Historia y Arqueología Marítima

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LOS DIEZ CRUCEROS ACORAZADOS TIPO GIUSEPPE GARIBALDI

Crucero Acorazado San Martin en pruebas de velocidad

Por Osvaldo Sidoli

1-Caracteristicas 2-Cruceros Argentinos 3- Cruceros Italianos 4- Cruceros Japoneses
5- Crucero Español 6- Bibliografia ARA Garibaldi ARA Pueyrredon
ARA San Martin ARA Belgrano Nishin Kasuga
Cristobal Colon Giuseppe Garibaldi Varese Francesco Ferruccio

Los cruceros acorazados tipo “Giuseppe Garibaldi”

            La marina italiana consideró siempre cuestión prioritaria, por condicionantes estratégicos, que sus buques, especialmente los de mayor porte, fuesen más veloces que sus homólogos extranjeros. En la década de 1890, el patrón comparativo lo constituían las unidades francesas y austríacas, tenidas como potenciales enemigos futuros.           

Este motivo, junto a algunos otros, indujo a la Regia Marina a construir buques que, aunque catalogados como acorazados, eran en realidad grandes cruceros. Este fue el caso de los “Italia”, “Sardegna”, “Benedetto Brin” y “Vittorio Emanuele”, que fueron alineados junto a auténticos acorazados, como los “Duillo”, “Ruggiero di Lauria” y “Emanuele Filiberto”.           

Con tal visión técnica operativa, resultó obvio que la marina italiana prestase el máximo interés a los cruceros acorazados. Apenas los estudios sobre este tipo de buque alcanzaron cierto nivel de desarrollo, la Regia Marina intentó adoptar algunas unidades potenciadas de este tipo, es decir, que pudiesen equipararse con los acorazados, especialmente gracias a su velocidad superior. 

            La solución ideal fue apuntada por Benedetto Brin, por entonces ministro de marina, quien sugirió la reelaboración del proyecto de los cruceros acorazados de la clase “Vettor Pisani”, a la luz de las características más positivas aportadas por los acorazados de la clase “Emanuele Filiberto”. 

            La elaboración del proyecto recayó en el general de ingenieros navales Edoardo Masdea, quien condujo sus estudios según las directrices de Brin y las sugerencias técnicas de la sociedad Ansaldo, a cuyos astilleros se encomendó la construcción de la primera unidad. 

            Los conceptos bajo los que se desarrolló el proyecto fueron:

            a) Posibilidad de poder disponer de unidades capaces de asumir los cometidos propios del crucero acorazado y de los buques de línea, operando estrechamente con estos últimos.

            b) Eventual utilización estratégica, incluso en misiones individuales, disponiendo de fuerte armamento para afrontar formaciones de cruceros protegidos.

            c) Sostener la confrontación con unidades mayores, gracias a su elevada velocidad en relación a la de los buques de línea contemporáneos. 

            Una vez completado el proyecto, resultó que el nuevo tipo de unidad, en comparación a los “Vettor Pisani”, presentaba un aumento de alrededor de 1.000 toneladas de desplazamiento en relación a los previstos aumentos de artillería, protección y velocidad. Fue un resultado brillante por cuanto, con solo 7.300 toneladas, se consiguió una unidad armada con una pieza de 254 mm, 2 de 203 mm, 14 de 152 mm y otras menores, dotada de una protección adecuada y con una velocidad del orden de los 20 nudos. 

            Las características básicas del armamento, protección y velocidad, resultaron admirablemente equilibradas, y los porcentajes de peso se repartían del siguiente modo: el 40% del peso total correspondía al casco sin blindar, el 15% a la artillería, el 25% a la protección, y el 20% restante al aparato motor. 

            La marina italiana encargó las dos primeras unidades en 1893. La quilla de la primera se colocó en los astilleros Ansaldo de Génova-Sestri Ponente, y la de la segunda, en los  astilleros Orlando de Livorno. Recibirían, respectivamente, los nombres de “Giuseppe Garibaldi” y “Varese”. 

            Su destino estuvo determinado por una contingencia particular. En aquellos años residía en Buenos Aires el financista Ferdinando María Perrone, perteneciente a la familia que poseía el paquete mayoritario de acciones de la empresa Ansaldo, el cual, aprovechando la crisis limítrofe existente entre Argentina y Chile (que amenazaba desembocar en guerra), consiguió que la marina italiana cediese ambos buques a la armada argentina. Bajo la nueva bandera fueron rebautizados “Garibaldi” y “San Martín”. 

            En sustitución de ambas unidades, la Regia Marina ordenó la construcción de otros dos barcos, que a su vez fueron también vendidos, uno a España, que lo rebautizó “Cristóbal Colón”, y el otro nuevamente a la Argentina, donde recibió el nombre de “General Belgrano”. Una quinta unidad del mismo tipo, luego de algunos intentos de compra por parte del gobierno chileno acabó, asimismo, por ser adquirida por el gobierno de Buenos Aires, llevando el nombre de “Pueyrredón”. 

