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HEMOS pintado en los números anteriores los ambientes náuticos de las
aguas porteños, al norte y al sur, que predisponían a la fundación de un
club de yachting en la séptima década del siglo pasado. El club se funda
pero no se sabe cuándo. Algunas versiones dan el año 1880.
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Hortensio Aguirre,
primer presidente del Yatch Club Argentino y principal fundador
de la institucion; propietario del "NEMO", clásico cuter de la
época con el cual efectuó cruceros a lo largo de la costa
patagónica. |
El señor Roberto H. Kinch, fundador, primer Vice-Presidente. Gran
entusiasta trajo al país varios barcos, entre ellos el "Ondina" y
"Gladys", con el que ganó la 1°serie de la primera regata
organizada por el Y. C. A. en 1891
Lo cierto es que la primera acta que se conoce respecto a la fundación
de la institución no lleva fecha, y dice así:
" Yacht Club Nacional.
" Los co-propietarios del Cúter "Ariel", A... L... C... S... y G...
(estas letras las podríamos decifrar como Aguirre, Lanús, Castro, Salas
y Gainza), han convenido en formar una asociación con el fin de fomentar
y generalizar el gusto por la navegación a vela, estableciendo las
siguientes bases que deben regirla:
" 1° — Los socios son propietarios
o suscriptores: pertenecen a la primera categoría los actuales dueños de
la embarcación; a la segunda, los gue por medio de una cuota mensual,
contribuyan a los gastos de la sociedad.
" 2° — Los socios propietarios, tienen los siguientes derechos y deberes:
1°, Conservar su derecho de propiedad en la embarcación y compartir su
uso con los suscriptores; 2°, Mientras no se adquiera otra embarcación,
tienen a su cargo la exclusiva administración de la sociedad; 3o,
Admitir o rechazar a los que soliciten ingresar a ella; 4°, Invertir los
fondos provenientes de suscripción en el mantenimiento de la sociedad;
5, No hacer con dichos fondos gasto alguno en el cúter que importe
mejora de su estado actual, debiendo limitarse a los de mera
conservación; 6°, Pagar los gastos que no alcancen a cubrir las cuotas
mensuales; 7o, Dar cuenta cada seis meses de la administración e
inversión de los fondos en Asamblea General.
" 3° — Los socios suscriptores tienen los siguientes derechos y deberes:
1°Salir con el Yacht a fin de ejercitarse en la maniobra, acompañados
del Contramaestre o de un socio propietario; 2°A sacarla bajo una sola
dirección y responsabilidad, previa autorización por escrito de la Comisión; 3°, Pagar una
cuota mensual de cien pesos m/n. (En aquellos tiempos, un peso equivalía
a cuatro centavos de la actual moneda); 4°, Responder por las averías
causadas en la embarcación, por culpa o negligencia en el caso de llevar
el mando de ella, quedando al voto y juicio de la comisión el
calificarla; 5°, Deben estricta obediencia a bordo a las órdenes del
Contramaestre o socio a cuyo mando se encuentre, bajo pena de expulsión.
" Disposiciones Generales.
"1° — El local del Club será en "La Boca del Riachuelo".
" 2°Se solicitará en oportunidad del Gobierno de la Nación, el uso
de una bandera especial.
" 3° — Cuando la asociación tenga fondos suficientes, deberán ser
invertidos en la adquisición de otra embarcación.
"4°— Llegado el caso del artículo anterior, la Com. Directiva será
nombrada por la Asamblea General, sin distinción de socios propietarios
o suscriptores, recuperando entonces los socios propietarios, el uso
exclusivo del "Ariel".
.
"5°— Desde el momento que se adquiera con fondos del Club otra
embarcación, los socios propietarios pagarán una mensualidad igual a la
de los demás socios, pudiendo usar de ésta en igualdad de condiciones.
" 6° — La embarcación a que se refieren las disposiciones que preceden
debe ser cuando menos de estas dimensiones".
Bueno, lo que acabamos de leer, es el documento que se cree más antiguo
referente a la fundación del club. Se observa en el acta que pensaban
ponerle Argentino y que fué borrada la palabra para reemplazarla por
Nacional. Segundo, que se menciona la existencia de un solo barco, el
"Ariel", alrededor del cual gira toda la institución.
