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Antes de continuar este estudio tengo la satisfacción mencionar algunas
coincidencias que halagan. Cité la teoría de que la orza es invento de
los indígenas sudamericanos. Poco después apareció en la revista nortemericana
"Yachting", un artículo confirmándola. En mis estudios sobre navegación
astronómica, expuse el caso muy poco conocido de los árabes que hallaban
la altura de la estrella polar, con la cuarta de la mano. En el número
de marzo último describe ese procedimiento, lo mismo aconteció con la
narración de la constructión del schooner "America". La coincidencia
se repite con el naufragio del gran yacht "Mohawk" y sus
trágicosdetalles, que comenté en un número de "YACHTING ARGENTINO". Da
satisfacción que algunas veces nos adelantemos a los norteamericanos,
aún mismo en motivos de su propia casa. Por otra parte, las
coincidencias revelan que los temas que mencionamos son de gran interés,
desde que ocupan un lugar prominente en la mejor revista de yachting
del mundo, después de haber sido botados en las páginas de "YACHTING
ARGENTINO".
En el último número cerré lo que llamaría el Primer Tomo de la
Historia de la Copa América.
Corresponde ahora efectuar una derivada en demanda de algunos hechos
importantes acontecidos durante esos treinta años de lucha por la
posesión del codiciado trofeo, que transformaron fundamentalmente la
construcción de los yachts, dándoles carácter y personalidad propia,
para convertirlos en una casta especial, completamente diferente a todos
los otros tipos de barcos.
Poco antes de la época correspondiente a la construcción del "América",
que da una nota importante en la historia del yachting, empezaron a
definirse en Inglaterra y Norte América, dos teorías completamente
opuestas.
En este país con su herencia holandesa, sostenían el barco de mucha
manga y poco calado, con orza y aparejo de sloop. Según los británicos,
el barco debería obtener velocidad a fuerza de disminuir su manga, en
otras palabras, debería cortar el agua como un cuchillo, mientras que
los norteamericanos basaban su teoría en el deslizamiento de la
embarcación sobre el agua. En ambos países llegaron a extremos rayanos
en lo absurdo. En nuestras aguas tuvimos dos ejemplares típicos de ambas
teorías. Uno era el hermoso cúter inglés "Rambler", parecido al "Firecrest"
de Gerbault, que después
de ser un orgullo de la flotilla del Y. C. Argentino, terminó sus días
como puesto de fruta flotante, fondeado en el Riachuelo, cerca del
Puente Pueyrredón.
El otro, el sloop "Viré", construido en los Estados Unidos, que junto
con el "Venturita" ,"Biguá", "Penguin" y "Gladys", eran los
representantes de las teorías norteamericanas en nuestras aguas, a fines
del siglo pasado. El "Viré" tuvo varios propietarios y después de
cometerse la ignominia de quitarle la orza, que era su alma, lo
agraviaron nuevamente instalando un motor. Más tarde fué adquirido por
un arquitecto y yachtsman muy conocido. El noble barco explotó navegando
en el Paraná. A la explosión, siguió el incendio, y se fué a pigue
sin que afortunadamente hubiera que lamentar desgracias personales, pues
toda la gente tuvo tiempo de salvarse en el chinchorro.

Match, en el Royal Thames Y. C., junio 8 de 1866.
Este dibujo tiene suma importancia por ser la primera vez que aparecen
el spinnaker en la historia del yachting. Sphinx, el segundo a contar
desde la izquierda fue el primer barco que la izó por ser un invento de
su propietario. Los marineros empezaron a llamar este vela, sphin'er,
que en su lenguaje más o menos querían decir "vela del Sphinx". Luego se
fué transformando hasta convertirse en spinnaker, palabra aceptada
definitivamente.
