Historia y Arqueología Marítima
YACHTING - ALGO SOBRE SU HISTORIA
EGIPTO, GRECIA Y ROMA

☆ por Julio Martínez Vázquez- Publicado en 20 capitulos en la revista Yachting Argentino- 1940/41 fotos archivo histarmar / Wikipedia
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MARCO Accio Plauto, romano, poeta y autor
teatral, 250-184, A. de C., en su obra "El Cartaginés", por boca de
Adelfacia, dice: "Quien quiera procurarse apuros y quehaceres, no tiene
más que adquirir dos cosas, un barco y una mujer. No hay nada en el
mundo que ocasione más dificultades y nunca se concluye de equiparlos".
Vemos aquí el concepto que se tenía de los yachts, entonces y para que
fuera llevado a las tablas, como un problema del momento, quiere decir
que el yachting se practicaba intensamente entonces. Si aceptamos la acepción que da el diccionario de lo: palabra yacht: "Embarcación para la navegación de placer", el yachting existe desde los tiempos más remotos, como lo vemos a través de la historia. Deseoso de hacer llegar a nuestros lectores, algo de lo que dice esta respetable señora sobre el yachting, es que me propuse escribir el presente trabajo, resultado de una acumulación de conocimientos e investigaciones, que lleva ya muchos años. Sería un egoísmo guardar para mi los datos adquiridos, en bibliotecas y museos, argentinos, europeos y norteamericanos, asiáticos y aún africanos. Una gran parte de las láminas que voy a publicar al tratar de yachting moderno o contemporáneo, son sacadas del gran libro "Yacht & Yachting in Contemporary Art", de B. Heckstall-Smidth, maravillosa obra de la cual se han editado solamente 1.000 ejemplares numerados manuscritamente. Me cuento entre los pocos afortunados que poseen uno de esos ejemplares. Debo también mencionar: "Historia del Yachting, hasta el año 1815", por Arturo Clark, y otras obras de famosos escritores como C. Keble Chatterton, C. C. V, Holmer, Thomas Fleming Day, Daniel Hawthorne y muchos más, que han tenido la suerte de vivir en las mismas fuentes de donde emanan la mayor parte de las informaciones y han podido saciar su sed de conocimientos. Corresponde por esa razón reconocerlos como nuestros maestros. A mi vez, en mis viajes a Europa y Norte América, he pasado la mayor parte de mi tiempo libre, en los museos y bibliotecas, en busca de datos, o por las orillas del mar, viviendo la vida de sus trabajadores, ya que rara vez me alejaba a más de un cable de las marcas de las altas mareas. En esta forma he obtenido impresiones personales que considero de valor y que también me creo en la obligación de transmitir. Treinta y cinco años consagrados a esta labor y otros tantos de experiencia periodística, sobre motivos náuticos, lastran mi confianza y me dan fe, de no defraudar el interés de mis lectores Aunque nuestro yachting contemporáneo gira sobre dos polos, Inglaterra y Norte América, tuvo su origen en Holanda, que fue quién lo bautizó, pues, la palabra yacht es holandesa y viene de jacht, cuya pronunciación es similar. Pero muchos siglos anteriores a nuestra era, el yachting se practicaba, con otro nombre, si es que tenía nombre. Lo prueban las lujosas barcas que empleaban los faraones para pasear por el Nilo. En el museo del Cairo, he visto modelos de estos barcos sacados de las tumbas reales, o de grandes mandatarios. Especialmente el extraído de la tumba de Tutankhamon, recientemente descubierta, cuando me encontraba en Egipto, es de una perfección y fidelidad maravillosa. Es sabido que los egipcios creían en la continuidad de la vida, y por lo tanto la tumba de un difunto de alto rango llamada mastaba, se componía de varias cámaras donde se colocaban todos sus enseres, armas, muebles, etc. Como el barco no cabía por las dimensiones, ponían un modelo o lo dibujaban en las paredes. El modelo encontrado en la tumba de Tutankhamon, es de una perfección asombrosa y se halla en tan buen estado de conservación, que parece fuera recientemente hecho. Si nos alejamos más por el camino de la historia, en el Museo de Londres, encontramos un dibujo egipcio, representando un barco. Su antigüedad se calcula en 8000 años, y se le considera el dibujo (Fig. 1), más antiguo de un barco. En realidad puede decirse que se trata de un jeroglífico, o sea, la primera escritura egipcia.