Esta acta que hemos copiado fielmente, con sus errores, y que no lleva
fecha, algunos la adjudican a 1880.
Parece ser que los dueños del "Ariel", fundan el club para acojerse a
los beneficios que éste brinda,
evitándose los trastornos de estar inscripto como barco mercante.
Manuel de Gainza, fundador, primer secretario del Y. C. A. Su actuación
fué corta, por renunciar antes del año.
Recién en 1883, el 2 de julio, se realiza una asamblea de la institución,
de la que se deja constancia por acta, que también transcribimos, pues
en ella figuran nombres que nos son familiares, y por lo que se da
cuenta, en la reunión puede deducirse que el Club ya tenía vida hacía
cierto tiempo. Se habla de su presidente, y del nombramiento de la NUEVA
Comisión Directiva. El acta dice así:
" Hallándose presentes los Srs., Finch, Castro, Penard, Peña, Salas, Wilding, Kohlstedt y Gainza, el primero de los nombrados a quien
correspondía presidir la Asamblea por ausencia del Presidente, Sr.
Aguirre, manifestó: Que debía procederse al nombramiento de Nueva
Comisión Directiva, de conformidad con lo dispuesto por el reglamento
provisorio. (Vemos que hablan de un reglamento existente, aunque
provisorio).
" Dió cuenta del estado de la Asociación, de haber sido concedido por el
Gobierno de la Nación el uso de la Bandera Nacional, del estado de
conservación de los Yachts y de las excursiones verificadas. El Tesorero, Sr. Penard dió cuenta del estado de los fondos y de los
gastos practicados en sueldos, refacciones y compostura de botes. Enseguida se procedió al nombramiento de la "nueva" Comisión, quedando
constituida del modo siguiente: Presidente, H. Aguirre (Hortensio); Vice, R. Kinch; Tesorero, A. Penard; Secretario, M. de Gainza; Vocales,
M. Salas y M. García Mansilla.
" La Comisión Directiva recibió encargo de la Asamblea de proyectar un
reglamento sobre la base del provisorio, el gue oportunamente deberá ser
sometido a la aprobación de la Asamblea, pudiendo la C. D., si lo juzga
conveniente, nombrar una Comisión especial para ayudarla en su cometido.
" Se resolvió por último pasar a Mr. Federico Wilson residente en
Inglaterra, una nota de agradecimiento por los servicios prestados a la
Asociación en la construcción del Yacht "Gravioto". (Esto demuestra que
la sociedad hacía tiempo existía). Firmado: H. Aguirre, ; M. de Gainza,
Secretario”.
Se deduce claramente a través de esta acta, primera que se encuentra en
los anales del Yacht Club Argentino, con la debida legalidad que la
institución hacía cierto tiempo tenía vida y que en lugar de hablar de
un solo barco, el "Ariel", habla de barcos o botes, y que el nombre ha
sido cambiado.
"Emma", hermoso sloop de orza, construido en Boston en 1883, por N.
Pearce. Sus dimensiones eran: Eslora, 28' 6"; manga, 10' 4"; calado, 4'
2", con orza levantada. Desplegaba un enorme velamen de 971 pies
cuadrados en sus tres velas: mayor, trinquetilla y escandalosa. Después
se le sacó la orza y se aumentó su calado a 5 pies.
Las actas de las reuniones anteriores se han perdido
o nunca existieron. No sería difícil que hubieran quedado en poder de
algún socio que oficiara de secretario y que más tarde hayan ido al
canasto, por la acción del ama de casa que en ese aspecto son tan
totalitarias. Puedo dar fe.
La asamblea de marras se efectúa en el edificio del Centro Naval,
Florida 653 y solamente concurren a ella ocho socios.