Volvamos a la Inglaterra de mediados del siglo pasado, cuando arribó
el "América" con su aureola de fama. Entre los arquitectos navales y
estudiosos se había producido una gran división. Uno de esoss bandos,
formado principalmente por marinos de
guerra, sostenia la teoría "Symondsite" creada por almirante del mismo nombre,
que
consistía más o menos en una proa redonda y una popa fina. En pocas palabras,
proas llenas.
Pero antes una fragata francesa, la "Revolutionnaire", construida
en Bordeaux de
acuerdo a los conocimientos adquiridos en la escuela de arquitectura naval
de
Francia, había sido apresada, despertando interés entre los estudiosos de
Inglaterra. Tenía una cuaderna maestra maestra de buen toque, entrada de aguas
finas y
con mucha más estábilidad que los barcos dibujados por el Almirante de la
armada sir
Tomas Symonds, conocidos por Symondsite. Un amigo del conocido constructor
de los Ratsey, era oficial de la dotación inglesa que desplazo a la francesa cuando
este barco cambió de nadera. El famoso dibujante y constructor Dixon Kemp,
analizó el
modelo de la "Revolutionaire" que poseía la familia Ratsey, y
manifestó es sus escritos, que las líneas del barco francés eran maravillosas.
Entre los muchos estudiantes ingleses consagrados
en el mejoramiento de las
líneas del barcos basados en dibujos sobre la fragata francesa empezó a
destacarse en forma singular Scott Russell,. se hizo famoso con su teoria
conocida por "línea o tecnica de la ola", dada a publicidad en 1840.

3. Papoose, otro tipo extremo de
buque que se
construyeron entre los años 1840/50.

4. El gran cúter Mosquito, de 50 toneles, cuyo éxito
produjo gran sensación, por ser de los primeros construidos en las islas
británicas con proa hueca, y resulta casi imbatible.

5. Líneas del Silvie, dibujado por Jorge Steers, el
mismo que dibujó el "América", donde se puede apreciar la clásica proa
hueca sostenida por los americanos, y más tarde adoptadas por los
británicos.

Otro talentoso hombre que había hecho grandes progresos entre los
británicos fué Thomas Assheton Smith, de acuerdo a sus teorías dibujó en
1829 el famoso cúter ingles "Menai", primer barco hecho en Inglaterra con
proas huecas. A raíz de una violenta discusión entre este formidable
dibujante y Lord Belfast, una de las principales autoridades y dirigentes
del yachting de entonces, Assheton Smith se retiró del yachting,
perdiendo éste, un hombre de valor extraordinario por su iniciativa y
preparación científica.
Perdido Assheton Smith, queda para el yachting, Scott Russell sobre
cuyas teorías voy a explayarme un poco, aunque me escape de la finalidad de
este trabajo. Empezaré por decir que los cascos al desplazarse hado
adelante en el agua deben vencer tres resistencias, muy importante la
motiva la fricción; eso lo conocen todos los regatistas que alisan los
fondos de los barcos hasta dejarlos como vidrios. La segunda resistida, es
formada por las olas que hace el casco al empujar el agua. La tercer
resistencia, menos importante, se debe a los remansos, que siempre
producen una especie de succión tendiente a detener el barco en su
carrera.
La resistencia que opone el agua al avance de los barcos, se ha comprobado,
es mayor en agua salada que en agua dulce por tener la primera más
densidad. No está encuadrado dentro de este estudio explicar la
resistencia motivada por fricción, desde que todo el mundo la conoce
empíricamente. Vamos a pasarla por alto y entremos de lleno a la más
dificultosa de todas, Ia verdadera resistencia, la de las olas formadas
al avanzar el barco. Esta resistencia aumenta en forma fantastica, con relación
a la velocidad.
Mr. Scott Russell, fué el primer hombre que definió, al menos públicamente, la importancia que juegan las
olas producidas por
el avance de un casco en el agua, y la resistencia que éstas le ofrecen.
Aunque sus teorias han sido discutidas han dejado bastante evidencia de
su verdad para ser aceptadas; y son empleadas todavia como elemento
básico al dibujar un barco.