Su interpretación, poniendo un poco de buena voluntad es la siguiente: "Las líneas hacia abajo son palas, forma de impulsar de las razas primitivas, pues el remo solamente lo usan las civilizadas, después de conocer el principio de la palanca. Como hay cincuenta palas, se deduce que la embarcación tendría cerca de cincuenta metros de,eslora. En la proa va una palma de difícil explicación y el ancla, que era una piedra en los primeros navegantes, en cuanto a la palma debe aceptarse como un mascarón de proa. Luego viene un mástil con una vela cuadra, dos cabinas, un segundo mástil y por último, tres palas timones. La ciencia histórica se vale de dos medios para confirmar sus conocimientos. Uno la arqueología, y el otro, la observación de la vida en las razas salvajes de la actualidad. Ambas conducen a un mismo fin. Hemos visto en el cinematógrafo notas en las que aparecen largas canoas de guerra de los actuales africanos, similares, por no decir iguales a la que nos ocupa. En la figura 2 tenemos una reconstrucción, o mejor dicho, interpretación, del dibujo anterior hecha por un dibujante moderno.
Este barco, se deduce por otros similares, sería de fondo plano, con la proa y popa levantándose en forma de arco. Todos los dibujos tienen siempre una palma en la proa cuyo motivo es difícil de comprender y otra a popa, en forma de asta o mástil, parece ser una insignia. Había una o dos cabinas a veces conectadas por un puente. El gobierno se conseguía por medio de tres grandes palas a cada lado. Hay motivos fundados para suponer que estos barcos se internaban en el mar, además de navegar el Nilo. Lo prueban ciertos artefactos extranjeros encontrados en las mismas tumbas, a! lado de los modelos o dibujos.
3. — El dibujo más perfecto y antiguo de un barco. Es de tiempo de la tercera dinastía. Está dibujado en la tumba de Ka Kont Khut. En la figura 3 tenemos una reproducción
de un yacht egipcio, dibujado en las paredes de la tumba de Ka-Kont Khut,
de la Tercera Dinastía. Se le calcula unos 6300 años de antigüedad.
Es el dibujo más antiguo, de un barco, realizado a la perfección. Mr. C.
V. Holmes, K. C. V. O. en su libro: "Ancient and Modern Ships" (Buques
antiguos y modernos) dice sobre este dibujo: "Fué copiado por Mr.
Villiers Stuart de una tumba de Ka Kont Khut, situada en el lado de una
montaña, cerca de Kau-el Kebu, en la orilla derecha del Nilo, unas 279
millas aguas arriba de El Cairo. La tumba pertenece a un período muy
remoto. Se ve a las claras, que se trata de una
embarcación para pasear por el Nilo. Es demasiado chica para transportar
carga o aplicarla a otros fines. Solamente va en ella el dueño. En
algunos dibujos similares aparece otro personaje, un especie de valet,
que ubicado detrás de su patrón le da aire con una pantalla al mismo
tiempo que aleja moscas y mosquitos. La historia del acontecimiento está dada con todos los detalles en las paredes del templo, e ilustrada con dibujos grabados en las mismas paredes, en una foima tan detallada y completa, que no se podría superar en la actualidad, aunque la expedición fuera acompañada de dibujantes y fotógrafos. Una de las leyendas dice: "Los barcos fueron cargados hasta el máximum, con los asombrosos productos de la tierra de Punt, con diferentes maderas preciosas, con resinas de incienso, ébano, maifil, objetos de marfil y oro, dulces, etc. Jamás se trajo algo semejante al reinado de Egipto, desde que existe el mundo". Esto prueba que la ciencia de la construcción naval había llegado a un estado avanzado 1600 años antes de nuestra era. Los barcos de esta expedición empleaban vela y tenían unos 50 metros de eslora, pero también llevaban remeros (Fig. 8). Este barco, es el barco característico de la época. Estos fueron los primeros, según Keble Chatterton, que navegaron de bolina, aprovechando la corriente del Nilo. Cuando iban de bolina levantaban la parte de popa de la antena (Fig. 9), siendo ese el primer paso que condujo siglos más tarde a la gran veía latina que usan en la actualidad los egipcios. Nótese que ya no hay paleadores sino remeros. El casco está reforzado por un gran cabo retorcido que va por el centro. Las seis palas de gobierno quedaron reducidas a una por banda, como lo usan hoy los Praus Bugis de las Indias Holandesas. El Cómitre está en popa, pero en proa hay un hombre que marca el tiempo a los remeros. Un poco más adelante se encuentra el infaltable hombre del botador. Para terminar con los barcos egipcios de esta época, pues poco después toda la navegación de esa zona pasa a mano de los fenicios y griegos, reproduciremos una parte de la Historia de Herodotus, traducida al inglés por C. C. Macaulay, 1890 , quién nos lleva a la época final de la industria naval egipcia 484 a 423 antes de Cristo, y dice: "Sus barcos son hechos de acacia. De estos árboles cortan piezas de madera de dos cubits más o menos de largo, y las arreglan en forma de ladrillos, uniendo todo el barco por un gran número de pernos. Luego le agregan piezas de acacia cruzadas por afuera, que la calafatean con papiro. Tienen una pala de gobierno, que pasa por un agujero en el fondo del barco, y un mástil de acacia y velas de papiro. Estos barcos no pueden navegar aguas arriba a menos que sople un viento muy fuerte, en la mayoría de los casos son remolcados (Posiblemente se referirá a ser llevado a la sirga). Para navegar aguas abajo, la hacen en la siguiente forma: Tienen una canasta de madera de tamarisco, y esteras cocidas. Cuentan con una piedra agujereada. La canasta la echan al agua amarrada a la proa (posiblemente en la forma de un ancla de mar) y al tomar la fuerza de la corriente endereza la proa, mientras que la piedra arrastrada por la popa, ayuda a mantener el barco enfilado". Eso lo hemos visto hacer nosotros con nuestros pailebots, cuando bajaban el Paraná con calma o poco viento. Hacían caer el ancla a pique hasta tocar el fondo y en esa forma se dejaban llevar por la fuerte corientada del río, manteniéndose casi siempre en el centro del mismo.