En la primera reunión después de esta asamblea, 16 de julio de 1883, se
discute, si tratándose de una institución civil, pueden entrar oficiales
de la Armada Nacional y se resuelve que el primer domingo de agosto, se
corra una regata, que sería la primera en la historia del yachting
argentino. Deben participar el "Alice", "Gravioto", Veloz" y "Punta
Chica", pero no estando las embarcaciones en buen estado se suspende la
regata hasta nuevo aviso. No he podido encontrar datos sobre estas
embarcaciones, pero tengo motivos para suponerlas chicas, abiertas o de
media cubierta.
"Ariel", primer vacht del Y. C. A. Tenía 5 t. Thames Measurament.
Eslora, 26'; manga, 6' 8"; calado, 3' 2".
Sin embargo el "Veloz" figura en el Lloyd. Tenía 4 toneladas por T. M.
(Thames Measurament).Unos 25 pies de eslora total, 21' 9" en línea de flotación; 7' 3" de
manga. Era de orza y calaba 4', con ella levantada. Estaba armado a sloop. Fué construido por A. Burgoine en Kingston, Támesis, en 1883, el
mismo año en que debería efectuarse la primera regata.
Esta regata se posterga repetidas veces. Se hacen reglamentos. Desde el
18 de febrero de 1884, firma las actas el Doctor Don Antonio V. López.
En cada reunión entran más socios. A principios del año 1884, el
gobierno le concede el uso de la Bandera de Guerra. .
Poco después se produce el primer chubasco entre los socios. Renuncian
los señores Aguirre y Gainza. Se aceptan las renuncias.
Vemos que el Club tiene su sede en Tigre, por resolución del 3 de marzo
de 1884, en la que se dispone que los socios pueden sacar los botes
media hora después de la llegada del tren, que sale de Estación Central
a las 10 a. m. pero deben salir con el "guardián”.
Antes de cerrar estos preámbulos conviene hacer notar, que por documentos existentes, aparecen como fundadores del
Yacht Club Nacional, los propietarios del yacht Ariel fondeado en Tigre.
Sin embargo se da como cierto, que el fundador del Yacht Club Argentino
es el señor Hortensio Aguirre. Es una semi-prueba el hecho de que sea su
primer presidente, poniendo en evidencia que los aficionados fundadores
estaban encabezados por el entusiasta Aguirre. Tampoco encontré datos
respecto al cambio de Y. C. Nacional por C. Argentino.
Terminante es el hecho, de que a raiz del trágico fallecimiento del
joven Aguirre, y de que su padre, el señor Don Manuel A. Aguirre, donara
el yacht "Nemo", al Yacht Club Argentino, en 1884, las autoridades del
club, teniendo en cuenta la brillante campaña del yacht y su propietario,
hizo poner una placa recordatoria de bronce en la cabina del mismo con
la siguiente leyenda:
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YACHT "NEMO"
Donado al Yacht Club Argentino por el Señor Don Manuel A. Aguirre
EN MEMORIA DE SU HIJO HORTENSIO, FALLECIDO EL 6 DE SEPTIEMBRE DE 1884
El "NEMO" fué construido en la Boca del Riachuelo bajo la dirección de
su dueño, el principal fundador de esta Sociedad, realizando varios
cruceros en nuestra costa Atlántica. Siendo el más notable el que
efectuó hasta Puerto Deseado, tocándole a la insigna del Club el honor
de haber sido una de las primeras el haber flameado en nuestros
solitarios y peligrosos mares australes. |
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Esta placa hecha colocar al año siguiente
de la asamblea, que ratifica
el acta anterior, no deja la menor duda, pues da como principal fundador
al joven Aguirre.
Se debe también hacer notar que a raíz de la renuncia de Gainza, actúa
como secretario el Dr A López insigne yachtsman y gran artista,
consagrado a la marina, de fama como acuarelista, quien me brindó su
amistad a pesar de la diferencia de edad, posiblemente por acercarnos un
mismo sentimiento pictórico.
La sección del 7 de mayo de 1884 tiene valor histórico. Se resuelve en
ella solicitar del gobierno un terreno en la entrada del Riachuelo,
donde se construiría una casilla para dotar al Club de un apostadero de
invierno. Esto prueba terminantemente que las actividades eran en Tigre.