Perfil y planta de la serie “Giuseppe Garibaldi”

            Finalmente la marina italiana consiguió, en 1898, la inclusión entre sus fuerzas de los cruceros acorazados solicitados, que fueron el “Giuseppe Garibaldi”, el “Varese” y el “Francesco Ferruccio”. En 1902 otras dos naves, el “Bernardino Rivadavia” y el “Mariano Moreno” fueron encargados por la Argentina. Sin embargo, logrado un acuerdo en el conflicto con Chile, y por exigencias de la guerra ruso-japonesa, fueron vendidos al Japón y sirvieron durante muchos años con los nombres de “Kasuga” y “Nishin”. 

            En total se construyeron diez unidades del tipo “Giuseppe Garibaldi”, lo que constituyó todo un récord, pues nunca se habían construido en Italia tal número de unidades del mismo tipo y de gran desplazamiento.  

Fueron los mejores barcos de su tipo para la época, y resulta curioso que el buque que le dio el nombre a su clase no fue el primero que se construyó, como es habitual, sino el sexto de la serie, por las contingencias apuntadas. Pero como el primero de la serie recibió el nombre de “Garibaldi”, es muy común que se cite a la clase como “Garibaldi” y/o “Giuseppe Garibaldi”. 

Casco y superestructura

            El casco de los “Giuseppe Garibaldi” era de puente continuo, con un espolón muy pronunciado a proa, y la popa redondeada y con timón semicompensado. Entre el puente acorazado y el de cubierta se encontraban el puente de galería y el de batería. Así, los buques presentaban bordas muy altas. 

            La relación manga/eslora era muy elevada, lo que beneficiaba tanto su estabilidad en navegación como sus cualidades de plataforma de tiro. Las superestructuras resultaban casi simétricas, con dos castillos, uno proel y otro popel. Del castillo proel se elevaba la torre de mando; en la sección central entre los dos castillos se encontraban dos chimeneas de sección circular y perfectamente simétricas respecto al único palo, emplazado prácticamente en el combés del buque. 

El crucero acorazado argentino “Belgrano” (1897)

             Este tipo de arquitectura general había sido extraído de los acorazados de la clase “Emanuele Filiberto”, en los que se había demostrado satisfactorio. Efectivamente, tal disposición reducía al mínimo esencial las superestructuras, lo cual, en un buque de bordas muy altas, resultaba ciertamente importante, ya que además de disminuir el blanco ofrecido al enemigo, reducía los pesos generales. 

            Entre las distintas unidades de este tipo existían diferencias tanto arquitectónicas como de artillado y de otros tipos, que se acentuaron con las modificaciones paulatinamente introducidas.  

Planta motriz

            El aparato motor de los “Giuseppe Garibaldi” consistía en dos máquinas alternativas de triple expansión, alimentadas por el vapor producido por 24 calderas. Tanto máquinas como calderas eran de procedencias diversas: Ansaldo, Hawthorn, Guppy, Orlando, Belleville y Niclausse. Las máquinas accionaban los dos ejes motrices con dos hélices de bronce y de palas desmontables.            

En las pruebas el “Giuseppe Garibaldi” desarrolló una potencia de 14.713 HP y una velocidad de 19,7 nudos, con 106,7 revoluciones por minuto de las hélices y con un desplazamiento de 7.359 toneladas. Las otras unidades de su clase alcanzaron resultados prácticamente análogos. El andar más vivo fue el del “Varese”, con 20 nudos. 

Detalle de la roda de un crucero acorazado de la serie “Giuseppe Garibaldi” en construcción

Protección

            La cintura acorazada, que se extendía con espesor uniforme hasta el puente de cubierta, estaba constituida por planchas de acero al níquel de 150 mm de espesor en el combés y 80 mm en los extremos. El reducto central quedaba cerrado por mamparos transversales blindados de 130 mm, y el puente acorazado, que tenía tanta longitud como eslora el buque, contaba con una ligera curvatura y un espesor de 38 mm. 

            Las torres de grueso calibre y de mando estaban protegidas por 150 mm, mientras que los cañones de 152 mm contaban con escudos de un espesor máximo de 130 mm. La protección subacuática, confiada unicamente al doble fondo, no era suficiente, cosa que se puso de manifiesto cuando el “Giuseppe Garibaldi” fue torpedeado por un submarino enemigo durante la primera guerra mundial. 

Armamento

            Las armas de grueso calibre presentaban las siguientes características: 

Detalle:

254/40

203/45

Peso del arma (kg)

30532

19356

Peso del proyectil (kg)

198,1

113

Peso de la carga (kg)

38,5

26

Velocidad inicial (m/seg)

750

790

Elevación

35º

25º

A pesar de las diferencias dispusieron de un armamento principal más o menor uniforme. Tres buques argentinos contaban con dos piezas de 254 mm en vez de una de este calibre, y dos de 203, mm. El cuarto (“San Martín”) montaba cuatro de 203 mm en dos torres dobles. 

            El “Cristóbal Colón” debía haber estado equipado con dos piezas de 254 mm, pero la realidad es que fue entregado sin ellas. Finalmente, por lo que respecta a las unidades japonesas, el “Kasuga” estuvo artillado como el “Giuseppe Garibaldi”, y el “Nishin” como el “San Martín”. 

            Hoy día tal disposición de la artillería puede parecer irracional, pero por entonces, en que no se embarcaban ni telémetros ni centrales de tiro, parecía interesante disponer de cañones de elevada potencia que, con gran alcance, pudiesen tirar en caza y en retirada.

 

Este sitio es publicado por Carlos Mey -  - Martínez - Argentina

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