4. — Un Bugis de las Indias Hoandesas, que conserva todavía el mástil en forma de trípode como lo usaban los egipcios hace 6.000 años.
5- Un dibujo de F.Rigney, que figura en "Ships of the seven seas" por D. Haythorne, representa un barco egipcio basado en los dibujos y jeroglificos de la época, año 4.000 A.C.
6. — Otro dibujo de Rigney, del mismo libro, con un barco de la Quinta Dinastía. En él todavía se ve el mástil en forma de trípode y la vela sin la antena inferior
7. — Dahabias, los yachts modernos de Egipto, que navegan hoy en la misma forma que hacían miles de años. El único cambio que se ha producido fué en la vela, que de rectangular se convirtió en triangular
Otra Vinta.Nótese que esta embarcacion conserva la vela y el mastil en forma de tripode, como la usaban los egipcios hace miles de años. La última era de la civilización egipcia se confunde con la griega y más tarde con la romana, en todos sus aspectos. Por lo tanto el yachting o la navegación de placer, como se le guiera llamar, gueda involucrado en estas tres naciones para esa época, cuyas modalidades de vida fueron muy similares. Pero los egipcios tienen en su favor el haber contado con la primera yachtswoman famosa del mundo: Cleopatra. No hay la menor duda que muchas otras damas griegas o romanas eran apasionadas por la navegación de placer y vivían en los barcos, la frase de Paluta en boca de Adelfacia lo prueba, pero ninguna dió motivos tan destacados como Cleopatra, para justificar un recuerdo de los historiadores, sobre esas actividades. Cleopatra vivía constantemente a bordo de su yacht, y desde él, presenció la batalla naval de Accio donde fué derrotado Marco Antonio, y gue motivó también su perdición.
4- Barco egipcio del año 1600 A. C. En él ya se emplean remos, y la vela tiene doble antena, para poder navegar de bolina, agua abajo. Los yachts de entonces poco se diferenciaban de las galeras de guerra en las líneas de sus cascos y aparejos (Fig. 4). Lo gue revelaba en él al yachts era el lujo de las instalaciones y decoraciones, y la magnificencia de la gente a bordo. Veamos lo gue dice al respecto Plutarco, describiendo el yacht de Cleopatra, cuando después de cruzar el Mediterráneo se dirigió a Sicilia, remontando el río Cidnos (Plutarco, moralista, filósofo e historiador griego, radicado en Roma 48-122): "Apareció en un barco, la popa del cual era enchapada en oro, las velas de seda púrpura y los remos forrados de plata. Los bogadores llevaban el compás al son de la música. Cleopatra se había colocado bajo un dosel cuyo paño estaba tejido con oro, ataviada como Venus levantándose del mar y rodeada de jóvenes haciendo de cúpidos, gue la abanicaban. Sus cortesanas, representando Nereidas y Gracias se inclinaban negligentemente en los obengues o bordas del barco. Cuerpos de Vírgenes, ricamente vestidas marchaban a la par por ambas orillas del río, ante una multitud gue contemplaba el grandioso espectáculo con admiración y asombro". En esa forma, se presentó Cleopatra a Marco Antonio, gue la había hecho llamar para hacerle rendir cuentas. Cleopatra tenía pasión por los barcos y hasta algo de superstición, pues creía gue su destino estaba ligado a ellos y vivía casi siempre a bordo. Por eso resolvió ir en yacht, para encontrarse con el temible romano, al gue venció fácilmente en la forma más eficaz y noble gue tiene la mujer. Cuando sus amores con Marco Antonio, arrastraron la desgracia a éste, y Octavio fué encomendado por Roma para batirle, Cleopatra insistió ante Marco Antonio gue le hiciera frente en el mar, ofreciéndole 200 barcos, los cuales sumados a 600 gue ya tenía Marco Antonio, hicieron un total de 800. Los bugues de Marco Antonio eran altos y pesados. En cambio los de Octavio, ligeros y rápidos. Marco Antonio necesitó 20.000 remeros veteranos para mover su escuadra. Además Cleopatra había ideado revestir sus grandes barcos con corazas de hierro, debiéndose por lo tanto a ella, la invención de los buques acorazados. Estos barcos resistieron, con semejante defensa, los golpes de los espolones romanos, gue