En esa oportunidad el señor Jose Corti, inscribe un vapor que tiene en
construcción, de 60 pies de eslora, con máquinas de tipo nuevo, sistema Wosper, de cuatro cilindros. Se resuelve imprimir diplomas para socios,
y pedir en Inglaterra los escudos para las gorras, y botones.
Poco después le guitan el uso de la bandera de guerra, y se hacen
trámites para una reconsideración. Esto trae un intercambio de ideas gue
termina a favor del yachtinq al declarar OFICIALMENTE, el MINISTRO DE
MARINA Y EL JEFE DE LA ESCUELA NAVAL, la ventaja de que la Escuela de
Oficiales de Mar y la Naval, TUVIERAN YACHTS PARA FOMENTAR EL GUSTO Y LA
AFICION DE LA VELA entre la oficialidad de la Armada Nacional!! Vemos que aquellos jefes ya preveían los
beneficios de fomentar el yachting en la marina de guerra, como se hace
actualmente.
Poco después siguiendo de cerca las actas, descubrimos una novedad. Nada
menos que el Dr. Estanislao Zeballos, el gran político, estadista y
patriota, es yachtsman. Como dueño del cúter "Nautilus", solicita
bandera NAVAL, nacional. En la misma oportunidad se conceden banderas al
vapor "Alpha" de 61 pies de eslora, 8 de manga y 4 de puntal, y a una
lancha a vapor pequeña, de 24 pies de eslora, y 5 de manga, del señor
Croti.
Estamos en el año 1888. En la competencia entre barcos a vela y vapores
ganan éstos, cuyo número pasaba de diez al fundarse el Club. Respecto a
finanzas notamos que la cuota de entrada se aumenta a 100 pesos y la
anualidad a 50. El sueldo del guardián "Ramón" es de $ 50. Se alquila en
ese año por $ 10 mensuales, son diez, no hay error, una pieza al Buenos
Aires Rowing Club, para secretaría y reuniones de la Comisión, en la
calle Piedras N°650. Se consigue por decreto el uso de la bandera de
guerra nuevamente.
Aparece en escena, un gran yachtsman Don Edmundo A. Mackinlay
inscribiendo su yacht "Veloz".
En el año 1889 prodúcense tres notas descollantes. Una, el señor Carlos
A. Aldao, inscribe un yacht a nafta "Grazielle". Sobre este tipo de
motor ya hemos hablado. No se trataba de los actuales motores a nafta, a
explosión, que todavía no se fabricaban, sino aquellos a vapor de nafta,
tan peligrosos y de funcionamiento difícil. Otro acontecimiento estriba
en negar al señor C. Parfit, la inscripción en el club, de su barco gue
tiene en Inglaterra.
Y por último, el resolver anotar en el Lloyd, los yachts inscriptos en
el Club, cosa que lamentablemente no se hace en la actualidad, con gran
desmedro para el prestigio de nuestro yachting.
En 1889 se resuelve efectuar el primer crucero en conserva hasta el
Riachuelo y a La Plata en ocasión de la inauguración del último puerto.
Se mandan pedir en Inglaterra botones de metal empabonado, pués las de
marfil son caros, para los sacos azules y dorados para los blancos.
Los vaporcitos continuan ganando a los veleros en lo que a número se refiere.
El Dr. Manuel Quintana (hijo) inscribe el "Mercedes" y el señor Luis M.
Salas el Guayraca. "Manuela" y "Daysy", son otros dos vaporcitos cuyos
propietarios no se mencionan y que se inscriben ese año.
Entre los veleros figura el "Maca", del señor Tuan P. Lynch y el "Emma"
de los señores Kimball y Wilding.
Ya empiezo a encontrar amigos. El "Emma”me tocó navegarlo, era un
barquito norteamericano con timen a rueda muy lindo, de popa cola de
pato y proa recta, que terminó sus días en Montevideo.
Hagamos un repaso. ¿Cuántos barcos tenía el Yacht Club Argentino al
llegar el año 1890? Aparecen inscriptos seis yachts a vela y 10 vapores.