La resistencia temible y casi im-I posible de vencer formada por las
olas empieza a sentirse fuertemente al llegarse a una velocidad
equivalente a la raíz cuadrada de la eslora en la línea de flotación. Vale decir, en un barco de 64 pies de
eslora en línea de flotación, la resistencia de la ola empieza a ser
extraordinaria al llegar a desarrollar una velocidad de 8 millas.
Pero la resistencia ofrecida por el agua tiene todavía muchos misterios,
que revelan los tanques experimentales, pero que no se han podido
definir a ciencia cierta.
La teoría de Mr. Scott Russell consistía en determinar la resistencia de
las olas formadas por la proa y la popa, más otras olas complementarias
que aparecen en la estela dejada por el barco.
Mr. Scott Rusell descubrió que la ola de la proa, es decir, la formada
desde la proa hasta la mitad de la eslora, correspondía en su contorno a
una curva de senos versos, sostuvo que los contornos de las líneas de
agua horizontales del casco, desde la proa hasta la mitad, deberían
formar por lo tanto, contornos de líneas curvas de senos versos. Para
demostrarlo hizo varios modelos con distintas proas. Luego llenó el agua
del tanque con pequeños cuerpos esféricos y homogéneos. Impulsó los
modelos entre ellos. Cuando estos tenían proa redonda o convexa, los
glóbulos eran despedidos con gran fuerza. En cambio cuando los modelos
eran de proa hueca o en otras palabras de senos versos, los glóbulos se
deslizaban rápidamente y con facilidad a lo largo del casco. Aplicando
estas teorías fué que Assheton Smith dibujó su famoso "Menai".
Ms. Scott Russell, comprobó también que el agua que rellena la "cavidad"
causada por el barco al avanzar tiende a formar una ola oscilante de
clase trocoide que se altera de acuerdo a la altura con relación al
largo.
Naturalmente que Mr. Scott Russell se explaya largo y tendido en estas
teorías, que yo no puedo incluir en un trabajo histórico y corresponde
solamente a un tratado de arquitectura naval. Agregaré que los señores
W. Froude y Colin Archer, complementaron los estudios de Scott Russell,
con experimentos y teorías que hasta la fecha no han sido descartadas y
que se consideran fundamentales para planear las líneas de un yacht.

Aquí tenemos una curva de
áreas como todavía la
emplean los dibujantes para proyectar un yacht. La línea A. B., indica
el largo de la línea de flotación, las perpendicularess 2,3, 4, 5,
6, 7, 8 y 9, dan en forma Iongitudinal las superficies de las secciones
hechas al barco por los mismos puntos. Si la linea curva que une sus
extremos, produce de la la mitad a proa una curva de senos versos y de la
mitad a popa una trocoide, el barco está bien proyectado.
.

11. Sección de la quilla del "Florinda", yacht de 144
toneles, en la que se demuestra uno de los más audaces procedimientos
empleados para colgar 23 toneladas de plomo de la quilla antes del
invento de Inglis, que solucionó el problema.

12. Quilla del "HiW.a", donde se puede apreciar la
forma inventada por Inglis para poder colgar una quilla de plomo sin
peligro, de debilitar el casco.
.Con las teorías de Mr. Scott Russell se construyó el famoso cúter
"Mosquito" de 49 pies y poco después William Symons, en 1850, hizo el
"Tiara", cúter de 38 pies. Ambos barcos fueron notables por su velocidad,
y aunque la del "Mosquito" se debía a sus líneas, los rebeldes a aceptar
la nueva teoría, alegaron que esa velocidad era consecuencia de su casco
üe hierro y no de sus líneas. La llegada del "América" a Inglaterra
terminó con las discusiones, y desde entonces todos los barcos se
hicieron de acuerdo a la teoría de Scott Russell, y a muchos de los
existentes se les mandaron reformar sus proas.