eran de bronce y se rompían con el choque. El triunfo parecía del lado de Marco Antonio, pero Cleopatra que presenciaba el combate desde su yacht, no pudo resistir la horrible pelea y después de varias horas, huyó de la batalla llevándose sesenta de sus barcos, que viento en popa se retiraron del combate. Marco Antonio al ver alejarse su amada, perdió la cabeza, abandonó la acción y ahí empezó su fin. También el de Cleopatra. Octavio el triunfador fué implacable y terminó con los dos.El pueblo egipcio adoraba a Cleopatra, y después de su muerte, cuando el vengativo Octavio, había un asunto de familia de por medio, ordenó hasta sacar las estatuas de Cleopatra de las ciudades egipcias, se hizo en Alejandría un gran movimiento para impedirlo, habiendo muchos tumultos. Por otra parte, un comerciante llegó hasta ofrecer a los romanos, una suma eguivalente a cinco millones de nuestra moneda, si se permitía guedar la estatua de la reina egipcia, sobre el pedestal de dicha ciudad. Todo fué en vano y Octavio, frío e inflexible llevó adelante su obra de persecución hasta saciar su sed de venganza. He insistido tanto en Cleopatra, por ser
ella, la primera yachtswoman gue destaca la historia, cuya pasión por
los barcos la hace acreedora al respeto y consideración de los
yachts-men.
5. Reconstrucción de un yacht de los tiempos de Calígula. Se cree que el hundido en lago Nemi, sea similar. Uno de los más altos exponentes de esta clase de yachts, parece que se conserva relativamente bien, hundido en el lago Nemi, Italia, y que fué construido en los primeros años de nuestra era, durante el reinado del Emperador Calígula (37-41). Ha sido examinado por buzos quienes han manifestado gue se encuentra en muy buenas condiciones de conservación. Poco antes de la guerra el gobierno italiano hizo efectuar estudios a los ingenieros sobre la forma de desagotar el lago y recuperar el yacht hundido durante 2.000 años más otro chico que se encuentra cerca de él, para efectuar los estudios correspondientes sobre los mismos. Este barco tiene unos setenta y seis metros de eslora (fig. 5). Es evidente, gue todas las civilizaciones han contado con embarcaciones para la práctica del yachting, y que en la mayoría de los casos estas conservaban la forma de los barcos de guerra, por ser los más rápidos y de mejor maniobra.
Los yachts romanos, griegos y egipcios como los barcos de guerra de entonces, eran impulsados a remo, teniendo una vela cuadra, gue solamente largaban con vientos favorables. No sería difícil gue ellos participaran en las contiendas. El yacht armado ha subsistido hasta hace pocos años, relativamente, y ha vuelto a reaparecer en el último conflicto. Nada de extraño gue los yachts de entonces estuvieran eguipados como bugues de guerra. Los remeros, la mayoría de ellos eran cautivos o esclavos, y se les encadenaba a los barcos por tres razones (Fig. 7). Primero, evitar una sublevación. Segundo: si se producía un encuentro, era casi seguro, gue aprovecharían la oportunidad de tirarse al agua y tratar de salvarse a nado buscando la costa u otro bugue enemigo. Tercero: Lo más importante; para que remaran con todo vigor y ardor, pues sabían que de la eficacia de sus remos dependían sus vidas, dado gue el barco más lento en la maniobra, corría más riesgo de ser espoloneado y echado a pigue, y ellos encadenados no tenían la más remota esperanza de salvación.
7. Distribución de los remeros en una trirreme griega. Esta escena resulta un espectáculo degradante que mancha la historia de la civilización griega Antes de abandonar los griegos y romanos,
cuyas civilizaciones podríamos uniformar, debo recalcar un punto. A los
griegos debemos el substantivo gue designa al yachtman en la verdadera
acepción de la palabra. Al terminar con la civilización romana, la invasión de los bárbaros, termina para nosotros esta historia antigua del yachting, y aungue se supone gue la practicarían en el extremo oriente, cuyas civilizaciones se mantenían en apogeo, nada sabemos al respecto.
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