Historia y Arqueología Marítima
YACHTING - ALGO SOBRE SU HISTORIA
CAP 15 - REGLAS DE MEDICION - HECHA LA LEY, HECHA LA TRAMPA
SUS CONSECUENCIAS
☆ por Julio Martínez Vázquez- Publicado en 20 capitulos en la revista Yachting Argentino- 1940/41
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En este capítulo trataré uno de los asuntos más interesantes en la
historia del yachting. Es el que versa sobre las reglas de medición que
a su vez tuvieron influencia directa en la evolución de la forma de los
cascos, como lo veremos paulatinamente. Sin que lo sospecharan, pues
apuntaban para otro , lado, los creadores de las fórmulas de medición y
los inventores de las trampas para burlar las mismas, fueron los
causantes de la actual perfección en las líneas de los yachts. La quilla era el todo entonces, en libros es común encontrarse, al menor algún barco por uno u otro motivo: "Es un barco de 70 pies de quilla". Allí terminan las referencias respecto a su tamaño. Como en casi todas las aguas de Inglaterra las mareas tienen variaciones mayores que el calado de los barcos, éstos quedan complete en seco en baja marea. Se creyó entonces que la manera más eficaz y fácil de mwdie la quilla, era tomarla en la parte inferiorde la misma, en la extensión que tocaba o "pisaba" la tierra. Considerando que los barcos se hacían en misma proporción, bastaba esa unidad para constatar el tonelaje de la embarcación. Recalco la palabra tonelaje, que significa el número de toneles de que podría cargar en su bodega el bugue y gue nada tiene que ver con desplazamiento. El tonelaje es arbitrario. El desplazamiento, en cambio, es exacto, indica la cantidad de agua gue desplaza o desaloja la embarcación al ocupar el lugar de la misma- . No tardaron mucho los constructores en sacar provecho de tan sencillo procedimiento, haciendo las quilas de forma que no tocaran la tierra en su totalidad,
1. La primera regla, 1422, era sencilla. consistia en medir la parte de la quilla que "pisaba" la tierra. Sistema fácil de defraudar, levantando un poco la quilla antes de llegar a la roda.
2. En 1694, por acto de parlamento se impuso controlar el cubicaje, midiendo el largo L. Siguiendo la linea del alefriz, desde la parte posterior del codaste, hasta la delantera de la1 roda. L= 2b
3. El ancho B. se medía de forro a forro por la parte interior. La altura D. desde la parte inferior de la cubierta a la superior del piso de la bodega. 4. En vista de que los capitanes levantaban el piso de la bodega para trampear, el gobierno decidio tomar medio B, en lugar de la altura D No tardaron mucho los constructores en sacar provecho de tan sencillo procedimiento, haciendo las quillas de forma que no tocaran tierra en su totalidad, con lo que obtenian mayior capacidad de sus bodegas sin aumentar e impuesto (croquis 1). Era logico que el gobierno, no teniendo otro elemento, decidiera que el impuesto se cobrara por el largo de la quilla, sin prever esas consecuencia. Para evitar tales fraudes al "reglamento", mas de dos siglos y medio despues, en 1694, por acto del parlamento, se vota la primera ley, en la cual el tonelaje se mide de acuerdo a una formula muy sencilla, que consistia en calcular el cubicaje que determinaria la cantidad de toneles, multiplicando la eslora por la manga y el puntal y dividiendo el todo por 94. El origen de este divisor no se conoce a ciencia cierta. John Heckstall-Smith, daba aproximadamente la cantidad de tonele de carbon, en medida de peso, que pdoria cargar el barco, y parece la mas aceptable. Por su parte Dixon-Kemp dice: "El divisor 96 (no 94), fué probablemente elegido porque daba aproximadamente la cantidad en peso muerto que podría llevar el barco dentro de esa proporción. Entonces se acostumbraba a exigir impuestos por ese método, a los buques que transportaban carbón". La fórmula, en definitiva, sería: Largo (L), por ancho (B), por altura
(D), y el total dividido por 94, lo que daba el tonelaje, o sea el
número de toneles que cabrían en el barco.