Los vaporcitos no los recuerdo, se perdían entre los riachos del
Tigre, pero de los yachts a vela tengo algunos bien presente. Desde
luego el "Nemo", el más grande de 45 pies de eslora, construido por el
padre de Don José Parodi el "Gaviota", un sloop de media cubierta y 26
pies de eslora, el "Ariel", cúter de 5 tn., y varios botes chicos a remo
y vela.
Inscriptos hay más veleros particulares; el sloop "Alice", "Gravioto",
"Veloz" y "Punta Chica". El segundo, muy lindo, hecho en Inglaterra parece
pertenecer al Club.
Desde 1884 a 1888, el club está envuelto en un misterio, pués en el
libro de actas no hay datos, volviendo a figurar éstas después de un
eclipse de cuatro años.
La última década del siglo pasado se inicia con un lío. El país estaba
convulsionado. El ejército y la marina levantisco. La cuestión es gue el
yacht a vapor del señor Carlos A. Aldao, transporta a Colonia varios
oficiales desertores. El club corre peligro. Se suspende al señor Aldao,
y se le retira la bandera a sus yachts a motor "Ariel" y "Grazielle",
hasta gue el Gobierno decida. Los señores Aguirre, Gainza y Castro, co-propietarios
del "Ariel" donan sus acciones al Club.
Se manda poner camareta al "Gaviota", y se adquiere el "Veloz" gemelo
del "Gaviota" y construido al mismo tiempo y por el mismo constructor en
Inglaterra. El señor Kinch tiene un pegueño velero abierto gue da buen
resultado, el "Ondina". En consecuencia se manda construir otro en
Inglaterra igual. Se intenta vender el "Nemo" en $ 3500 o/s. Aparece en
arréglos con el Club, para efectuar reparaciones de los barcos un
constructor Elio Kindts. A Ramón, el "Guardián", ya no le decapitan el
apellido y aparece como un Pérez, con motivo del aumento de $ 10.— m/n.
Se organiza para el 15 de noviembre de 1891 una regata con barcos
abiertos, frente a San Isidro, invitando además a participar en regata
especial para ellos, los botes de los buques de la Armada Nacional.
Estos botes deben correr bajo reglamento de la armada, tanto en aparejo,
como lastre, que debe ser de agua. El número de tripulantes también debe
ser reglamentario. En este año se hace imprimir el Reglamento. Parece
gue a la regata le dan mucha importancia, pues se propone alguilar un
vapor con restaurant, gue salga de Buenos Aires, garantizándose S 200 al
contratista del restaurant. Se pasan invitaciones desde el Presidente de
la República para abajo. Se cobra un Peso por pasaje, a los hombres. Las
señoras gratis. La Comisión de Regata, que la llaman jurado. está
formada por los señores Capitan de Fragata, Manuel S. García: Capitán de Navio, Rafael Blanco- Dr. Alberto V. López; Alf. Fr.
Urquiza y Dr. A. N.
Williams.
La regata, primera en los anales del yachting argentino, de la gue
existan constancias oficiales sobre sus resultados, se realizó el 22 de
octubre de 1891, frente al Muelle de las Catalinas, en el fondeadero de
los Pozos. Fué fiscalizada desde el Cazatorpedero Espora, por el Cap.
de Frag. Manuel L. García, Presidente del Club, Cap. de Nav. Rafael
Blanco, Alf. D. Urguiza. Roberto H. Kinch el V. C. del club, y Amando
Williams.
Teniendo en cuenta la diferencia de "tonelaje", el jurado resolvió
establecer las compensaciones de tiempo, basadas en la regla gue da
Dixon Kempt, en su tratado.
Hecho los cálculos resultó que el "Emma" debería dar al "Gladys" 3
minutos. Este al "Gaviota", 4 m. y el "Gaviota al "Macá" 3 m.
En la segunda y tercera series, para botes de la Armada y grandes cuters no hay ventajas. Las reuniones preparatorias se efectuaron en el
despacho del Ayudante General del Estado Mayor de Marina.
Esta histórica regata se corrió en un triángulo de 6 millas, frente al
muelle de las Catalinas.
