar como
oficiales, además de las mencionadas, un banquete en el
Ayuntamiento, otro en el Ministerio de Marina y uno más en
la Legación Argentina. A todos ellos asistieron uno u otro
de los Ministros de Estado, siempre el Presidente del
Consejo de Ministros y nuestro representante, oyendo en
todos ellos frases muy encomiásticas para el país, para S.
E. el Sr. Presidente de la República y sobre el porvenir
grandioso de nuestra patria; esas mismas frases elogiosas
fueron empleadas por toda la prensa madrileña, que reunida
nos dio también un báñemete. Otras demostraciones de diverso
carácter que debo mencionar son una matinée dada por nuestra
compatriota la muy distinguida Sra. Carmen de Alvear,
Princesa de Wrede, en donde se dio cita la alta aristocracia
de Madrid; un almuerzo en la casa particular del Gobernador
Civil; una recepción en el Ayuntamiento donde me fueron
presentadas delegaciones de las diversas ramas de la
industria y del comercio que venían especialmente a
saludarnos; una recepción en la Sociedad Ibero-Americana, a
la que asistieron los literatos v músicos de más nombre de España. de cuya sociedad fui nombrado socio de honor y los
oficiales corresponsales; un recibimiento del Círculo del
Ejército y Armada, que obsequió a la oficialidad del buque
con un centro de plata cincelada; el nombramiento de socios
de mérito de la sociedad de la Cruz Roja Española y muchas
otras demostraciones, Señor Ministro, oue honran a nuestro
país y permiten a la Marina sentirse orgullosa por haber
tenido el honor de recibir tan honrosas demostraciones para
el país.
En el teatro Real tuvo lugar una función de f ala
en nuestro honor a la cual asistió la Reina, la Infanta
Isabel y la Princesa María Teresa y en la cual a nuestra
entrada se tocó el Himno Nacional Argentino, escuchándolo de
pié hasta las señoras, lo que en España no es de costumbre,
habiendo sido S. M. la Reina quién dio el eiemolo. Durante
el tiempo qu; duró la ejecución del Himno se aplaudió
continuamente y al terminarse se dio un viva a la República
Argentina que fué por todos contestado. Todos los días que permanecimos en Madrid fuimos acompañados por
dos jefes especialmente designados por S. E. el Señor
Ministro de Marina y en las puertas del hotel en que
alojábamos estuvo establecido un servicio de guardia. El día
de la partida el Señor Alcalde me envió los boletos del
tren, haciéndome saber al mismo tiempo que todos los gastos
hechos por nosotros durante nuestra permanencia allí,
corrían por cuenta del Ayuntamiento. Agradecí esa nueva
gentileza y dispuse, especialmente, que lo único que ellos
pagasen fuera el valor del alojamiento.
"La despedida de Madrid, fué semejante al recibimiento,
encontrándose algunos Ministros en la estación lo mismo que
gran cantidad de Jefes y Oficiales y numeroso pueblo. Además
de todas las demostraciones de que acabo de dar cuenta a
V. E. se
recibieron otras muchas de carácter
social y particular, pasando a dejarnos tarjetas en el hotel
más de doscientos caballeros de alta significación política
y de la más encumbrada sociedad madrileña, recibiendo
invitaciones a frecuentar los clubs, regalos de diversas
publicaciones v una casa de Barcelona en nombre y por orden
de la casa José Pagés y Compañía de Buenos Aires nos
ofreció, a pesar de mi oposición, una valiosa cantidad de
vinos y otros artículos para la tripulación y Estado Mayor
del buque.
Durante nuestra permanencia en Madrid, los
oficiales que quedaron en Barcelona recibieron algunos otros
agasajos, de los que debo mencionar por su importancia según
se me dio cuenta, un paseo hecho a los alrededores de
Barcelona, acompañados de las primeras autoridades de la
ciudad. Debiendo retribuir en alguna forma a todos los
honores que se nos habían hecho decidí dar a bordo una
comida oficial y de acuerdo con el Señor Ministro Argentino,
que con este propósito y el de hacer visita oficial al buque
nos acompañó desde Madrid, se invitaron a las primeras
autoridades de Barcelona, en cuyo honor tuvo lugar la comida
el día 25 del mes de marzo y para lo cual fué el buque
especialmente arreglado. Diariamente el buque fué
frecuentado por numeroso público y los guardiamarinas, con
mi autorización, dieron a bordo una matinée sin carácter
oficial, que reunió la primera sociedad barcelonesa. En el
puerto de Barcelona se embarcaron víveres de puerto y de mar
para tres meses, agua dulce v diversos artículos de consumo,
de manera que la permanencia en este puerto, mayor que la
autorizada en las instrucciones, ha sido por esta razón
también forzosa, pues necesitándose unas diez toneladas de
galleta y no existiendo este artículo en plaza era preciso
fabricarlo especialmente para lo cual se requería algún
tiempo. El 27 a las 7.3 0 de la mañana, encontrándome listo
para hacerme a la mar, zarpé de Barcelona".
Después de dos días de estadía en el puerto de Argel la
Fragata llegó a Cartagena el dos de abril.
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ARGEL |
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La
Sarmiento en el puerto de Argel |
Panoramas de Argel |
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Aduana y
muelles de carga |
Nottre
Dame D´Afrique |
Cuartel
Morisco |
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Una
calle en el quartier morisco |
Calle
Randok |
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