Sir William Symonds
Poco después aparecen en escena dos extraordinarias figuras en la
historia del yachting, Dixon Kemp, famoso por sus libros y trabajos, y
Jorge Watson, a quien considero el más grande de los arquitectos
europeos, por ser el creador de un tipo de barco que hasta la lecha, no
ha sido mejorado. Ambos eran estudiosos y escritores: Respecto al
"Tiara", Jorge L. Watson dijo: "He estudiado el modelo del "Tiara" y lo
considero como algo nunca visto en Escocia. Fué condenado por los lobos
de mar que lo examinaron, pero "Tiara", se internó en alta mar y no se
hundió en la primera ola que encontró, ni en las siguientes".
Este gran hombre agrega refiriéndose a la evolución de 1841 al 1851: "La
luz empezó a hacerse, y la gente se fué preparando para el gran cambio,
destinado a revolucionar la construcción de los yachts".
"Aunque "Menai" había sido construido con huecos, su éxito no resultó
extraordinario, y quedó sin eco. En cuanto al "Mosquito" de 50 toneles,
construido por Thames Iron Shipbuilding Company, con dibujos de Tom
Waterman, su velocidad fué atribuida, infortunadamente, al casco de
hierro". Respecto al "Tiara", Watson dijo en 1881: "Tuvo el placer de
ver su modelo y es muy hermoso. Su proa es larga y hueca, muy parecida a
la del "América", mientras que la parte de atrás, es llevada suavemente,
sin tropiezos, a un espejo muy hundido. Resulta algo completamente
distinto a cualquier cosa vista en el Clyde. Naturalmente fué condenado
por todos los lobos de mar que lo vieron".
En cuanto a la eficacia de la visita del "América", Watson expresa: "La
lección de media hora dada por el extranjero, hizo más efecto que la
doctrina proclamada durante años por los dibujantes de "Menai",
"Mosquito" y "Tiara".
A pesar de todo la evolución fué lenta y pasaron muchos años antes de que se aceptaran las nuevas teorías.
Los pioneers fueron los arquitectos Jorge G. Watson, William
Fife, padre del famoso arquitecto escocés que acaba de morir, Dan... cher,
constructor del "Sur", y Nicholson, padre del renombrado dibujante inglés, que
todavía vive. Pero después de la visita del "América", que marca una
época entran dos
grandes factores en juego que influyen enormemente en las lineas de los cascos.
Uno es la evolución motivada por las fórmulas de medición, que trataremos en
capitulo
aparte. Otro, el lastre, que cambia rápidamente, no sólo por los elementos
empleados en el mismo, sino también, por la forma de emplearlo.
El lastre era principalmente de piedra. El audaz que se le ocurrió poner
balas de plomo como en los tiempos de Carlos II, fué mal visto por los
técnicos de entonces. Desaparecido el incentivo de las regatas reales, el uso
del plomo, como lastre, pasó al olvido hasta mediados del siglo pasado,
cuando volvieron las regatas a imponerlo.
En los últimos años del siglo XVIII, empezaron a emplazar la piedra por
otros materiales de mayor densidad, principalmente hierro y varios
minerales, que ocupaban menos espacio en las sentinas y permitían al mismo
tiempo llevar el centro de gravedad más bajo. La evolución fué lenta. Se
tenía miedo de abrir las juntas de los cascos con el esfuerzo, para el cual
no estaban hechas, o que las arboladuras sufrieran por las sacudidas. Poco a poco
perdieron el temor y en el primer cuarto del siglo pasado se empleaba casi exclusivamente, hierro en barrotes, principalmente sacado de
hornallas de
las calderas, o blocks de hierro fundido atornillado a la sentina. Por último
reaparece el plomo olvidado por más de 150 años. Usaron al principio
balas de
mosquetes o pistolas, que era la forma más fácil de conseguirlo, puesto en
pequeñas bolsitas, para poder trasladar fácilmente a barlovento en cada
virada.