Como se trata de la primera regata en nuestras aguas, parece que la
programada frente a S. Isidro no se realizó, pues no hay datos, de la
gue queda constancia oficial, transcribiremos el acta que dice así:
ACTA DE LA REGATA (levantada por el "Jurado")
"En el fondeadero de Los Pozos, a 22 de noviembre de 1891, estando
presentes a bordo del Caza-Torpedero, "Espora", los señores Cap. de Frag.
Manuel L. García, Cap. de Nav. Rafael Blanco, Alf. D. Urquiza, Roberto
H. Kinch, y Amancio Williams, se labra la presente acta:
la. Regata. Distancia 6 millas.
Yachts: "Emma", "Gaviota" y "Gladys”. El "Maca" no se presentó.
la. Boya al Norte: "Emma”, 1 h. 19 m. 00 s.; "Gaviota", 1 h. 19 m. 45
s.; "Gladys", 1 h. 21 m. 00 s.
Se toman los pasajes de las boyas.
(Parece ser que estos tiempos corresponden a la largada, pues los
handicaps se descontaba en el momento de partir, en aquella época).
El "Gladys" que viró último la primera boya, en la segunda, desaloja al
"Gaviota" y en la boya de llegada al "Emma".
Tiempo empleado: "Gladys", 1 h. 15 m., corregido
1 h. 12 m.; "Gaviota", 1 h. 30, corregido 1 h. 23 m.; "Emma", 1 h. 17
m., corregido 1 h. 17 m.
En la regata para botes de buques de guerra, participaron seis: dos del
"Brown", una del "Patagonia" y tres del "Espora". Ganó el del "Brown",
empleando
1 hora 1 m. en las seis millas.
En cuanto a los barcos qrandes, fué un macht entre el "Bahía Blanca" y "Nemo",
dos grandes cuters similares, en tamaño, aparejo, etc.
El "Bahia Blanca", algunos sostienen es el "Cachalote" (ver números
anteriores), más tarde yacht del Almirante Solier. Sin embargo el
constructor Parodi, me aseguró que en los astilleros de su padre se
hicieron dos cuters gemelos. Uno era el "Cachalote" y otro "Bahía
Blanca". Este, fuera cual fuera, terminó como barco-escuela de la
Escuela Nacional de Pilotnes.
Ganó el "Nemo" por 3 minutos, empleando en hacer las seis millas, 32
minutos. Por los tiempos nombrados, tenemos derecho a suponer que las
millas eran bastante escasitas, según ellos gue figuran en el acta
labrada, los cuters, habrían desarrollado una velocidad media de 11
millas, lo que nos parece muy mucho, como también nos parece muy mucho,
las velocidades de los botes y aún la de los pequeños yachts, que se
indican en la misma acta.
Es digno hacerse notar que el "Nemo", lo timoneó el cap. de Fraq. Manuel
J. García, y el ”B. Blanca" el Ten. de Nav. D. Sarachaga.
Ahora hablemos de los barcos, que participaron en esta primera regata.
El "Gladys" era un hermoso sharpie, clasificado Non-pareil por su tipo
de construcción y líneas. Tenía una linda proa Clipper. Había sido
dibujado y construido en 1888, en U. S. A., por el famoso T. Clapham,
sus dimensiones eran: Eslora en cubierta, 34; 9' de manga, y 3' v medio
de calado, sin orza. Estaba armado a yawl. Fué hecho traer de Norte
América por el señor Roberto H. Kinch. Después pasó a M. Quesada y luego
a T. Grave. Sus líneas eran hermosas y era uno de los yachts que más me
atraía en mi niñez. Después le instalaron un motor y hasta la sequnda
decena de este siglo lo vi navegando a máquina por los riachuelos de
Tigre. Evidentemente había caído en manos de gente poco afecta a la
vela.
"Gaviota", un sloop también de orza. Fué construido por A. Burgoine,
en Kingston, Támesis en 1883. Tenía 4 toneladas de "Thames Measurament",
su eslora era de 26 pies, en cubierta, 21', 9 pulgadas en línea de
flotación, 7'3" de manga y 4 pies de calado. Su propietario era el señor
B. Pyne, luego lo vendió al señor A. Schiafino.
"Emma". Magnífico barquito también de orza, armado a sloop. Tenia 10
tonelada por T. M. (Thames Measurament), 28 pies 6" de eslora en
cuberta, 23' 6" en línea de flotación, 10' 4" de manga y 4' 2” de
calado; era de orza pero más tarde se le sacó, aumentando su calado a 5'.