Las mayúsculas corresponden a las mismas palabras en inglés, es decir:
Lenght, Breadth y Depth (largo, ancho y profundidad). La manera de medir los valores L, B y D fué la siguiente: L, se mediría siguiendo el alefriz y su continuación, desde la parte posterior del codaste (croquis 2) hasta la parte delantera de la roda, evitándose así la trampa explicada en el esqueche N° 1, consistente en levantar la quilla antes de llegar a la roda. El B, se medía de forro a forro por la parte interior y desde luego en el lugar más ancho del buque. El D, se medía desde la parte inferior de la cubierta hasta la superior del piso. (Ver esqueche N° 3.) Entonces, para estafar "a reglamento", los armadores y capitanes levantaban el piso de la bodega, cuando los fiscales iban a medir el valor D, Puntal (croquis 3), es decir, la altura entre la parte inferior de la cubierta y el piso de la bodega. En otros casos ponían cargas que dificultaban esa medición. Segunda trampa. Nuevo cónclave de sabios. Uno de ellos recordó que siendo siempre el puntal mencionado, igual a la mitad de la manga, no había por qué preocuparse y bastaba suprimir ese valor D reemplazándolo por otro igual a la mitad de la manga (B) y llamar ese valor V2 B, es decir, media manga (croquis 4). Este, al parecer inofensivo cambio, estaba destinado a ser el responsable de una serie de aberraciones y transformaciones en las formas de los cascos al eliminar el valor D (Puntal). Pero nos estamos adelantando. Solamente es mi deseo recalcar el asunto, y que el lector tenga presente que al llamar V2 B al valor D (o sea media manga) se eliminó el D, como valor punitivo, serio descuido que más tarde acarreó graves consecuencias pero que influyó enormemente en uno de los aspectos más notables en la construcción de los yachts. Entonces la fórmula quedó: L x B x
1/2B = Tonelaje.
A estos "tramposos a reglamento", las autorides los frenaron, disponiendo que el valor L se midiera sobre la línea del alefriz y su continuación hacia atras hasta la parte posterior del codaste y hacia adelante hasta una vertical bajada desde la cabeza de la roda parte exterior, en el punto de donde salía el botalon. Contando con ese medio contener a los tramposos, el fisco se pasó al otro lodo y por la razón de la fuerza resultaba ser el tramposo. (Croquis N9 6.)
Para evitar el nuevo fraude las autoridades decidieron que al valor L, se tomara como antes, pero hasta la vertical bajada de la cabeza de la roda {b), en lugar de la parte delantera de la roda a la altura del alefriz. Ante las protestas concedió una rebaja de 3/5 de manga al valor L, que quedó entonces igual a la distancia entre a y b menos 3/5 B. Ante esta medida, los armadores y capitanes levantaron una gritería mayor que la que hacen los hinchas de football, cuando cobran un foul contra su cuadro, y obligando con ella a los fiscales de estado a reconsiderar su resolución y corregir nuevamente la fórmula, descontando al valor L, 3/5 de la manga Entonces la fórmula se transformó en:
L — 3/5 B x B x 1/2 B-= Tonelaje. Esa misma regla se adoptó para los yachts y de ahi que se le conozca
también por Y. M. ("Yachts Measurements", o en español "Regla de
Yachts"). Recordemos que el valor L estaba beneficiado con un descuento de 3/5 de manga y se tomaba desde la vertical bajada de la cabeza de la roda. Veremos más tarde la consecuencia de esto. En cuanto al valor B, se resolvio tomarlo por afuera del forro para simplificar la operacion. Llegamos así al año 1844, cuando buscando que Ias regatas se corrieran en
forma más equitativa, se resolvió adoptar la escala de handicap,
inventada por Holland Ackers, tomando como base para su aplicación el tonelaje
determinado por la "Regla de Yachts" oficial, a pesar de sus fallas.
7- Al adoptar el yachting en 1844, la fórmula oficial, para calculo de los handicaps, los dibujantes teniendo en cuenta que el largo de la línea de flotación es lo que da velocidad, hicieron rodas verticales para achicar el valor L Esto origina la era de yachts con proas rectas. Por otra considerando que el valor B estaba castigado varias veces (una en la mitad de su verdadero valor, cuado como puntal), disminuían la manga lo más podían. Al disminuir la manga estaban obligados a aumentar el calado para aguantar el paño, que era enorme, pues no mencionando la fórmula la superficie vélica para nada, los dibujantes tenían la libertad de aumentar ésta todo lo que quisieran,. Aparece así la era de yachts, con rodas verticales, muy poca manga, mucho calado y fantásticos velámenes desplegados en enormes botalones, botavaras que sobresalian grandes distancias del coronamiento de popa y masteleros que parecían llegar hasta el cielo. Estos pagaban el pato y rara era la regata donde no se rompieran uno o más masteleros. Poco después algunos dibujantes, viendo agotados losrecursos por el lado de la proa, dirigieron su mirada a la popa, y con alegría comprobaron que bastaba inclinar el codaste desde la línea de flotación hacia proa, para que el valor L, quedara sumamente reducido (ver croquis N°8) y el yacht, por lo tanto, recibiría un handicap menor. Este descubrimiento fué inmediatamente puesto en práctica por todos los dibujantes, dando así origen a la era de barcos con roda vertical y codastes sumamente inclinados, además la poca manga y velámenes exagerados.