Como acontece en todos los casos de evolución, inventaron muchos métodos.
Algunos sinceros, otros con picardías. Hábían barcos que trasladaban automáticamente
las bombas, y otros enseres y elementos, por medio de palancas al lado de
barlovento en cada virada El ejemplo más ingenioso era el de tener dos tanques
de agua, uno a cada banda, conectados por cañerías. La cantidad de agua
correspondía a un solo tanque y pasaba al tanque de barlovento, en cada
virada, por medio de aire comprimido que se obtenía por la acción de una
pequeña bomba.
Al respecto, resulta interesante citar un párrafo del trabajo del Señor G. E.
Hopcroft, Yachting Británico, 1860-1870, quien dice: "Recordaré lo que relató
un viejo skipper, diciéndome que a bordo del famoso "Cymbra" de 1850, en el
que manifiesta, que las bolsas lleenas de balas eran trasladadas por medio de un
tranvía corto, que corría de una banda para la otra en la bodega. El
viejo manifestó con gran satisfacción, que muchos de los triunfos del "Cymbra'' dependieron de la habilidad y rapidez,
con que hacían cumplir al "tranvía" su itinerario".
Una resolución tomada en 1854, prohibió el traslado del lastre durante
la regata. Desde esa fecha se hizo cuestión de honor entre los yachtsmen
no mover ninguna cosa que sirviera de lastre mientras se corriera.
Procediendo correctamente, pusieron el lastre de plomo mezclado con el
de fierro y al observar que los barcos aguantaban bien fueron
gradualmente aumentando plomo y suprimiendo fierro, hasta que el lastre
terminó definitivamente 100 por 100 plomo.
Algunos pensaron en algo más serio todavía. Trasladar parte de ese plomo
al lado inferior de la quilla, al exterior. Pero se presentaban
dificultades técnicas, muy serias, que vencer. Los barcos no estaban
construidos ni calculados para "colgarle" de la quilla varias toneladas
de plomo que harían con semejante palanca, abrir las juntas del casco y
destrozar su arboladura.
Sin embargo los norteamericanos ya habían solucionado parcialmente el
problema en 1844, al clavar sobre la quilla y aparadura del gran sloop "María",
láminas de plomo.
El inconveniente principal estaba én que las quillas se hacían de muy
poco espesor y era imposible agujerearlas para pasar los bulones
destinados a sostener el quillote de plomo. Se imponía también reforzar
las varengas. Aunque la solución tenía algo del huevo de Colón, faltaba
el hombre que diera con ella.
El problema parecía sin resolver, porque la forma de construir los
yachts hasta entonces, la quilla era muy angosta y sobre ellas se
encastraba el talón de las cuadernas. Debilitar esa quilla con agujeros
para los bulones encargados de soportar el quillote de plomo era un
imposible.
El avance más audaz, consistió en "clavar" un quillote de tres toneladas
en la quilla de un barco de treinta.
Los que iban por el buen camino llegaron a la conclusión que
correspondía bajar el plomo lo más que se podía, pero no "colgarlo" de
la quilla. Pensaron "colarlo" caliente en la sentina. La idea fué
aceptada para los barcos de hierro, desechándose en los de madera, por
los peligros que representaba, pues no habría forma de sacar ese plomo,
si fuera necesario reparar el barco. Un método que tuvo aceptación
consistió en colgar en la quilla falsa, blocks de plomo por medio de
abrazaderas y hacer varengas de plomo reforzadas de fierro.
Estos procedimientos conducentes a bajar el lastre eran forzados, pues
debido a la influencia de las reglas de medición los barcos se hacían
cada vez de menos manga y se imponía darles mucho calado y llevar el
centro de qravedad lo más bajo posible, para aguantar el paño. Sin
embargo, no eran el desiderátum; fueron anulados por el invento debido a
un gran yachtsman escocés, Juan Inglis, que dió con la solución en
forma definitiva en 1875 al dibujar su yacht Hilda. Su procedimiento se
mantiene firme hasta la fecha y se continúa usando en la actualidad.