Fué construido en Boston en 1888, por N. Pearce, en la época en que
según dijo Nat Herreshoff, se crearon los barcos más lindos porgue los
dibujantes combinaban las líneas destinadas a velocidad y estabilidad
con las de la belleza. El "Emma" tenía una popa coquetona, y desde
luego como buen yankee, su timón era gobernado a rueda. Su aparejo a
sloop de 971 pies cuadrados tenía una mayor, escandalosa, y una sola
tringuetilla grande. Si bien al "Gladys" debí conformarme con verlo
navegar, al "Emma" en cambio tuve la satisfacción de pilotearlo.
Al respecto puedo decir, que por mi culpa, creo que fué el primer yacht
argentino gue pastoreó. El episodio gue lo condujo a tal condición y que
no me hace ningún favor, lo traigo a colación como una nota siempre
interesante. Era en los primeros años de este siglo. El nuevo
propietario del "Emma", como novicio, había solicitado que le piloteara
el barco en un crucero.
El día que íbamos a salir, se presentó con una suestada de las bravas,
acompañada de lluvia y cerrazón. Como reclutas del yachting, no nos
achicamos con el mal tiempo, si hubiéramos sido veteranos con seguridad
habríamos procedido en distinta forma.
Tomamos una mano de rizos y zarpamos confiados en la bondad del barguito,
gue entonces nos parecía un barcazo enorme. La salida del Luján no
estaba balizada ni dragada, indicando la barra un característico chalet
frente a Punta Chica. Cuando veíamos la parte S. E. del edificio
estábamos francos. Escandallo en mano y con mucho cuidado efectuó la
salida con bastante buen éxito a pesar de la visibilidad que era nula.
Pasada la barra me di cuenta que no podíamos continuar, el barco tenía
mucho paño. Se dormía, ola trás ola subía sobre cubierta y gran parte de
ellas corría por el techo de la carroza, para caer en el cockpit en
forma de catarata.
Indiqué la conveniencia de fondear para tomar todos los rizos y cambiar
trinquetilla por tormentín. La maniobra fué lenta, por causa del mal
tiempo, la lluvia y la torpeza de los tripulantes, todos principiantes.
Cuando izamos de nuevo y levamos ancla, el tiempo había empeorado y no
se veía a una cuarta delante de la nariz. Creyéndome franco di un borde
hacia tierra para abarajarla a escandallo, y situarme, pero antes de que
tuviera tiempo de echar el plomo, con gran angustia, vi en los senos de
las olas aparecer las cabezas de postes de alambrado. Como el río de la
Plata todavía no estaba alambrado, lo gue no dudo gue alguna vez lo
estará, no guedaba la menor duda, de gue nos hallamos en tierra. Di todo
el timón a la orza pero el "Emma" al presentar al viento se adrizó y su
quilla, que con la escorada había ido sin tocar fondo, empezó a dar
golpes e impedir la virada cayendo el sloop a sotavento y acercándose
más y
más al alambrado. Como se iba arrimando de banda, con seguridad los
postes se meterían dentro del casco y asunto concluido. A grandes males,
grandes remedios, viendo aparecer un poste, lo ubiqué, di todo a la
banda. El barco derivó y la proa cortando los alambrados logramos pasar
sin tocar un solo poste. Echamos el ancla, pero no hubo caso. El barco
se fué "potrereando" de banda a la marejada. Cuando un barco toca, no
hay ancla ni nada que lo aguante. La quilla a la altura de la popa tiene
punto de apoyo y todo el barco forma una formidable palanca. Cada ola,
convertida en potencia levanta la proa y la echa a sotavento arrastrando
con todo lo que lleva, hasta que la escasés de agua no permite mover más
el barco.

El
"EMMA" pastoreando.
Cuando el "Emma" se guedó quieto, no tendríamos tres pies de profundidad.