No pudiendo sacar más provecho por el lado de la proa los dibujantes atacaron la popa y haciendo el codaste inclinado volvieron a disminuir el valor L. Iniciase asi la era de los codastes inclinados y barcos de poca manga Lo extraordinario o "fenómeno", como dicen ahora los muchachos, estuvo en que los barcos construidos con el codaste inclinado revelaron ser más veloces que los otros, aun sin recurrir al handicap reducido que se obtenía con esa treta. Pensando trampear una regla los dibujantes dieron casualmente con una forma de cascos más veloz, más orzador y más sensible al timón, pues al mantener la misma línea de flotación, principal factor de velocidad, disminuían en gran proporcion la resistencia de la superficie mojada, aumentando la velocidad al mismo tiempo que era más orzador. En estas condiciones estaban las cosas en el año 1854, cuando ya la mayoría de los yachts construidos en los últimos diez años debían las formas de sus cascos a la influencia directa de las reglas de medición, que acontecía por primera vez en la historia del yatching. Como las exageraciones iban cada vez más en aumento, y los barcos empezaban a tomar formas extravagantes, en 1854, el Royal Mersey, el Royal London-Yacht Club y más tarde Royal Thames Yacht Club decidieron tomar cartas en el asunto, creando una nueva regla y apartándose de las reglas oficiales del estado. Debido a ser aplicada por primera vez en el Támesis, se llamó Thames Measurement, T. M., o español "Regla del Támesis". Siendo descendiente de la "Yachts Measurement" (Regla de Yachts), se mantuvo en sus principios, variando solamente la forma de medir el valor L, el más bravo, eliminándole la de 3/5 de B, y midiéndolo sobre cubierta, para evitar la trampa de la quilla corta, desde cabeza de roda hasta cabeza de codaste o su continuación.
Viendo el croquis N°9 notamos que los tramposos volvieron a salir perjudicados, como aconteció a sus antecesores, con la nueva regla, pues el valor L, venía a ser ahora mucho mayor que la línea de flotación. Y por aquello de que "nene que no llora no mama", los propietarios y dibujantes de yachts levantaron fenomenal gritería, y se juramentaron no correrá mientras rigiera dicha regla. Las autoridades de yacht como lo hicieron muchos años antes las del estado cuando penaron el lanzamiento de proa, haciendolo bajar una vertical de la cabeza de la roda, y concediendo luego ante las protestas 3/5 de B de descuento, debieron también recapacitar sobre su resolución y accedieron al año siguiente un descuento igual a la manga, para el valor L, quedando la fórmula en la siguiente manera: L — B X B X 1/2 B= tonelaje. Todavía se mantienen en vigor estas Reglas del Tamesis, como la Regla de Yachts, que recordamos también se llama Regla de Constructores. Ninguna da una idea exacta de la forma de los barcos y son arbitrarias. Se ve a simple vista que la Regla del Támesis, impuesta con un alto
espíritu de justicia, dando al valor B, un nuevo aspecto, pues cuanto mayor
mayor sería el descuento que tendría el valor L buscaba en esa forma
atacar, aunque parcialmente, la tendencia existente entonces a disminuir la manga
de
los yachts. Esta regla fué reconocida en 1876 por la Yacht Racing
Association.
A estos codastes se les llamó "pata de perro” o "de codo", y obligó a los tres años de su aparición a una nueva modificación en la regla, en la cual el valor L, el más castigado por ser el que motiva la velocidad, se debería medir desde cabeza de roda a cabeza de timón, en lugar de codaste, mandando a los diablos a los codastes "pata de perro o "de codo", que desaparecieron para siempre en la historia del yachting. (Croguis N9 11.)
El otro hombre que trampeó la regla de Támesis, con eficacia extraordinaria, fué un hombre genial, que por su inventiva y talento merece un capítulo especial en la Historia del Yachting. No solamente trampeo las reglas en la forma más eficaz, sino que produjo una revolución en las líneas y aparejos, revolución que sirvió de escuela a los grandes maestros de la arquitectura de yachts inglesa, y dió el gran paso debido al cual la fisonomía de los yachts cambió rotundamente. Ese gran hombre se llamaba E. H. Bentall, y era ajeno a la profesión del dibujo de yachts, en la cual intervino como aficionado y con gran audacia. Lo trataremos en el capítulo próximo. p |
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