A Mr. Inglis se le ocurrió colocar horizontalmente el tablón que habían
colocado verticalmente, hasta entonces para hacer de quilla. En esa
forma podrían efectuarse los agujeros destinados a dar paso a los
bulones encargados de soportar el quillote de plomo. Para conseguir eso
se impuso además, levantar la quilla hasta que su ancho coincidiera con
los costados del casco que determinaban las líneas del mismo. Eso obligó
a que el quillote de plomo continuara formando parte de las líneas de la embarcación,
como lo hizo la quilla misma. La mejora creada por Mr. Inglis, dió a los yachts
estabilidad y condiciones marinas magníficas.
Diez años más tarde todos los yachts tenían su quillote de plomo, en esa
forma dejando solamente un pequeño porcentaje a colocar en la sentina para
estabilizar.
Vuelvo a insistir en el gran arquitecto Watson, que en el momento de
incertidumbre se expresó de la siguíente manera, en 1881:
"A la pregunta si un casco se puede hacer lo suficientemente fuerte para
soportar el enorme esfuerzo a que le somete cuarenta o cincuenta toneladas
de plomo abulonadas a unos doce pies bajo la línea de flotación, se contesta en la
siguiente forma. Si en el yatch existente no se puede hacer esa innovación,
su construcción no fué calculada para soportal semejante esfuerzo, pero si
el yacht se construye especialmente, para llevar el quillote de plomo, esto
es perfectamente factible, porque todas las partes vitales casco han sido
estudiadas y calculadas para tal esfuerzo".
Fué Watson el primero que colocó un quillote de plomo en un yacht grande,
"El Vanduara", cutter de (...) toneladas, en 1880, pero no se animó a hacerlo
de madera y lo construyó de hierro.
El barco tuvo un éxito extraordinario, y represento el triunfo terminante de
la nueva teoría. En los barcos siguientes todavía los arquitectos no se animaron
a
construirlos totalmente de madera y les hicieron cuadernas de acero.
Esta clase de construcción clasificada de compuesta, era de una resistencia
gigantesca. Uno de sus ejemplos más notables y grandioso vino al país, el gran
cúter "Varuna", dibujado por mismo Jorge Watson, gran barco que deslumbró
a nuestra afición a principio de siglo.
La base de su resistencia consistía en los barcos mixtos en una quilla plana de
acero, con costados levantados siguiendo las líneas del casco. Sobre esl costados
se hacían firme las cuadernas, también acero. Bajo esta base de acero,
iba un tablón de espesor igual a un cuarto o tercio del ancho, que era
en realidad la quilla, los bulones encargados de sostener el quillote de plomo, se
afirman en esta quilla de madera, que Watson llama quilla falsa a zapata. Asi
conseguía una resistencia formidable. Los viejos lobos de mar empezaron
una campaña contra estos barcos compuestos o de construcción mixta, pero
después de medio siglo de navegar esos hermosos yachts se han mantenido
mejores que los construidos totalmente de madera. Uno de los ejemplos más
notable es el yacht "Britannia", propiedad del Rey de Inglaterra, que se
tuvo que hundir dentro de gran ceremonia pués había resistido airoso la
acción del tiempo.
Por otro lado los yachts empezaron a construirse de acuerdo a fórmulas y
los arquitectos que ya habían dejado de ser empíricos, aplicaban la
ciencia a su modo para hallar la manera de burlar a ellas, era una loca carrera entre dibujo y fórmulas de medición.
Evidentemente, la más grande era del yachting británico, fué la que siguió
a la visita del "América", conocida por los días felices del yachting
británico. Heckstall Smith en un párrafo dice: "Todavía quedan algunos
viejos yachtsmen que declaran que el yatching moderno de regata ni se
aproxima al que se hacia en aquella época. |