Nos bajamos y caminamos por el potrero para reconocerlo. Con un poco que
aclaró la cerrazón vimos asombrados que nos encontrábamos en las
cercanías de la boca de Luján y muy adentro de la barra. Evidentemente,
el barco había garreado y cuando izamos el ancla estábamos una milla y
media a sotavento de donde creíamos. El "Emma" no corría peligro pero el
problema consistía en hallar la forma de sacarlo. El río bajó poco a
poco después. Llevamos el ancla con toda la cadena. Por la noche creció
el río, el barco flotó; pero como salir, del potrero y cruzar el
alambrado con semejante tiempo? A todo esto alguien había dado aviso a
la Prefectura de nuestra triste situación, lo de triste era más por la
figura que hacíamos, se entiende.
Por suerte la Suestada se mantenía en todo su apogeo, y esperamos una
marea más alta en la mañana siguiente. Cuando vimos aparecer la lancha a
vapor de la Prefectura, en aquellos tiempos todavía no tenían motor a
nafta, nos sentimos más optimistas. Convinimos que cuando la marea
creciera nuevamente, volverían para tratar de sacarnos, pero nos
comunicaron que la lancha no entraría al potrero y que buscáramos todos
los cabos de remolque posibles para que alcanzara hasta el río, aunque a
decir verdad en ese momento no se sabía donde empezaba éste y donde
terminaba el potrero, porque el agua no adir ., límite. Fu'mos al club,
y juntando uno con otro logreamos hacer un cabo de unos 200 metros de
largo. E-asunto más serio estaba en embocar entre dos pesies la salida;
para que el "Emma" flotara éstos tenían que estar cubiertos por el aqua.
Cuando creció el río lo hizo con extraordinaria fuerza, llegando a una
altura mayor que los días anteriores. La lancha de la Prefectura se
presentó cumpliendo lo prometido. Con un chinchorro le llevamos el cabo
de remolque hasta uno de los postes más convenientes donde lo amarramos
previa zambullida. A brazo, acercamos el "Emma" al alambrado que no
veíamos. Nos echamos al agua, y amarramos dos cabos de mano, uno en cada
cabeza de poste. Estos dos cabos salvaron el sloop. Por un lado nos
indicaban donde estaban los postes y por otro, nos servían de guía para
aguantar el "Emma" y alejarlo de ellos. Con el chinchorro se llevó el
cabo de remolque a la lancha. Esta tironeó; las guías presentaron al
barco entre dos postes, la proa cortó los alambres y el sloop volvió al
río con gran alivio para todos, salvando así al hermoso barquito de un
buraco que lo hubiera echado a pique.
En cuanto a los nombres de los socios de la época embrionaria del gran
club veremos muchos que nos son familiares, pués sus hijos y
descendientes continúan con la tradición del apellido como yachtsmen.
Mathías Lynch, Ferhmann, Alfredo Fernandez, Eduardo Green, Diego Erahrt,
Odulio Hernández y D. Estanislao Zeballos. Estos pertenecen al año 1883,
o sean prácticamente los fundadores.
En 1884, entran R. H. Murray, Carlos Rosetti, Carlos
A. Altgelt. El presidente de la República, el Prefecto Marítimo, y el
Ministro de Marina, Manuel Quintana (hijo), que trajo el "Edelweiss",
Víctor Victorica, Carlos A. Aldao, Pedro Acebal, Amancio Williams.
En 1885, entraron Rafael Cobo (hijo), Jorge Lubary, Guillermo Parfitt y
Carlos M. Cernadas. Luego saltamos al 1888, porque se carece de datos en
ese período. Encontramos a Emilio Schwag, Hans Altgelt, H. J. Anderson,
Frank Kinch, H. H. Schliepper, Miguel Salas, Eduardo Costa, el
Presidente del Centro Naval, F.
B. von Bokern, Félix Ponsati, Ricardo Wendelstd, Daniel Gowland, Genaro
Dámico, Alberto Fidblom, Carlos Maschwitz. A través de los apellidos
vemos que predominan en los últimos tiempos los extranjeros,
especialmente los sajones.
Terminamos así con la época embrionaria del club.
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